El viernes 9 de enero, Vizcaya se preparaba para recibir la primera de las visitas que Fito, o lo que es lo mismo, el hijo predilecto de la gran villa de Bilbao, y sus Fitipaldis tenÃan programadas en esta gira. Un servidor, que, como la mayorÃa de los de mi generación, creció con las canciones de Platero, y parte de nuestras vivencias de juventud están estrechamente ligadas a sus conciertos. Y aunque somos muchos los que aún mantenemos la esperanza, también somos conscientes de que este muchacho de un metro sesenta y poco también ha crecido como nosotros y, en lo musical, no solo ha crecido, sino que se ha hecho gigante. [ crónica ]








































