En una noche fría en la capital hispalense, el público rockero buscaba entrar en calor en una sala Custom en la que se había colgado el ‘sold out’, a pesar de que ese mismo día había otras citas bastante interesantes que bien podrían haber sido una buena opción, pero ver sobre el escenario a Enrique Villarreal, alías El Drogas, es sinónimo de acierto y de disfrute.
Por fortuna, hemos tenido la ocasión de disfrutar de su presencia en nuestra ciudad en más de una ocasión y aunque fuésemos conscientes del buen hacer del ex de Barricada, no deja de ser gratificante confirmar que sigue estando a un nivel que debe posicionarlo entre los mejores dentro del panorama rockero nacional. [ crónica ]










































