¡Actitud y descaro! Muchas veces no actuamos conforme a lo que creemos que es correcto como consecuencia de no valorarnos en nuestra justa medida, tendiendo a identificar más nuestros defectos que las cualidades y deseando con anhelo habilidades y conocimientos que no poseemos. Siempre queremos lo que no podemos tener o codiciamos lo inalcanzable, incluso postergamos nuestra propia realización personal por miedo a no contar con el apoyo suficiente de los demás o a sentirnos excluidos del resto al ser considerados como un bicho raro. Cuando uno está haciendo lo que realmente le gusta es cuando percibe un sentimiento de calma interior y de confianza en sí mismo, por lo que deberíamos tener más conciencia de las cualidades que poseemos y atrevernos a ser quiénes somos y pese que en ocasiones tengamos un pensar distinto de la mayoría socialmente aceptada, ya que es la vía primordial para sentirse del todo completo con uno mismo y reconocerse definitivamente tal como se es, con sus virtudes y sus defectos. Los donostiarras Overloud son leales a su realidad de vida y sentir musical, miran al mundo sin miedo y entienden que la música no debe ser solamente un conductor de emociones sino un útil instrumento para transmitir actitud positiva ante la vida, una aglutinación de fuerza, sensibilidad, buen rollo y clásica tradición rockera. El pasado jueves 24 de mayo dieron fe de todo ello, en la sala Azkena de Bilbao, un recital de glam y hard rock al más puro estilo de los 80, cargado de rebeldía y entusiasmo, sugiriendo un estilo de vida donde la pasión es siempre el principal motor de concreción de los sueños y la libertad un hecho, no palabras y es que toda la amabilidad que transmiten fuera del escenario, se convierte en garra, actitud, y mucha energía a la que se cuelgan los instrumentos, sabiendo coger el pulso al concierto con bravura y desde el primer acorde. Un hard Rock ochentero elaborado desde un prisma algo más actual, potente, descarado y vistoso, fruto fundamentalmente de la espontaneidad, talento y pose de sus músicos. |
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Su admiración y pasión desenfrenada por el glam y el A.O.R que hiciera famosas a bandas como Mötley Crüe, Poison o Van Halen queda de manifiesto una vez que hacen brotar de energía sus aplastantes guitarras y mientras su vocalista lidera la nave con una personalidad arrolladora y mentalidad musicalmente abierta. Un arranque sin timidez, acordes dominantes y absolutamente dispuestos a todo, con un cierto empuje de orgullo y desarrollando con total eficacia y naturalidad cortes de sabor clasico y mucha consistencia, “Hell Is Getting Closer”, “Looking For”, “Just Another Bad Day”, con tramos y finales instrumentales de infarto, como cuando la ruedas de acero de un tren chirrían y rechinan, estando a punto de salirse de la vía. Un mecanismo conjuntando defendiéndolas a muerte, expresando a través de ellas lo que a veces las palabras no pueden decir, un sentimiento puro en particular en unos riffs y solos que derriten el alma como si se tratara de un trozo de mantequilla y a veces con una elegancia melódica que embauca aún más, como el caso de “Broken”, una balada que hace estremecer desde su primera escucha. Incluso en otros del tipo de “Lone Star Motel” o “Outta Control” escupiendo a la indiferencia con una desenvoltura setentera que no se acartona y si todo ello no fuera suficiente, rematándolo con impolutas versiones a dos de sus admiradas bandas “Nice Boys” (Rose Tattoo) y “Wild Side” (Mötley Crüe). Todavía me emocionó recordando las bajadas del escenario de su bajista Juan hasta mezclarse con el público, a un metro de un servidor, pidiendo a gritos una involucración mayor. Viendo su valentía de marcar una diferencia real en su vida y en el mundo que les rodea es cuando cobra más sentido que nunca esa frase que dice que eres lo que no dejas de ser. - Hell Is Getting Closer |
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Para rematar la noche tuvimos a los bilbaínos Rockside, una banda rockera bastante joven con algún que otro tema realmente marchoso pero al que les noté una notable falta de madurez, tanto en el dominio del miedo escénico como intensidad y sentimiento en la interpretación y es que su concierto en general fue algo desangelado y cargado de bastantes versiones (Barón Rojo, Scorpions, Neil Young...). Solo espero que la próxima vez que les vea muestren una mayor solidez, tocando con más brío y convencimiento. |
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