Desde la campiña cordobesa, llegan dando caña y con ganas de poner el dedo en la llaga los montillanos Alkhemit. Los antes conocidos como Oveja negra se cambian el nombre, pero sólo eso, pues los componentes son los de siempre y este recién salido disco corrobora la evolución lógica del grupo, dando un paso más en la misma línea que su anterior trabajo "Por encima del Odio". Ahora, con Ultimatum los cordobeses dejan plasmadas todas sus inquietudes e ideas y eso, unido a la experiencia que dan 15 años funcionando como grupo, hacen de este trabajo un disco de punk/metal como los de antes, que con sus 8 cortes nos hacen recordar los discos clásicos del Rock.
La portada nos muestra una alegórica partida de ajedrez, que simboliza el juego de los poderosos en una partida en la que las consecuencias de los movimientos de los poderosos, las sufren los peones o ciudadanos, si lo extrapolamos a la realidad.
El primer corte del disco, Ajedrez, se adentra temáticamente en las desigualdades sociales, enlazando así el mismo concepto de la portada. Combinan con maestría la velocidad propia del punk, en su base rítmica, con la contundencia del tempo del metal. Esta combinación de estilos queda patente en todo el disco, convirtiéndose en un rasgo que les identifica.
En otros temas Alkhemit recurre a melodías metaleras clásicas como podemos escuchar en La verdad y la justicia, donde se cuestionan dogmas establecidos como la verdad y la justicia. Destaca la voz gutural que desprende Chito, quien a vez nos recuerda a Vikingo M.D. de Narco.
Sin dejar de sorprendernos en cada corte, como en Víctimas o en Ultimatum, los cordobeses se hacen grandes desplegando todo el bagaje que dan los años. Guitarras afiladas, melodías trepidantes, pesados ritmos y estribillos pegadizos, sólo es el principio de lo que son Alkhemit.
El quinto corte del disco Vida vs. Muerte, quizá sea el tema que más me haya gustado del disco, pues reúne una buena letra que aboga por la muerte digna, buena melodía en las guitarras, ligero toque rap en la voz, un más que buen estribillo y un final apoteósico, ingredientes más que suficientes para un tema sobresaliente.
En Largo camino, comienza como protagonista el bajo, para dar paso a las guitarras, montadas esta vez sobre una base de batería más ecléctica que en canciones anteriores, pero eso sí, todo marca de la casa.
Poderoso riff el que cruza toda la canción Dame más que, con un ritmo más denso y las guitarras autoritarias que predominan en todo el álbum, se convierte en un auténtico chute de adrenalina sonora.
Casi sin darnos cuenta, llegamos al último tema, Lágrimas de cristal, otro gran tema de la banda que viene a condensar musicalmente gran parte de la obra que nos presentan los cordobeses: Alkhemit, cerrando así un disco más que redondo en todos los sentidos, donde se nota la evolución del grupo en estos 7 años que han pasado desde la salida de su anterior trabajo. Un disco altamente recomendable!!!
www.alkhemit.com















