Si la experiencia de escuchar música se basa en un sistema de previsión y respuesta, para que una propuesta musical atrape la atención del oyente debe saltarse el camino de lo evidente y cualquier previsibilidad musical, más o menos, ser una masa sónica que desborde a golpe de ingenio los límites de lo audible. El reciente disco de los bizkainos Shinova es una obra que te deja con la sensación de haber escuchado once exhuberantes canciones, siendo cada estribillo una reivindicación de las grandezas y miserias del ser humano, sonidos más rebuscados provocando la alternancia de sensaciones, generando unas intensidades siempre cambiantes de lo impetuoso a lo melodioso, y enhebrandonos en un frágil castillo de emociones. Os dejamos con un video de anoche en el Plateruena de Durango, hoy será una de las bandas que participarán en el Rockaldia. No os los perdáis!!!!!














