AlfaRock 2.004
22/05/2.004 - Pabellón - AlfaRock (La Rioja)
 

  Crónica: María Gómez // Fotos: Jorge Palacios

  

...¿Y qué grupos iban a tocar?. Pues nada más y nada menos que Zapatrus, Infamia, Forraje, Silencio Absoluto, Sugarless, Gatillazo, El último ke zierre, Los suaves y Reincidentes. Un pedazo de cartel para una noche que sería difícil de olvidar, y sobre todo difícil de recordar para alguno que otroJ.

Suelen decir que las casualidades no existen, que las cosas ocurren porque tienen que pasar, así que casualmente aparcamos al lado de la gente del Baitu Rock, y os podéis imaginar que se juntaron el hambre con las ganas de comer. Lo pasamos muy bien, y vivimos unos momentos que quedaran para siempre en la memoria. Sobre todo, la mañana del día siguiente, pero bueno, eso ya son pesadillas para no dormir. Aunque desde aquí os digo a todos los del Baitu que daban ganas de sacarle una foto al coche. En fins, que son una gente cojonuda, están un poco locos, pero al fin y al cabo, no dejan de ser cojonudos.

   
 Público.

 

Y esto es lo que más me gusta de los festivales, que te dan la oportunidad de conocer a muchas personas, o de conocer más a fondo a otras. Así que ya que estoy con este tema, quiero dar las gracias a gente como el fari, los gemelos, Elvira, Kinita, Los del Baitu, Ion de Anarkosis o al grupo Mente en Blanko, que dejarán señalado aquel día como un día perfecto. Me hizo mucha ilusión conocer a parte del grupo Mente en Blanko. No sé, un festival es como un batiburrillo de ilusiones, emociones y otras muchas cosas. También quiero dar las gracias a alguien que dejó que nos metiéramos un porrón de gente en una tienda de campaña cuando empezó a llover, no sé de quien era, ni si allí éramos 20 ó 30, pero sé que por lo menos no nos mojamos. ¡Qué bien se lo monta la gente!. Y como no, darle las gracias a la organización del festival por acreditarnos.

 

Bueno, siento decir que nos perdimos a Zapatrus y a la nota de heavy del festival, a Infamia, pero es que no se puede estar en dos sitios a la vez, y nosotros estábamos en la tienda de campaña.

La gente se quejó porque en la entrada del pabellón se formó un barrizal de esos que hacen historia, pero bueno, cada uno sabe a lo que se expone, que ni éramos príncipes, ni nos tenían porqué poner una alfombra roja para entrar. Estás son de esas cosas que no se pueden controlar, ¡qué hay que remangarse los pantalones y no ir con las mejores galas a los festivales!.

 Público.

 
 Forraje

 

Bueno, y ya era la hora de entrar al recinto, nos quedaba mucha tarde y mucha noche por delante, porque la fiesta acababa de comenzar. Me sorprendió lo grande que era el recinto, y bajo mi punto de vista fue un gran acierto que contara también con unas amplísimas gradas, que prestarían servicio a los derrotados, y a los que querían tomarse unos minutos de descanso para luego seguir bailando y disfrutando con la buena música.

Y salieron a escena los rockeros Forraje. De la mano de su disco “Estoy que muerdo” nos sumergimos unos minutos en sus ritmos y melodías. Sin embargo, no contaron con un sonido muy bueno ni con mucho público. Pero, a veces, eso da igual, porque los que estábamos allí les animábamos y coreábamos sus canciones sin parar. Creo que es una pena que a grupos de esta talla no se les pueda apreciar en todo su esplendor, creo que tienen el mismo derecho a tener un sonido tan bueno como grupos que llevan más años tocando, porque para mí, esa es la única diferencia. Más años, más discos, más conocimiento, pero nunca se puede decir más calidad.

 

Y nunca podré decir que aquel concierto ha sido un fracaso. Yo tenía muchas ganas de verlos en directo, y vi cumplido mi objetivo, ya que era el único de los grupos que allí tocaban que no había tenido el gusto de ver. Hicieron un concierto conciso, un disco tampoco da para más, pero fue una actuación en la pusieron toda la carne en el asador y, realmente, nos hicieron pasar un buen rato. (+ fotos de Forraje)

Desde Fuenmayor llegaron los Silencio Absoluto, que en estos momentos están presentando su último álbum, “Camisa de once varas”. Y nos ofrecieron una actuación completamente distinta a la que pudimos ver en Cantabria pocas semanas antes. La banda riojana hizo las delicias de todos los allí presentes, con su buen rollo, y sin dejarnos descansar ni un minuto. El sonido fue bastante bueno. Y nos dejaron temas de su reciente trabajo, como “Camisa de once varas” o “Me gusta salir”, entre otras. Sin que faltaran las míticas “Marihuana”, “En el paro”, “Oigo campanas”... Y como no, no podía faltar la versión de los Tekila, “Salta”.

 Silencio Absoluto

 

 
 Silencio Absoluto

 

Y eso, eso fue precisamente lo que hicimos nosotros, saltar, saltar y no parar de saltar. Y es que parece que el saxo de la banda tiene algo que te anima, que te resucita el espíritu, y que te introduce en un mundo de alegría y diversión. ¿Cómo no estar alegre escuchando estos temas?, ¿cómo no divertirse con canciones así y viendo a este grupazo?. Hay preguntas que no tienen respuesta, hay preguntas retóricas, y hay preguntas, que este no es el caso, que es mejor no hacer.

Pero creo que se llevaron una contundente contestación de todos los que estábamos allí, y al preguntarnos que cómo estábamos, nuestra opinión era unánime, ¿cómo íbamos a estar con vosotros ahí subidos?. Aquella era una pregunta tonta. (+ fotos de Silencio Absoluto)

 

En fin, y allí se me quitó el gusanillo que me había quedado de la última vez que los vi, pero me gustó mucho el hecho de que hubieran variado el repertorio, porque eso hace que un grupo gane en capacidad de sorprender, y también que te mantengan en vilo. También es verdad que el gusanillo le tendré ahí siempre, no creo que se muera nunca, ante esta banda no hay excusa que valga, ni ocasión que no se precie. Todas las oportunidades que se tengan de verlos son buenas y aprovechables, no se les puede decir un “NO”. Creo que tienen muy claro que nadie les va a callar. Y espero que no sea difícil volver a encontrarnos a Silencio Absoluto, ¿quién no agradece unos momentos de silencio dentro del caos cotidiano?.

Y ahora era el turno de cagarse un poco, y no me refiero a que fuera a salir Evaristo y su banda a deleitarnos con su música. Es que le tocaba el turno a Sugarless. Casi puedo decir sin dudarlo que tenía miedo a esta actuación. Miedo a que me reventasen los tímpanos con sus canciones. Bueno, miedo también al que me he enfrentado en muchas ocasiones, y miedo a que se me apague el corazón dando brincos con ellos, y como yo digo, ni doctor ni ostias, ¿qué mejor medicina para desahogarse que la banda madrileña?.

 Sugarless

 

 
 Sugarless

 

Llenaron el escenario, mucha gente disfrutó con sus canciones, extraídas de sus álbumes “Más gas”, “Asegúramelo” y “Vértigo”. El sonido era bastante bueno, pero teniendo en cuenta el estilo musical del grupo, es cierto que las canciones sólo se entendían si ya las conocías de antemano. Pero parece que la gente se las sabía todas, toditas, todas, porque no paraban de corear los himnos, moverse, y bailar los estribillos.

Yo disfruté de esta actuación desde las gradas, y es que para mí las horas de viaje, y los botes, y todo eso, hacen mella. Tampoco es que me estuviera reservando para nada. Pero bueno, los que estábamos allí sentados, que no éramos pocos, mirábamos con admiración a la banda, cómo se movían, cómo no se tomaban ni un respiro, me estaba entrando hasta calor... Y también mirábamos a la cantidad de peña que había allí abajo, ¡vaya agobio!. Desde luego que en las gradas se estaba de lujo. Un conciertazo, unas horas de derroche de energía, que dejarían desde luego a esta banda un poquito más alto de lo que aún están, eso sí, si se puede subir más arriba. (+ fotos de Sugarless)

 

Entonces llegaron nada más y nada menos, que los esperados Los Suaves, la banda de Ourense que llenó por completo aquel pabellón y que tocaban ante la atenta mirada de todos sus espectadores.

Vimos a un Yosi que era sujetado por atrás por varias personas, ¿realidad?, ¿ficción?, ¿quién sabe?, hay cosas que es mejor no saber, y hay otras que son secretos a gritos. Pero bueno, dejando a parte juicios de valores la formación empezó tocando “Preparados”, “Chou – chou”, “S.F.X” y “Palabras”. Entonces decidimos irnos por ahí a comer algo, ¡qué el estómago no perdona!, o por lo menos el mío.

 Los Suaves

 
 Los Suaves

 

En la lejanía oíamos temas como “Si pudiera”, “Maldita sea” o “Dejar el rock”, y yo me quedaba maravillada ante la potencia de la guitarra, y los guitarreos que se estaba marcando Alberto Cereijo, posiblemente uno de los mejores guitarras que habrá actualmente en la música de este país. Así que empezé a sentir curiosidad, y nos acercamos de nuevo al pabellón. Entrada triunfal de manos de “Dolores”, y pocos temas ya quedaban para que acabara su momento. “Mi casa”, “Masacre”... Por cierto, el bajo está sentado, se debe haber hecho alguna avería en el pie, ¡vaya, qué mala pata!. “Afilador”, “Dejar el rock”, algún tema más, y al final, “Chaquetas”, se acabó.

Una reflexión final, y muy subjetiva, pues que vale más una retirada a tiempo. Pero vamos, que se le va a hacer. Aunque, eso sí, una cosa es tocar y otra bien distinta desgraciar la música propia.
Pero como todo hay que decirlo, pues eso, que Yosi cantó bastante e hicieron un buen concierto, desde luego el mejor que yo he visto de ellos. (+ fotos de Los Suaves)

 

Y ahora si que le tocaba el turno a Gatillazo. Evaristo ha participado en las tres ediciones anteriores del Alfaro´ck, y esta vez no podía ser menos, aunque no podía ser como líder de La Polla, pero venía él de la mano de Gatillazo. Venía Evaristo, y la gente se agolpaba para verle. Aunque también hay que decir que aunque sea un genio, porque nadie duda hoy por hoy que es un auténtico genio, sin el resto de músicos no haría nada. Bueno, pues aquí teníamos a este mito en vida. Esta persona que lleva más de 20 años haciendo las letras más cortas, claras y mejores de la historia de la música punkrock española. Esta persona que es la inspiración de muchos grupos nuevos, el reflejo de una manera de pensar y de vivir. Y a esta persona que ha hecho cantar a varias generaciones sus himnos. Todo esto se resume en una palabra, Evaristo.

 Gatillazo

 
 Gatillazo

 

Pues allí estaba él con su banda, dispuesto a no dejar títere con cabeza, y a hacernos pasar un par de horas enfrascados en su música. ¡Qué difícil es resumir tantos años de música en tan poco tiempo!. Y luego se fue, así como había venido. Pero antes nos dejó temas de The Kagas, The Meas y Gatillazo, junto con otros temas míticos y que cantamos todos a viva voz como “Salve”, “Txus”, “Demócrata y cristiano”, “Cara al culo”, “Los 7 enanitos”, “Come mierda” o “Toda la puta vida igual”.

Resumiendo, que éste hombre sigue estando presente dentro del panorama musical de hoy, ayer y mañana, sigue dando de qué hablar, y sigue sorprendiendo, y haciendo unos espectáculos dignos de calificar como IMPRESIONANTES. (+ fotos de Gatillazo)

 

Y ya bien entrada la noche le daría otra pincelada de punk a la velada la banda El Último Ke Zierre, o EUKZ, como prefieran los más parcos en palabras.

Los “niños de mis ojos” ya estaban allí, en escena, no me lo podía creer, me despiertan unos sentimientos difíciles de expresar con palabras. Pero ahí estaban, y yo no podía menos que levantarme y sumarme a la multitud que les aclamaba y que vibraba con sus himnos.

Varias veces he visto ya a estos artistas, que eso es lo que son, unos artistas, que traen su música desde tierras valencianas. Y ninguna de las veces me han sorprendido tanto como ésta. Con un concierto completamente distinto, aunque también es cierto que nunca he visto dos actuaciones con el mismo repertorio. Tocaron algo más de 2 horas, yo por mí les habría dejado un festival entero para tocar, sí hay que tocar se toca, y tocar poco es tontería.

 El Ultimo ke Zierre

 

 
 El Último ke Zierre

 

Y mientras esperábamos a Reincidentes que venían de tocar en Ortuella, nos comunican que han tocado poco y mal, ¡cómo me gusta la tecnología!, así que a saber lo que harían aquí.
Pero bueno, yo sigo con el mejor concierto de la noche, con aquellos maravillosos momentos, y con mi rollo. EUKZ tocó largo y tendido, casi Reincidentes se podían haber retrasado más. Nos ofrecieron tres temas que yo en directo no había tenido nunca el lujo de escuchar. Y también nos deleitaron con “La salvaora”, “Ansiedad”, “Sometido”, “Juan sin miedo”, “Mi vecina”, “Tus bragas”, “Soldadito español”, “¡Ay Carmela!”, “Yo quiero ser tu perro”, “Camino de rosas”, “Malo del tó”, “Vis a vis”...

Vamos que se soltaron la melena y dieron todo lo que llevaban dentro. Desde luego que nadie se puedo quedar indiferente ante esta actuación, en la que a mí, por lo menos, me daban hasta ganas de llorar de emoción. Ahora eso sí, ésta es una banda para ver en directo y lo que te trasmiten no se puede explicar con palabras, es algo inexplicable, pero estoy segura de que todos los que les vieron en el Alfarock entienden lo que quiero decir. (+ fotos de El Último ke Zierre)

 

Pasaron más o menos esos 120 minutillos y la banda valenciana abandonó el escenario. Y ya de cerrar el festival se encargarían Reincidentes. Nosotros pudimos ver tan sólo dos canciones, porque eran ya las 6 de la mañana, y a esa hora los insonoros y los lunies se van a la cama.

La verdad es que lo poco que vi no me gustó nada. Empezaron con “Vicio” y “Ay dolores”, y tengo que decir que realmente destrozaron sus propios temas, aquello parecía un funeral y ellos parecían los curas que daban la misa. Me pareció un poco deprimente.

Y después de esto nos fuimos al coche a descansar, y más o menos una hora después me di cuenta de que el cantante se había animado mucho más, las canciones sonaban más potentes y con más fuerzas. Supongo, que al final, salvarían un poco la situación, pero todo el mundo coincide en recalcar que a la mitad del concierto Fernando salió de su letargo.

 Reincidentes

 

 
 Reincidentes

 

Y entre otras el público que les escuchaba atentamente pudo oír las canciones “Racismo”, “Mi generación”, “Domesticao”, “Mírame mírate”, “Rip rap”, “Grana y oro”, “Balas blancas”... Cerraron con “Jartos daguanta”.
Ya está, se acabó, pero seguro que había bastante gente a la que todavía le quedaba mucha fiesta por delante.

Y sobre la organización del festival debo decir que a mí me pareció que estaba todo más o menos bien. Entre la zona de camping y el pabellón había un puesto de bocadillos que estaban buenísimos y que no eran nada caros. De la bebida no puedo decir nada porque no bebí nada. (+ fotos de Reincidentes)

 

Y también vi que había suficientes baños para las chicas, cosa muy importante, aunque, bastantes hombres se quejaron porque ellos tenían que hacer sus necesidades en las duchas. Supongo que esa fue la mejor opción que encontró la organización del festival. Desde luego, mejor que hacerlo en la calle sí que es.

Y esto no da para más, así que espero que los que fueseis al Alfarock os hayáis sentido identificados con la cosas que yo he escrito, y como no, a los que no fuisteis espero haberos dado un poco de envidia para que os animéis el año que viene.

 Reincidentes