Tras la apasionante jornada del día anterior, llegábamos al último día del festival con bastantes ganas de ver a Helloween, principal cabeza de cartel para unos servidores del Leyendas en su XX aniversario. Sobre las 6 de la tarde subían al Doro Pesch Stage Eihwar, para ofrecernos un concierto diferente de música Electro Folk. Se trata de una formación francesa en activo desde 2023 formada por Asrunn, voz, instrumentos de folk y percusión, y Mark, voz, Instrumentos de Folk, percusión y teclado, que cuenta con tres trabajos de estudio y que ofreció una buena actuación que a nadie se le pasó por alto. Comenzarían con “Hugrheim”, tema que da nombre a su último trabajo publicado el pasado mes de marzo, y ya vimos la disposición que iban a tener en el escenario durante gran parte de su actuación: Mark se situó en una plataforma situada a mitad del escenario con una discreta elevación y se hizo cargo de la percusión y del teclado y Asrunn danzó y se recorrió el escenario mientras tocaba algún instrumento y cantaba con voz melódica. Con este ambiente de ritual pagano, siguieron con “Ragnarök”, que da nombre también a otro trabajo, en este caso al primero de 2023, en el que nos envolvieron en un ambiente más vikingo y acorde a la vestimenta de Asrunn, que vestía con pieles de diferentes animales, dejando desnudos sus piernas y brazos, llevando la mitad de una cabeza de animal sobre la cabeza y la cara pintada de rojo y negro. Con “Nauðiz”, que abre su último álbum, y “Yggdrasil's Renewal”, de nuevo de su primer álbum, comprobamos la perfecta coordinación del dúo, llevando la voz cantante Asrunn, pero con unos perfectos apoyos de voz de Mark, que lograban hacer más contundente la escena. Mark completamente vestido de negro ocultaba su rostro tras una máscara y se bajaría de la plataforma para tocar el guitarra sentado junto a Asrunn para interpretar un tema pausado y mucho más melódico como “Sir Mannelig”, de su segundo trabajo “Viking War Trance”. |
|
|
|
Aprovechando las pausas entre tema y tema, escuchamos a Asrunn dirigirse al público en un casi perfecto español con frases como ‘¿Estáis ahí, hermanos y hermanas?’ y ya, casi al final, sacaría el móvil para leer un texto largo en español que decía no haber sido capaz de memorizar. Continuaron con más temas como “Skjaldmö” y “Valhalla”, ambos de nuevo de “Ragnarök”, retomando las posiciones originarias en un escenario que contó con la proyección en pantalla del logo de la banda en unos temas y del nombre de la formación en otros, ambos en negro sobre un fondo incandescente y con tiras de tela en vertical en blanco y negro a modo de estandartes. Para terminar su paso por el festival eligieron “The Forge” y “Berserkr”, ambas de su primer trabajo. Buena acogida por parte del público para una banda que nos recordó mucho a los cabezas de cartel del año pasado Heilung. |
|
|
|
Tras los franceses llegaba el turno de los estadounidenses de Deicide para dar un cambio radical al ambiente creado por los galos. La propuesta de Death Metal de la formación arrancó con fuerza con “When Satan Rules His World” del álbum del mismo nombre de 1995, arrancando el show unos minutos más tarde. La imagen de la pantalla del escenario permaneció fija durante la descarga intensa y de rabia de la formación, consistiendo en la proyección del nombre la banda en rojo sobre un fondo negro en el que a ambos lados aparecían distintos símbolos metidos en círculos también del mismo color. Continuaron con “Bastard of Christ”, de su álbum “Serpents of the Light”(1997), y “Carnage in the Temple of the Damned”, perteneciente a su álbum debut “Deicide”(1990), con los que terminaron agrietar el terreno que pisábamos. Sobre el escenario Glen Benton, voz y bajo, lideró una actuación feroz y cargada de satanismo en sus letras, junto a Steve Asheim, batería, más los guitarras Taylor Nordberg y Jadran ‘Conan’ González, que se incorporaron a la formación en los últimos 4 años. Continuarían con “Bury the Cross… With Your Christ” y “From Unknown Heights You Shall Fall” , únicos temas que tocaron de su último trabajo “Banished by Sin”(2024), para continuar con temas más conocidos como “Behead the Prophet (No Lord Shall Live)” y “Holy Deception” , de su segundo trabajo “Legion”(1992). Con una indumentaria en la que predominaba el negro, Glen Benton en plena forma y sin darnos tregua alguna siguió al frente con “Serpents of the Light” del álbum del mismo nombre de 1997, en el que seguimos viendo ‘pogos’ constantes caracterizados por su brutalidad acordes al ritmo de la música. La recta final del show comenzaría con un tema de “Insineratehymn” (2000), “Forever Hate You”, en la que la voz gutural de Glen ladraba en una perfecta ejecución, para después dar paso a “Satan Spawn, the Caco-Daemon”, de nuevo de “Legion” y “Scars of the Crucifix”, que da nombre a su trabajo de 2004. La formación estadounidense ofreció un gran concierto al que le puso el punto final con “Dead by Dawn”, de su primer disco, y “Homage for Satan”, perteneciente a “The Stench of Redemption”(2006). Muchos son los que se alegrarían de verlos con más asiduidad por España. |
|
|
|
Mientras tanto en un abarrotado New Rock Stage, Latzen, formación vasca de Heavy Metal, que retomó su proyecto en 2025, tras un parón de casi 20 años, triunfó con un público que disfrutó casi tanto como ellos sobre el escenario. Sin duda es una gran noticia que lo hayan retomado su actividad y que el éxito los acompañe cada vez que se suban a un escenario. Eso es lo que vimos en el Leyendas ya con los dos primeros temas: “Txor Txarrak” y “Memento Mori”, ambos de su último álbum “Denboraren Orbainak”(2025), con un sonido contundente y arrollador. Siguieron con “Mezua Hil Aurretik”, de su primer álbum “Kontzientzia Ala Infernua”(1996), e “Itsutu”, que abría su segundo trabajo de estudio “Ardi Larruz”(2001). Con su euskera por bandera, alto y fuerte, Aitor Uriarte, voz y guitarra, lideró un espectáculo digno de vivir, junto al incombustible Gorka Lazkano, batería, un expresivo Yerko Ortíz, guitarra, y un entregado Joxe Mari Azpitarte, bajo. Siguieron con otro tema de su último trabajo “Dogma”, para luego continuar con “Indarra”, “Metal Erasoa” y “Laztana” de su primer trabajo. Los de Oñati con dos simples telones laterales llenos de calaveras azuladas y un telón de fondo negro con el nombre de la banda en letras blancas tuvieron más que suficiente, pues el mejor adorno fue la ejecución musical que derrocharon en Villena. Con “Bat Gehiago”, de su primer trabajo “Kontzienzi Ala Infernua”, “Lurra Odolean”, de “Ardi Larruz”, ¿y “Ze Ingo Xu?”, de nuevo de su primer trabajo, se despidieron del público alicantino dejando satisfacción y ganas de volver a verlos. |
|
|
|
La jornada continuó con Heaven Shall Burn, con un polideportivo de Villena bastante lleno. La formación alemana de Metalcore irrumpía en Leyendas con “War Is the Father of All” de su último álbum “Heimat”(2025), que estuvo muy presente en su repertorio y que fue el elegido para la proyección fija en la pantalla del escenario, proyectando la portada de este durante todo el show. Pese a los problemas de sonido iniciales, los germanos supieron doblegarlos y dar un concierto sobresaliente en el que Marcus Bischoff, voz, se recorrió el escenario sin parar y dio buenas muestras de sus tablas sobre el escenario. “Voice of the Voiceless” de su álbum “Antigone” (2004), nos recordaba el carácter vegano y su defensa de los animales arraigada en varios miembros de la formación. Junto a Marcus, el batería Christian Bass se situaba, como suele ser habitual, en alto y centrado en el escenario, mientras que Maik Weichert y Alexander Dietz, guitarras, y Eric Bischoff, bajo, intercambiaban constantemente sus posiciones, dándole mayor dinamismo a cada tema. Como hemos dicho, su último trabajo estuvo bastante presente en su repertorio y la formación antiracista también tocó de este para continuar “My Revocation of Compliance”, y en otros momentos del concierto “Confounder” y “A Whisper from Above”. Otros de los temas de otros trabajos que pudimos escuchar en Villena fueron “Godiva”, que abría su álbum “Veto” (2013), con el que vimos un ‘pogo’ continuo de grandes dimensiones, “Counterweight”, de su álbum “Deaf to Our Prayer”(2006), en el que no cesaron los cañones de humo en vertical, o “Endzeit” de la primera parte de “Iconoclast” (2008). |
|
|
|
Además de los inmensos ‘pogos’ que se formaban prácticamente en cada tema, también veríamos a gente llegar hasta el foso surfeando por el público, mientras que la ferocidad de los alemanes seguía dándonos una paliza con el cover de “Black Tears” de Edge of Sanity o su aclamado tema “Übermacht”, perteneciente a “Of Truth and Sacrifice”(2020). Para cerrar su paso por el Leyendas se dejaron, en primer lugar, “Thoughts and Prayers”, de nuevo del su álbum de 2020, y, en segundo término, la aplastante “Corium”, de su trabajo “Wanderer”(2016). Nos volvió a sorprender que la formación terminara su concierto unos 10 minutos antes, tónica del día en general en los escenarios principales. Los alemanes cantaron contra el racismo con fuerza y contundencia en el Leyendas del Rock. Un gran show sin grandes excesos ornamentales. Nos hubiera encantado podernos acercar a ver a Hardline, pero el solape con las otras bandas nos lo dificultó, y además queríamos intentar coger un sitio cercano para poder disfrutar del concierto de Helloween, por lo que seguimos teniendo una cuenta pendiente con ellos. |
|
|
|
Con la noche acariciándonos en tierras alicantinas, llegaba el ansiado turno de Helloween, quienes no necesitan prácticamente una presentación. Desde que tuvimos conocimiento de la presencia de la formación de Power Metal Melódico en el Leyendas del Rock en su XX aniversario, supimos que queríamos estar allí para verlos de nuevo en su tour de reunión, que agradecemos que se esté prolongando en el tiempo. Los técnicos habían cubierto el escenario con un gran telón de color negro con el nombre de la banda en blanco, pero aún así nos permitía ver la plataforma en zigzag situada en el centro del escenario sobre la que se subieron durante el concierto y que también reflejó las diferentes proyecciones acordes a cada tema de forma coordinada con la gran pantalla que servía de fondo del escenario. La expectación y el nerviosismo se notaba en un llenísimo Leyendas y, por fortuna, pudimos verlos muy bien posicionados. Unos instantes antes de caer el telón y comenzar el show y gracias a las luces rojas proyectadas desde el fondo, la calabaza se teñía de color naranja. Todo estaba preparado y, tras sonar el tema de Robbie Williams “Let Me Entertain You”, comenzaba el mejor concierto del Leyendas con una proyección protagonizada en sus primeros compases por los ojos de la calabaza y posteriormente por un paisaje montañoso al que iban cayendo los diferentes discos de la formación, junto con una iluminación muy llamativa de luces rojas en vertical que se encendían y apagaban en diferentes direcciones. Salía la formación al completo para interpretar la extraordinaria “March of Time” de su álbum “Keeper of the Seven Keys, Part II”(1988), con proyecciones por todo el escenario de distintos engranajes de relojes. Con este primer tema, comenzamos a comprobar el magnífico estado de sus dos carismáticos vocalistas, Michael Kiske y Andi Deris, quienes interpretaron este primer tema perfectamente coordinados. Tras la proyección de un encapuchado sin rostro a modo de intro, llegó el turno de “The King for a 1000 Years”, perteneciente a “Keeper of the Seven Keys, Part I” (1987), con su pertinente vídeo acorde al tema en el que se veía un trono, primero vacío y luego ocupado por un esqueleto. Llegaron así las primeras palabras en español de Andi Deris: ‘¿Qué tal Leyendas?’ y ante la respuesta ruidosa del público una expresión que le escucharíamos a lo largo de la noche: ‘De puta madre’. Recordó su actuación hace 10 años en el Leyendas de la que recordaba que fue ‘menos caliente’, añadiendo en alusión a la noche de hoy: ‘Vamos a sudar juntos’. |
|
|
|
Tras ver a Michael Kiske bromear como si tuviese aun su melena retirándose el pelo imaginario de la cara dieron paso a “Future World”, también del mismo álbum de 1987, en el que destacó el gran Kai Hansen, guitarra, con brillantes riffs y en la que lanzaron confetis de colores al público. La fiesta no había hecho más que comenzar y con cada uno de los temas confirmamos el buen sonido de los Helloween. Nos sorprendió la calidad sonora de “This Is Tokyo” de su exitoso último trabajo “Giants & Monsters”(2025), así como las proyecciones de una noche lluviosa sobre una ciudad en blanco y negro. Junto a Michael, Andi y Kai, Daniel Löble a la batería, Markus Grosskopf al bajo, y Michael Weikath y Sascha Gerstner, ambos a la guitarra, completaban la formación que nos deleitó con más temas como “We Burn” de su álbum “The Timeof the Oath”(1996) o “Twilight of the Gods”, de nuevo de “Keeper of the Seven Keys: Part I”, cantada solo por Michael Kiske y en la que las proyecciones de máquinas de arcade terminaron de elevarla a lo magistral, terminando el tema con las palabras ‘game over’ en pantalla. Nuestro amigo encapuchado y sin rostro volvía a la pantalla para introducir, junto a muchísimo humo, “Ride the Sky”, de su primer álbum “Walls of Jericho”(1985), tema que cantaría el simpático Kai Hansen sin dejar de tocar la guitarra, junto a la brillante compañía instrumental de Weikath. Podríamos seguir detallando minuciosamente como fue el concierto, pero tampoco sería lo más adecuado, puesto que nuestro consejo es vivir la experiencia en primera persona y porque, llegó un momento, en el que su magnitud, fue difícil de anotar o memorizar. Continuaron con “Into the Sun”, cantada de nuevo por Andi y Michael y de nuevo de su último trabajo de 2025, junto con la proyección de un espectacular eclipse, para después dar paso a un tema de 1998 que cantaría solo Andi Deris: “Hey Lord!” de su trabajo “Better Than Raw”. Tras estos llegaba el turno de “Universe (Gravity for Hearts)”, de nuevo de su último trabajo de 2025, cantada por Kiske, quien se había cambiado de chaqueta y lucía ahora una más colorida llena de parches y tachuelas, destacando la brillante parte instrumental y para la que Kiske se apartó para ceder el protagonismo a sus compañeros |
|
|
|
Después del solo de batería de Daniel, continuaron para enloquecer a un público ya rendido a los pies de la formación con “I Want Out” de nuevo de “Keeper of the Seven Keys: Part II”, con la que el recinto de Villena disfrutó a más no poder. La misma estuvo acompañada de una proyección de preciosas y coloridas viñetas que lograron elevar a excelente su puesta en escena. ‘¿Cómo se dice en español?: ¿la cama antes de la tormenta?’ fue la frase que precedió a un magnífico acústico protagonizado por los dos vocalistas de “In the Middle of a Heartbeat” de su álbum “Master of the Rings”(1994), que logró ponernos los vellos de punta y para la que sentaron lo más pegado posible al público. Fue un momento muy emotivo que tuvo continuidad con la magia de “A Tale That Wasn't Right”, de nuevo de “Keeper of the Seven Keys: Part I”, que comenzaba con los vocalistas en acústico para la posterior incorporación de los demás músicos. Simplemente, maravilloso. Y tras la pausa de los dos temas anteriores llegaban “Heavy Metal (Is the Law)”, de nuevo de su trabajo de 1985, cantada de nuevo por Kai Hansen, quien provocaría que el público corease el estribillo, para que luego volviera a aparecer el encapuchado sin rostro en la proyección antes de los primeros acordes de “Halloween” de su más que presente “Keeper of the Seven Keys: Part I”, con proyecciones de la temática de la fiesta de Halloween, cantando en esta ocasión tanto Michael Kiske como Andi Deris desde la plataforma. A la retina se nos viene la imagen de la parte instrumental que fue espectacular, con los cuatro, guitarras y bajo, adelantados y centrados en el escenario. Así abandonaron el escenario durante unos minutos, para volver tras una proyección en la que se fue dibujando un 40 en color rojo de gran tamaño, siendo el cero la mítica calabaza de la formación, con “Eagle Fly Free”, de nuevo de “Keeper of the Seven Keys: Part 2”, en la que cantaría solo Michael Kiske, para seguir elevando el nivel del show con “Power” de su álbum “The Time of the Oath”, cantada por Andi Deris. “Dr. Stein” fue el tema elegido para poner el broche de oro a una noche perfecta, contando con toda la formación sobre el escenario, en la que lanzaron confetis y unas calabazas hinchables que saltaban dando tumbos entre el público y que terminaría con un ‘Muchísimas gracias, de puta madre’ y un público satisfecho y plenamente feliz. |
|
|
|
Tras el exitoso concierto de Helloween, llegaba el turno de nuestros WarCry, dándole continuidad al Power Metal, pero esta vez en español. La formación asturiana liderada por Víctor García, voz, es también parte de la historia de este festival y verlos sobre el Doro Pesch Stage nos causó gran satisfacción. Con un vídeo extenso que sobrevolaba el mar hasta llegar a unas montañas rocosas y ver como un pulpo de gran tamaño atemorizaba a unos navegantes de un barco pirata comenzaron con “Alma de Conquistador”, de su álbum “Alfa”(2011), estando muy presente el humo y habiéndose quedado fijo en la pantalla el nombre de la formación en letras doradas sobre un fundo de un cielo con nubes. Desde el principio vimos como el público seguía con ganas de música en directo y lo daba todo con temas como “Nuevo Mundo”, “Perdido”, ambos pertenecientes a “Dónde Está la Luz”(2005) o “Devorando el Corazón”, de su álbum “Revolución”, en las que comprobamos que el público estaba más que dispuesto a cantar cada uno de los temas, haciendo que Víctor cediera su micrófono al respetable en más de una ocasión. Junto con el vocalista, otras de las figuras claves de la formación Pablo García, guitarra, Roberto García, bajo, Rafa Yugueros, batería, y Santi Novoa, teclista, se entregaron sobre el escenario para que la fiesta del metal siguiera funcionando a pleno pulmón con temas como “Ardo por dentro” de nuevo de su trabajo “Alfa”, “Lo siento”, como adelanto de su nuevo trabajo que se titulará “Entre la Niebla”, o “Siempre”, perteneciente a “Inmortal”(2013). Sin duda, el repertorio elegido fue todo un éxito e invitaba al público de Villena a continuar saltando y gritando los estribillos más reconocibles. Continuaron con tres temas más de “Inmortal” esenciales en su trayectoria como ”Huelo el Miedo”, “Quiero oírte” y “La Maldición del Templario” para luego seguir con “Capitán Lawrence”, perteneciente a “El Sello de los Tiempos”(2002). Ofrecieron un concierto a la altura de la formación y del festival en su XX aniversario y que cerrarían con “Tú Mismo” y como esperábamos todos con “Hoy Gano Yo”, de su primer álbum “Warcry”(2002). Con ese himno de WarCry nos despedimos del Leyendas, un año más, felices, satisfechos y deseosos de volver el año que viene, pues siempre bajamos hacia la puerta con los cuerpos reventados, pero llenitos del mejor metal. Larga vida al Leyendas. |
|
|




































