Atrás dejamos dos días intensos en Getafe, en la última edición del Sonisphere, un festival que según cifras de la organización, sigue creciendo, superando las 54.000 personas y convirtiéndose en una cita imprescindible para los aficionados del metal. Nota media de sobresaliente para la organización pero con algunos aspectos a mejorar, el sonido de los dos escenarios ha sido realmente bueno a pesar del viento y otros factores técnicos.
El camping se quedó pequeño desde las primeras horas del viernes, los servicios escasos llegándose a crear largas colas y el recinto no contó con una gran iluminación que en parte tenía que haber sido solventado por parte del Ayuntamiento de Getafe. Un recinto asfaltado en su totalidad, sin ese dichoso polvo que había en la otra ubicación. Otro gran problema fue el horario de apertura del recinto el sábado, que obligó al público a soportar largas colas y dificultaron el acceso a la zona de acampada, un problema que se habría solucionado si la apertura fuese a la hora indicada. Hubo pocos retrasos, quizás el más significativo fue el de Metallica y el cambio de última hora donde Fear Factory tuvo que pasar escenario principal y Evanescense al segundo para actuar a las dos de la mañana, cambio que el público respetó y aceptó con normalidad.
Dos días de buena música, con la vuelta a los escenarios de Soundgarden, la gira aniversario del “Black Album” de Metallica, la presencia estatal de Vita Imana. En unos días publicaremos una crónica más detallada. Fotos y dos videos de la organización.







































