Apenas 24 horas después del concierto de Cannibal Corpse y Amon Amarth, La Riviera en Madrid volvió a ser el escenario de otra de las grandes citas musicales de este mes. El 19 de junio tuvo lugar el esperado concierto de Lamb Of God. La banda de Virginia, teloneada por los catalanes The Eyes, es uno de los grupos del momento y más influyentes en el panorama Groove. Tanto, que es considerada parte de la NWOAHM (New Wave Of American Heavy metal). La última vez que pudimos disfrutar de su directo fue junto a Metallica en el Electric Weekend de hace un par de años. Por lo que las ganas eran evidentes. Siguiendo el orden cronológico del evento, comenzaron los enérgicos The Eyes, venidos desde Cataluña ofreciendo una buena dosis de Death Metal de producción nacional. Desde la humildad, agradecieron constantemente al público la acogida y la oportunidad de poder caldear el ambiente para los norteamericanos Lamb Of God. Literalmente se definieron como uno más del público. Algo que demostraron. Comenzó el concierto con “Redemption”, con soltura y fluidez sobre el palco. Algo que sumado al buen ambiente que se respiraba animó fácilmente a los asistentes transmitiéndoles la entrega de los músicos. “Commitment”, “Gray Light” y “Jail Invaders”, fueron el tramo que necesitaron para ganarse al público madrileño. No solo consiguieron que más personas se acercaran al escenario si no que un circle pit culminó el mosh dancing que se apoderaba de la zona central de la sala. |
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Resulta raro que un espectáculo salga a la perfección. Durante la jornada anterior, el sonido y el partido de la selección española redujeron el impacto del concierto de Amon Amarth y Cannibal Corpse. Esta vez fueron reiterados fallos en la iluminación los que nos dejaron a oscuras haciendo casi imposible ver nada sobre la tarima. Sin embargo, este hecho no menguó para nada la entrega. El show debía continuar, y todo el grupo puso su grano de arena. Destacable la actuación de la segunda voz. Muy activo y entretenido de ver. Tras disculparse por el fallo eléctrico, “Chants from the Ashes”, “Marea Negra” y “The Sight Of Weakness” demostraron la razón que les ha llevado a compartir cartel con la banda de Groove de Richmond. Esta triada de temas comenzó con un tributo a Ronnie James Dio cuando jugaron con una Holy Diver sobrealimentada. Como dijimos al principio, una de las virtudes de este grupo es la proximidad que demuestran con el público. A lo largo de todo el concierto, se lanzaron reiteradas veces sobre el público para ser manteados (instrumentos incluidos), bajaron al foso para hablar con la gente e incluso regalaron al público un Wall Of Death para deleite de los más entregados. “Wake Up Steel”, “Die To Rise”, “Crucified Lie” marcaron el final de un concierto que pese a los fallos técnicos y algún problema de sonido, estuvo a la altura de lo esperado en cuanto a entrega. Agradecemos a Jordi, el cantante, el tiempo que nos dedicó tras el concierto y su amabilidad para concedernos una entrevista. |
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Como estaba programado, Lamb Of God continuó con la música. Se podía respirar la ilusión de la gente en el ambiente. Para ellos las pruebas de sonido ya eran un espectáculo. Tras su ya famosa introducción melódica, “Desolation” descorchó el set list sin vacilación. Gracias a la buena iluminación, pudimos apreciar unas bastante evolucionadas rastas en la cabeza de Randy Blythe, el cantante. Haciendo gala de su habitual y desmedida agresividad sobre el escenario, no hizo falta mucho para que el público comenzara a bailar mosh. Incluso muchos se atrevieron con el crowd surfing. “Set To Fail”, “Now You´ve Got Something To Die For” y “Ruin” se encargaron de caldear aun más el show. El sonido mejoró según avanzaba la noche, algo que agradecimos en los solos, al fin audibles. Es digno de mención el constante lanzamiento de púas, algo que avivó al público entre canción y canción y comprimió, si cabe, aun más las primeras filas. Además de los saludos y agradecimientos en castellano, pudimos ver, en clave de humor, pequeñas muestras de “afecto” entre los integrantes, que nos recordaron los momentos de tensión del DVD “Killadelphia”. |
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“Hourglass”, “The Undertow” y “Omerta” continuaron la velada en la misma línea. Buena iluminación y ánimos. Más allá de los pogos, y el humo del cigarrillo de Randy, se podía apreciar por primera vez las miradas curiosas de sus parejas hacia el espectáculo que brindaban los eufóricos seguidores. Destacable la técnica actuación del resto de los componentes. Muy correcta como siempre, pese a que alguno de ellos dejó entrever que las botellas de su autocar no estaban de adorno. “Contractor”, la esperadísima “The Number Six”, demostrando con una voz limpia, que sin duda, es una de las favoritas de su último trabajo de estudio “Resolution” y “Laid To Rest” marcaron con sus compases la recta final del concierto. Sin embargo, como no podían faltar, tras una pequeña pausa y una intro, retomaron los mandos para finalizar con “In Your Words”, “Redneck” y “Black Label”. Canciones obligadas y que pusieron el broche de cierre a una buena jornada de música adornada por un movimiento increíble en la pista. Como ya es habitual, y ningún grupo es capaz de resistirse, el ya archiconocido “Oeoeoe” consigue que los artistas se resistan a esconderse tras el telón, y esta vez no fue excepción. Una vez finalizado el concierto los componentes aguardaron a saludar y regalar púas y baquetas a los asistentes. El resultado fue un buen encuentro que pese a fallos técnicos dejó un buen sabor de boca a todos los asistentes. Esperamos que nos vuelvan a visitar pronto. |
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