Tras varias horas de viaje y con un calor intenso, llegábamos un año más, a Villena, municipio alicantino que nos acoge cada mes de agosto para nuestra cita ineludible con el metal. Se trataba en esta ocasión de una edición sumamente especial, pues el festival Leyendas del Rock celebraba su XX aniversario con un cartel que, como suele ser habitual, estaba marcado por su heterogeneidad de estilos y por la elevada calidad de las bandas: Helloween, Slaughter to Prevail, Sepultura, In Flames, Arch Enemy, D’artagnan, Stratovarius o Black Label Society entre muchos otros. Ahora, pasados unos días desde que terminase el festival y con una perspectiva mucho más meditada, podemos decir que el Leyendas estuvo a la altura de siempre y que, desde antes del comienzo de la edición de 2026, tenía ya prácticamente orquestado el cartel de su siguiente edición, la de 2027. Como ya hicieron el año pasado, a través de sus redes sociales, habían publicado en los días previos un bingo para adivinar algunas de las bandas que se anunciarían el jueves 6 de agosto a las 20 horas, pero la diferencia fue que este año el anuncio de bandas fue mucho mayor que en otras ediciones. Las reacciones al mismo han sido muy variadas y puedes encontrarte a quien le parece incluso el mejor cartel de todas las ediciones del Leyendas, a quien le parece que es bastante atractivo y a quien no le llama demasiado la atención. Seguramente, sea una mezcla de esas tres reacciones. Pero centrándonos en la edición actual sabíamos que asistir al Leyendas iba a ser un acierto y teníamos bien orquestada la organización de los grupos que íbamos a ver cada día cargados de ilusión y a sabiendas de que alguno de los grupos, a priori desconocidos para nosotros, sería un maravilloso descubrimiento. Esta vez no nos encontramos en ninguna calle de Villena cercana al reciento del Festival ningún cartel leyendero dándonos la bienvenida, pero si la marea de heavies caminando por las aceras de la carretera que llega hasta el polideportivo, algún bar, la zona de acampada de sombra, las nuevas duchas del camping, la zona de acampada de sol, la zona destinada a las caravanas y el aparcamiento. Dejamos el coche sin dificultad alguna y cerca del acceso al polideportivo municipal de Villena y pasamos por las taquillas, ubicadas a la izquierda de la puerta de acceso, para recoger nuestras acreditaciones sin tener que esperar cola. |
|
|
|
Tampoco tuvimos que hacer cola para acceder al recinto y, una vez dentro, iríamos comprobando poco a poco algunos de los cambios de la presente edición: los escenarios seguían estando en la misma ubicación, pero los dos principales habían sido renombrados como Dave Mustaine Stage y Doro Pesch Stage; el recinto de los escenarios principales seguía contando con las dos pantallas que facilitan el seguimiento de los conciertos, una situada entre los dos escenarios y otra a la espalda de la zona de control de sonido, zona que ahora ocupa mayor extensión y ha disminuido su altura; los puestos de merchand en esta ocasión habían sido situados en las inmediaciones del escenario New Rock de forma íntegra, dejando su lugar en la esplanada grande de los escenarios principales a una gran barra destinada a bebidas y equipada con una carpa para dar sombra, situada junto a la pequeña grada con asientos; la zona de prensa también había sido reubicada entre la grada y el Stand de firmas, situados ambos a la derecha del escenario Doro Pesch, abandonando ambos su ubicación junto al escenario Dave Mustaine; en la barra principal situada a la izquierda de ambos escenarios y más próxima al Dave Mustaine, comprobamos como los míticos ‘tokens’ habían pasado a la historia, pues este año el pago se hacía con las propias pulseras del festival, equipadas con un QR recargable, así que en lugar de las taquillas para adquirir los tokens nos encontramos unas máquinas para hacer las recargas de forma automática, aunque también existía la posibilidad de recargar la cantidad que uno quisiera y que te atendiera una persona; en la misma zona de la barra principal encontramos casi en su misma ubicación el puesto de Merchand oficial del Leyendas y, casi por frente a este, un puesto de Merchand outlet, pero no encontramos la guitarra que nos servía de photocall; por último, la taquilla para la adquisición de los abonos de la edición de 2027, se encontraba junto al puesto outlet y, como ya pasara el año pasado, se había formado una larguísima cola antes de que arrancara el primero de los conciertos. La confianza en el buen hacer del Festival hay quien la tiene más que clara. |
|
|
|
Algo desubicados con la nueva ubicación de la zona de prensa y bastante agobiados por las altas temperaturas, nos aproximamos al escenario Doro Pesch para ver arrancar el primero de los conciertos de la mano de la banda británica Tailgunner, que venía dispuesta a dar una buena lección de Heavy Metal. La formación está en activo desde 2019 y cuenta ya con dos álbumes, uno de 2023 y otro del presente año, y, sin duda, pueden tener un gran recorrido si siguen poniéndole el mismo empeño que le pusieron en tierras alicantinas. Arrancaron de forma puntual con la aplastante “Midnight Blitz”, que da título a su último trabajo, quedando en alto la batería de Eddie Mariotti, los guitarras y bajo en los laterales del escenario y el vocalista Craig Cairns centrado y al frente de la actuación. Dejando de lado la polémica que ha rodeado a la banda y que ha provocado la salida de Rhea Thompson (guitarra) y del fundador y bajista Thomas Hewson, los británicos proyectaron en pantalla la portada de su último trabajo que los acompañaría a lo largo de su actuación y ofrecieron un buen concierto. Nos llamó la atención el pie de micro de Craig, pues parecía ser muy rígido, pero la sorpresa vino cuando lo levantó y dejó ver como la base de este ponía el nombre de la formación. Seguirían con “White Death” y “Shadows of War” de su primer álbum “Guns For Hire” (2023), mientras paseaban su estética ochentera y metalera con sus melenas al viento por todo el escenario. El intercambio de posiciones de los guitarras y el bajista fue constante, así como las interacciones con el público del Leyendas. Hubo también tiempo para temas algo más pausados como “Tears in Rain”, de su último trabajo, en el que nos deleitó con una brillante ejecución instrumental Zach Salvini (guitarra). Desde los primeros compases de la actuación de la formación británica, vimos como se lanzaba agua pulverizada al público para mitigar el calor desde el foso. Craig que había comenzado la actuación con una chaqueta de cuero negra llena de tachuelas de la que pronto se desharía, utilizó también una chaqueta de capitán de barco para interpretar algunos temas. A “War in Heaven” de nuevo de su primer trabajo, le siguió una pausa más prolongada para dar paso a la recta final del concierto con los temas “Barren Lands & Seas of Red” y “Eulogy” del disco publicado en febrero de este año, que precedieron a la contundente “Guns for Hire” de su primer álbum con la que cerraron su paso por el Leyendas en su 20 aniversario. |
|
|
|
Desde Suecia llegaba Thundermother con un Hard Rock contundente sobre el escenario Dave Mustaine. Con una puesta en escena bastante sencilla cautivaron al público del Leyendas a base de buen hacer sobre el escenario. En la pantalla proyectaron el nombre y logo de la banda en blanco sobre un fondo de color negro y la formación se situó sobre el escenario en la forma habitual, guitarra, Flippa Nässil, y bajista, Majsan Lindberg, flanqueando a ambos lados a la nueva vocalista, Linnéa Vikström Egg, quien se situó en el centro del escenario y en alto y rodeada de grandes amplificadores la baterista, Joan Massing. Comenzaron con “Thunderous” de su primer trabajo “Rock’n Roll Disaster” (2014), mostrando ya su picaresca y tono gamberro desde los primeros acordes. No era la primera vez que visitaban tierras alicantinas, pero si con la formación actual con la cual cuenta Flippa desde 2023. Siguieron con “Loud and Free” y “The Road Is Ours” de “Black and Gold” (2022) y de “Heat Wave” (2020) y disfrutamos de Linnéa recorriéndose el escenario sin parar una vez que se había desprendido de su guitarra. Con una marcada influencia de ACDC las suecas llenaron el escenario con temas con mucha energía y descarga rockera como “Take the Power” y Can’t Put Out The Fire” de su último álbum “Dirty & Divine” (2025), a los que siguieron con “I Don’t Know You” de “Black and Gold” (2022). La formación femenina subió al escenario con una indumentaria de tipo deportivo y rockera, mostrando una gran complicidad con el público en todo momento. El ritmo del show no bajó en ningún momento y pudimos disfrutar de “I left My License in the Future” de su último trabajo, “Cheers” de su primer trabajo o “Whatever” de “Thundermother” (2018). Sin duda, el repertorio estuvo muy medido y nos ofrecieron diríamos que casi los mejores temas de cada uno de sus trabajos, entre movimientos incesantes de cabezas e intercambio constante de posiciones en el escenario. Para terminar su actuación en Villena dejaron dos temas fundamentales como “Hellevator” y “Driving in Style” ambas de “Heat Wave” (2020), en los que intercalaron algún riff de Iron Maiden o de Deep Purple. Con esta descarga de vitalidad y de buen hacer sobre el escenario el Leyendas empezaba a mostrar una gran afluencia de público. |
|
|
|
Por el escenario New Stage Rock, nos encontramos con un gran espectáculo de la mano de la formación de Castellón, Killus. Con un simple telón negro con letras blancas de trazos irregulares con el nombre de la banda salieron con puntualidad caracterizados con las caras y cabezas pintadas de blanco y negro y unas llamativas crestas negras para imponer la contundencia de su Metal Industrial. Javi Ssagitar, voz, arengaba al público con un claro ‘gritad fuerte’, mientras interpretaba el primero de los temas: “Skeletons of society” de su trabajo “Grotesk” (2023). El vocalista al igual que el guitarra, Ruk, y el bajo, Premutox, iban completamente vestidos de negros, muy abrigados, con una estética que lograba terminar de atemorizar a los presentes. Tras terminar la descarga del primer tema escuchamos al enguantado vocalista saludar: ‘¿Qué pasa, Leyendas? Somos los putos Killus. ¡Quiero ver a todo el mundo saltando!’ justo antes de dar paso a “Ascending Antichrist” también del mismo trabajo. La conexión con el público fue extraordinaria y en mitad de esta entrega plena veríamos como el Premutox tras un intento de hacer los apoyos de voz y no lograrlo, en la breve pausa antes del siguiente tema, tiraba el micro al suelo tras habérselo pasado por sus partes nobles. A continuación, nos presentaron un single estrenado el 12 de junio de este año “Déjà Vu” con voz pregrabada femenina, pero que terminó de confirmarnos la buena ejecución instrumental de la formación de Villarreal. Otros temas que pudimos escuchar y disfrutar en directo fueron “White lines” de su álbum “Ultrazombies”(2016) o “Burning Out” lanzada en 2025 por la formación y en la que vimos como se iba mezclando la voz gutural y melódica de Javi Ssagitar que cantó parte del tema encaramado a la valla del foso. No hay duda de que fue una clara ejemplificación de la brutalidad que les caracteriza pues vimos empujones y algún escupitajo entre ellos, mientras que seguían interpretando con el ritmo incesante marcado por el batería, Anhell, más temas como “Paralyzed” de nuevo de “Grotesk” o “Feel the Monster” del álbum del mismo nombre lanzado en 2013, para terminar tras una aparatosa escalada a la estructura del escenario por parte del vocalista con la brutal “Ultrazombies” del álbum del mismo nombre y el single inspirado en ABBA “Gimme!,Gimme!, Gimme!” lanzado en 2025. Mereció la pena ver su directo y confirmamos que el New Rock se les queda ya pequeño. |
|
|
|
De nuevo en el Doro Pesch, nos encontramos con Orbit Culture, formación sueca de Death Metal Melódico que en poco más de una década ha logrado un crecimiento internacional para tener en cuenta. La formación liderada por Niklas Karlsson, voz y guitarra, demostró desde el primero de los temas, “Death Above Life” que da nombre a su último trabajo de 2025, el porqué de su posición internacional. Prácticamente los ‘pogos’ comenzaron con el concierto y se mantendrían durante la descarga bestial de la formación sobre tierra alicantinas. Siguieron con “The Storm” también de su último álbum para comprobar como la formación al completo estaba dispuesta a arrasar con todo lo que se le pusiera por delante. La puesta en escena no necesitó de mucha parafernalia y tan solo colocaron un gran telón negro, blanco y gris en el que se intuían ramas envolventes, más otros seis telones verticales de menor tamaño y adelantados para darle cierta profundidad a la escena que acogió a más temas como “The Tales of War”, de nuevo de “Death Above Life“ y “North Star of Nija” de su álbum “Nija“(2020), donde disfrutamos de las descargas rítmicas de Christopher Wallerstedt, batería, así como de Richard Hansson, guitarra, y de Fredrik Lennartsson, bajo, quienes sumaban a la ya implacable y mencionada ejecución de Niklas. Tras “From the Inside” de su trabajo “Descent” (2023) y “Bloodhound” de nuevo del último álbum de la formación, desconectamos un poco ante la avalancha musical de la banda y así poder presenciar con algo más de energía los dos últimos temas que tocaron en el Leyendas en su 20 aniversario, que fueron, tal y como esperábamos, arrolladores. Hicieron lo propio con “Hydra” de nuevo de “Death Above Life” y “Vultures of North” del ya mencionado “Descent”. Seguramente seguiremos hablando de esta formación durante mucho tiempo. |
|
|
|
Mientras tanto en el New Rock, se vivía un ambiente bastante diferente con la música Folk de la formación alicantina Hadadanza, quienes habían colocado un telón con un paisaje de montañas escarpadas y el nombre de la banda en letras doradas. Tras una intro a modo de ritual que contó con una bailarina que bailó portando un cráneo de un animal y con la presencia de dos encapuchados de rojo que colocaron en el escenario dos estandartes de color azul, comenzaron con la animada “Ritualis” lanzada en enero de 2026. La formación repetía en el Leyendas tras el éxito de la edición anterior y tras la clara ascensión que está teniendo en el panorama nacional. Podemos decir que son expertos en crear un gran ambiente festivo en cuestión de segundos y de envolvernos con su magia medieval gracias al empeño de cada uno de sus miembros, destacando en primera instancia sus dos voces: Dave Simarro y Victoria Meneses. Tras el primer tema se fueron quitando de forma progresiva las capas y capuchas rojas con las que habían aparecido en el escenario del Leyendas para que contemplásemos su indumentaria medieval llena de pieles y pinturas guerreras sobre sus rostros. Entre los temas con los que nos incitaron a participar en su gran fiesta podemos destacar “¡Corred, insensatos!” de su último trabajo “Aventura y Leyenda”(2024), “El Circo de los Muertos” del álbum del mismo nombre de 2022, “La montaña solitaria” donde vimos banderas ondeantes y diferentes trucos de malabares, “¡Derry Dol!” en la que pidieron al público que se arrodillara hasta la explosión de fiesta de la canción o “Mor Diana” de nuevo de “El Circo de los Muertos”. La formación cuenta con músicos extraordinarios como Momo, batería, Alberto Quílez, bajo, Dani Trellart, violín y otros instrumentos de cuerda, Bárbara Bolívar, violín, y José Segura, alías Jotas, quien había sido protagonista al intentar un nuevo Record Guinness, tocando la guitarra durante más 114 horas seguidas. Durante su actuación en el festival dejaron claro que pronto iban a tener noticias, por lo que imaginamos que estarán trabajando en su siguiente álbum. Nos quedamos con la estampa de la fiesta montada cuando interpretaron “El brebaje” y estamos seguros de que seguirán creciendo como una de las formaciones de referencia de Folk en español. |
|
|
|
Llegaba el turno de Black Label Society, y, por tanto, para nosotros, uno de los mejores momentos del festival. Desde la intro previa con un tema de Black Sabbath y con el propio Zakk Wylde grabando con su móvil el ambiente del festival sabíamos que íbamos a disfrutarlo al máximo. Volver a ver al que fuera guitarrista de Ozzy Osbourne durante tantos años, Zakk Wylde, fue bastante emocionante y la nostalgia se acabó enredando con la satisfacción. La última vez que lo vimos sobre un escenario fue en Lisboa como guitarra del gran Ozzy y no pudimos evitar la emoción, cuando se ha cumplido recientemente un año de la pérdida del príncipe de las tinieblas. El concierto ofrecido por el estadounidense nos gustó mucho y pudimos verlo, a pesar de la gran afluencia de público a esas horas, muy bien posicionados. El primero de los temas ofrecidos por la formación liderada por Zakk fue “Funeral Bell” de “Blessed Hellride“(2003), en la que ya sentimos la mezcla brillante de Hard Rock y Blues. Con su aspecto habitual, melena larga y despeinada, pobladísima y larga barba, vestido con falda escocesa de color naranja y verde, chaleco sin mangas de color marrón y unas botas de apariencia cómoda, continuaría con “Name in Blood”, tema que abre su último trabajo, “Engines of Demolition”, lanzado en marzo de 2026. Muy bien acompañado por John DeServio, bajo, Dario Lorina, guitarra, y Jeff Fabb, batería, nos sorprendió como cambió de guitarra prácticamente en cada tema que interpretaron en el festival. Mientras sonaba “Destroy & Conquer” de “Doom Crew Inc”(2021) nos fijamos en la proyección elegida para la pantalla del escenario consistente en un diseño que mezclaba en tonos rojizos el logo de la formación y el nombre de esta. El resto del escenario no tenía mayor ornamentación que los propios amplificadores que rodeaban la batería situada en alto y en el centro del escenario y el pie de micro desde el que cantaba Zakk, rodeado de calaveras. |
|
|
|
Otros temas con los que nos deleitaron fueron “A Love Unreal” de su trabajo “Grimmest Hits” (2018) y “Heart of Darkness” de “Catacombs of the Black Vatican”(2014), que estuvieron acompañados de cañones de humo proyectados en diagonal hacia el público. Tras golpearse el pecho con el puño al final de los temas para corresponder a los aplausos del público, dio paso a un cover de “No More Tears” de Ozzy Osbourne que terminó con un beso al cielo. Junto al pie de micro desde el que cantaba habían colocado una plataforma destinada a los solos de guitarra o partes más instrumentales a la que subiría con asiduidad. Con “Set You Free” de nuevo de “Doom Crew Inc” lanzaron para entretenimiento del público varias pelotas hinchables que no dejarían de saltar de un lado a otro sobre los asistentes. Fue durante este tema cuando disfrutamos de Zakk tocando la guitarra sobre su cabeza, demostrando su gran habilidad, como si alguien pudiera tener aún alguna duda. Lo sorprendente fue ver como Dario Lorina se sumaba a la estampa subiéndose a la misma plataforma en la que Zakk estaba tocando y ambos siguieron haciéndolo a la par. Los temas que sirvieron de antesala al final del concierto fueron “Fire It Up” y “Suicide Messiah” ambos de “Mafia”(2005), usando en esta última un megáfono para completar la melodía. Tras estas, la proyección de la pantalla se apagó para dar paso a la proyección de tres fotografías en blanco y negro de Ozzy, viendo a un sonriente Príncipe de las Tinieblas en la del centro. Con la interpretación de “Stillborn” de “The Blessed Hellride” y bajo la presidencia en la pantalla del escenario del gran Ozzy Osbourne rodeado de humo terminó el concierto de Black Label Society dejándonos un muy buen sabor de boca.
|
|
|
|
Algo más relajados por propia exigencia física, vimos a Savatage. Los estadounidenses de Florida subieron al escenario Doro Pesch para hacer alarde de su Heavy progresivo y comenzaron acompañados de la intro de “Morphine Child” de su álbum “Poets and Madmen” (2001) y con la proyección en pantalla del nombre de la banda con su tipografía característica en color turquesa sobre negro, para dar paso al primero de sus temas, una vez que toda la formación se hubo ubicado. El primer tema elegido para esta esperada reunión de la banda fue “Dead Winter Dead” del álbum del mismo nombre de 1995 y en él ya percibimos el buen hacer de Zachary Stevens, voz, a pesar de echar de menos al mítico vocalista Jon Oliva. Las proyecciones de la pantalla del escenario donde actuó la banda no dejaron de ofrecernos múltiples colores sobre los que se siguió coronando el nombre de la banda con su tipografía de siempre. Siguieron con “Jesus Saves” de su álbum “Streets”(1991) en la que disfrutamos de los primeros riffs a cargo de los magistrales Chris Caffery y Al Pitrelli (guitarras). Con una estética muy ochentera, la formación se completaba con Johnny Lee Middleton, bajo, Jeff Plate, batería, y los teclistas y apoyos de voz Shawn McNair y Paulo Cuevas. Continuaron su repertorio con temas como “Taunting Cobras”, tema que abría su trabajo “Handful of Rain”(1994),“Strange Wings”, de “Hall of the Mountain King”(1987) o, la canción con la que abrieron su primer trabajo allá por 1983, “Sirens” y que daría nombre a este, en los que nos sorprendió el brillante juego de luces muy medido y acorde a los diferentes momentos musicales de los temas. |
|
|
|
Las proyecciones en la pantalla fueron cambiando según las temáticas de los temas y vimos cielos estrellados, ciudades de rascacielos de noche y de día, serpientes luchando (“Taunting Cobras”), el naufragio de un barco (“The Wake of Magellan”), banderas del mundo en constante movimiento (“Chance”), etc. Con “Lights Out” el público terminó de engancharse a un repertorio que continuaría con fuerza con “Handful of Rain” del álbum del mismo nombre y “Chance” del mismo trabajo. Pero el momento más emotivo aún estaba por llegar con la interpretación de “Believe” que se iniciaría desde la pantalla con imágenes y sonidos pregrabados de John Oliva cantándola al piano y a la que se sumaría en directo Zachary Stevens. Fue un momento más que memorable y muy bien ejecutado por parte de los técnicos de sonido y de la propia formación. Para terminar un gran concierto eligieron tres temas fundamentales de la formación estadounidense que dieron nombre a tres de sus discos fundamentales como son “Edge of Thorns”(1993), “Power ot the Night”(1985) y “Hall of the Mountain King”(1987). Agradecidos al Leyendas de ver a esta magnífica formación de heavy a pesar de la ausencia del gran Jon Oliva. |
|
|
|
Y ahora sí, llegaba el turno del plato fuerte de la jornada, o del festival para muchos asistentes, Slaughter to Prevail, formación con origen ruso afincada en los Estados Unidos que llegaba a tierras alicantinas dispuesta a romper todas las expectativas creadas desde que el pasado año el festival la anunciase durante el propio desarrollo de la edición de 2025 como uno de sus principales cabezas de cartel. La descarga de Deathcore no dio ni un segundo de tregua y dejó bien claro el porqué del éxito de los rusos. Liderados por Alex el Terrible, voz, también conocido como el oso y por haber debutado con gran éxito en boxeo sin guantes, la formación había preparado el escenario con un gran oso pardo con la boca abierta que tapaba gran parte de la pantalla en la que proyectaron una alambrada anaranjada que parecía estar incandescente, quedando la batería situada justo delante del gran oso y con una elevación considerable, así como otras tres plataformas con iluminación en principio azul sobre las que se subirían a lo largo del show, vocalista y guitarras. Tras una larguísima intro de música tecno, apareció en primer lugar y enmascarado Evgeny Novikov, batería, rodeado de mucho humo y con luces azuladas que mejoraron la visión, al que siguieron los dos guitarras, también enmascarados, Jack Simmons y Dmitry Mamedov, para dejar el protagonismo final para el también enmascarado y aclamado Alex el Terrible, quien portaba una imponente máscara dorada, de la que nos llamó la atención que tuviese articulada la zona de la boca o mandíbula, para aplastarnos con el primer tema “Bonebraker” de su álbum “Kostolom”(2021). |
|
|
|
Tras esta primera feroz descarga, Alex se desprendió de su máscara dorada para quedarse con la cara y el torso al descubierto e imponerse con su gestos de rabia faciales en la ejecución de los dos siguientes temas, “Banditos” y “Russian Grizzly in America”, ambas de su último álbum “Grizzly”(2025), que estuvieron acompañadas de llamas verticales que lograron subir más aún la temperatura y que estaban perfectamente orquestadas con los gritos del oso y con sus movimientos violentos de sus musculados brazos. Siguieron con la descarga de deathcore con temas como “Viking” e “Imdead”, también ambos de su último trabajo y con el que han cosechado gran éxito, y vimos como en esta última, tras subirse a la plataforma que le aproximaba algo más al público, nos mandaba a callar para cantar sin micro con su voz atronadora. Se pondría de nuevo su máscara dorada articulada para la interpretación de “Babayka”, también de su último álbum, tras la que se dirigió al público hablando en inglés agradeciendo el apoyo a su música, así como que se mostró contento y satisfecho de estar en España. Aprovechó que tenía el micrófono en mano y encadenó las palabras de agradecimiento con la organización de un buen ‘Walk of death’, que fue todo un éxito con un entregadísimo público. Las llamas y el humo, así como la violencia de las notas de los guitarras, siguieron acompañando la noche alicantina con “Bratva” y “Baba Yaga”, de “Kostolom”, y “Koschei” de nuevo de su último álbum, mientras que no dejábamos de sorprendernos con el torrente de voz gutural que surgía del inframundo de la garganta de Alex. El show continuaría con un buen solo de batería, que precedió a “Demolisher” de “Kostolom” y antes del inicio de “Conflict”, perteneciente a su último trabajo, el vocalista pidió al público que se mantuviera agachado para saltar con toda la rabia posible cuando empezase el tema. Tras unas palabras dedicadas a los tipos de personas que hay en el mundo y dejando claro su confianza en la convivencia de todos los tipos de personas existentes, dio paso a los dos últimos temas de la noche: “Kid of Darkness” y “Behelit”, ambas también de “Grizzly”. Sin duda, no existe posible cuestionamiento del lugar que ocupan en el panorama internacional del deathcore, mostrando con sus palabras y con algunos gestos su amplía humanidad, como el gesto que tuvo al regalar su máscara a una niña del público que estaba subida sobre los hombros de su padre. Las etiquetas y los prejuicios rápidos no tienen cabida en el mundo del metal. |
|
|
|
Llegaría el turno de otro de los platos fuertes del festival, y es que hablamos de nada menos que de la gira despedida de los míticos brasileños Sepultura, que con ya 40 años de carrera han decidido dar por finalizada su carrera. Antes del comienzo un gran número 40 en letras rojas sobre la pantalla y alrededor de éste los títulos de sus trabajos discográficos, y en otro claro homenaje a Ozzy, sonó como intro “War Pigs” de Black Sabbath, luego de nuevo otra intro, en este caso “Policia” de Titas. El concierto dio lugar con “Inner Self” de aquellos míticos álbumes con los hermanos Cavalera en la formación, y es que aunque sonaron temas nuevos en directos como “All Souls Rising”(2026), casi todo el setlist fue confeccionado con los temas más clásicos y demandados por su público, para algo hablamos de posiblemente uno de los últimos conciertos de la banda en nuestro territorio. El sonido desde el comienzo no fue el mejor, aunque a medida que avanzó se fue clarificando los instrumentos y pudimos apreciar la guitarra del bueno de Andreas con más definición, Derrick, como es habitual, llevó el peso sobre el escenario, teniendo una energía brutal, demostrando que sigue siendo un gran referente como frontman delante de los escenarios, y cantando sin problemas los temas más recientes como de la anterior etapa a él. El tramo final del concierto fue una ametralladora para los cuellos, “Territory”, “Ratamahatta”, “Ratamahatta”, “Arise”... y viendo el nivel demostrado por la banda, uno se pregunta si no les ha llegado demasiado pronto ese retiro, aún así siempre nos quedará poder haber disfrutado de estos últimos conciertos de Sepultura al más alto nivel. |
|
|








































