La noche del sábado 27 de febrero, la banda madrileña Skunk DF aterrizaba en la Sala Bilborock, un día en el que viento azotaba con fuerza en Euskadi y en todo el norte del país, un temporal que impidió que nuestro redactor Mikel (mi hermano), llegara a la sala, venía de Donosti, pero el servicio de trenes y de autobuses fue suspendido durante toda la jornada. También se suspendió una de las grandes actuaciones que se iban a realizar ese mismo día en Bilbao y alrededores, como es la de O’Funk’illo en la Rock Star Live de Barakaldo. Aprovechamos para comentar que dicho concierto se celebrará finalmente el 19 de marzo de 2010, un día que también vendrá cargado con conciertos en la capital bizkaina, como Narco en la Bilborock y Saratoga en el Kafe Antzokia, pero eso ya es otra historia. Vamos a centrarnos en lo importante, en uno de los conciertos que mas esperaba, el de Skunk DF, es difícil verles por el norte peninsular, y poco a poco se va cumpliendo eso de que nos visitan una vez al año, la última fue en Durango y en Irún, donde nos presentaron su anterior disco “Esencia”. Tras sacar uno de los mejores discos que he escuchado últimamente, “El Crisol”, las ganas de verles en directo aumentaban, un disco que tiene detrás un gran trabajo de producción, de sonido y de composición, con unas letras que encajan de maravilla en esos grandes temas que conforman el disco. Unas canciones fruto del pensamiento individual y de los sentimientos humanos. Aparecían sin banda invitada, así que desde primeros acordes del concierto, la sala plasmaba mas de la mitad de su aforo, unas 215 personas (mas o menos) arropaban a la banda. Salieron a escena German, Pepe Arriols, Xabi, David Ramos y Edu Brenes para darlo todo, semanas atrás pusieron el cartel de no hay entradas en Madrid (en la Sala Penélope) y en sus citas de Zaragoza y Sevilla, la cosa funcionó de maravilla, así que esta noche no podía ser menos. |
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Abrieron con el primer tema de “El Crisol”, es decir, “En Noches como esta”, donde se llevaron una gran ovación, desde el primer momento la conexión entre el público y la banda fue impresionante, rompieron en todo momento esa barrera imaginaria que hay con la gente, que muchas otras bandas respetan. Un concierto sobresaliente con un set list bastante adecuado, justo lo que esperábamos todos, dando salida a los nuevos temas que fueron recibidos con esa magia de satisfacción de ser escuchados por primera vez en directo. Si ya desde el inicio contagiaron ese hervor de los buenos conciertos con las nuevas composiciones, los temas ya rodados de anteriores discos no se quedaron atrás, como “Lucha Interior” o “Manifiesto”. Llegó el momento del segundo contacto del disco con “Decreto Ley”, tema con ese inicio de punteos continuados, uno de los que mas me gusta. Germán se mostró en todo momento pletórico, con ganas de dar saltos en diferentes momentos, no se cansó en toda la actuación, se puede decir que lo dio todo, nos recordó que años atrás visitaron esa misma sala ya que participaron en una de las fases del Villa de Bilbao, cita que tampoco nos perdimos, seguimos a esta banda desde sus inicios y uno se enorgullece al ver que el grupo crece y rozan la plenitud musical, desde aquí les felicitamos. Continuamos con la actuación, ya estaba encarrilada y los temas se iban sucediendo, “Cirkus”, “Esa Eternidad” u otro tema nuevo “Invisible”, una canción fantástica que cuenta en la grabación con las voces a los coros de Carlos Escobedo. Momentos antes de despedirse por primera vez, interpretaron “En 5 minutos”, “Ultima Oportunidad”, “Loto” y por supuesto, “Cuarto Oscuro”, que esa no puede faltar en sus directos, y así se de mostró, fue bien coreada por todos los presentes. |
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Y tras una gran ovación, rápidamente volvieron a salir al escenario para afrontar la recta final del concierto, nada mas salir, “El Crisol” brilló con luz propia, es uno de los grandes temas, por eso da nombre al disco. “Adios” y “Anestesia” cerraron la velada y como broche final, tuve la oportunidad de hacerles una foto de familia sobre el escenario, foto que podéis ver en esta crónica. Son grandes músicos y grandes personas, así me lo demostraron, saben como meterse al público en el bolsillo a la primera. La gran familia de Skunk se amplía año tras año y cuento los días para volver a verles, próxima cita, Viñarock, un premio que la banda se merece, tocar en uno de los grandes festivales de nuestro país. Gracias amigos por estos 15 años de evolución musical. En noches como esta Y para finalizar quería comentar que la Sala Bilborock suena mejor que nunca, la renovada acústica se nota con creces, esos detalles se agradecen.. como nos gusta la Bilborock, nuestra segunda casa!!! |
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