"In The Storn" supone para los madrileños Steel Horse dos importantes aseveraciones. Por una parte, la de un leve traspaso de la línea que les adscribía al heavy metal más clásico para erigirse como una banda con un sonido particularismo y por otra, la de aposentarse, al menos por el momento, en unas coordenadas muy definidas, pese a seguir conservando una gran afinidad con esos sonidos de los setenta y ochenta. Los elementos que componen su propuesta son de sobra conocidos por los seguidores del estilo en concreto (fuerza, virtuosismo y velocidad como para dejarte la boca abierta) pero es cierto que la simple suma de factores, y más aún en la música, no siempre da los mismos resultados, son pocos los que consiguen hipnotizar y apabullar como lo hacen los grandes del género.
Aunque evidentemente no creo que vayan a sorprender a nadie que no esté familiarizado con el añejo heavy metal, seguro que impactarán a las nuevas generaciones que se han iniciado en el mundillo con el metal de laboratorio de tanta banda de power que corre por ahí. No es por presumir de purista (Cosa que no lo soy) pero se echaba en falta bandas que salvaguardarse con dignidad la esencia de un estilo que sigue siendo vapuleado desde fuera, y lo peor, desde dentro. Estamos ante una de esas bandas en las que sus músicos tocan como si les fuera la vida en ello, apañándoselas muy bien dentro de sus posibilidades y como debería ser una honesta y buena formación de heavy metal, manifestando un sentimiento muy poderoso y loca pasión por dicho movimiento musical, provocando que un delicioso escalofrío recorra el cuerpo, los sentidos y el corazón del oyente.
En lo musical puedes llevarte la impresión cuando comienzas a escuchar el disco de que se trata de una continuación lógica a su primer trabajo "Wild Power", sin embargo, a medida que profundizas esa idea se va difuminando fundamentalmente al percatarse de determinados arreglos musicales y matices que vienen a demostrar que sus miras musicales son más amplias de lo que podíamos imaginar. La mayoría de los temas poseen una buena estructura musical, guitarras contundentes bien acompañadas por solos rápidos y limpios, mezclando escalas magistralmente y sustentado por una base rítmica que consigue una gran consistencia en todas ellas.
Aunque sigue habiendo auténticos trallazos de puro heavy metal como el caso de "The Rebel", "Crystal Grave" y "Live To Rock", reminiscencias impulsivas a sus añorados Iron Maiden, Accept... en muchos de sus pasajes instrumentales, en otras como: "Live To Rock", "Thunderdome", "Nocturne" y la instrumental "The Sacred Runes", encontramos melodías de un elevado grado de exuberancia y brillantez, gracias al uso de determinados matices melódicos muy remarcados, generando un sonido netamente propio e identificable.
Con todo eso, la voz, en mi opinión debería cobrar una mayor relevancia, explorando quizás otros registros o variantes que logren romper un poco esa línea homogénea y definida en lo que concierne a las líneas vocales, permitiendo alejarse de esas posibles comparaciones, de esa explotada fórmula que tanto intentan asemejarse muchos, a la peculiar forma de cantar de Bruce Dickisnon, no obstante sin desechar ese primordial fundamento a la hora de transmitir valores, como es el de cantar con las entrañas.
No es una obra maestra, ni mucho menos, pero si un trabajo hecho desde el corazón, honesto y entretenido y con el que el heavy metal tiene su futuro asegurado. Un detalle que les honra, deparándoles un hermoso futuro si siguen como ahora.
Más información en www.myspace.com/steelhorsemetal















