¡Terapia mental!
Si hubiera una hipotética lista de las bandas más honestas y sólidas de los diez últimos años, los madrileños Skunk Df deberÃan ocupar un lugar de honor, desde sus primeros tiempos crossovers, hasta el rock metal alternativo y experimental de la actualidad, sus discos siempre han estado cargado de grandes ideas, una actitud a prueba de bombas e impresionantes colecciones de canciones.
"Perseidas", su séptimo disco de estudio, no iba ser para menos, una montaña rusa de sentimientos sin fin y desgarros emocionales sobre las miserias del ser humano, canciones que se decantan por expresar la debilidad y fragilidad de la naturaleza humana, aislándonos del mundo exterior y llevándonos a rincones desconocidos de nuestra propia inconsciencia, a fin de que comprendamos de que hay que transformar nuestros estados anÃmicos negativos en otros más equilibrados, desarrollar relaciones armoniosas y fructÃferas consigo mismos y el entorno; y seamos capaces de quitarnos, por si solos, la venda de los ojos, esa que no nos deja ver más allá de nuestra individualidad, egocentrismo, miedos, hallando la salida al abismo de la soledad que el egoÃsmo ha creado.
Quizás han restado contundencia a su sonido, pero han ganado en melodÃa y han conjugado de forma perfecta atmósferas desoladas, introspectivas y existenciales que te absorben y no te dejan escapar, junto a unos textos realmente muy trabajados, exteriorizando mucha fuerza para luchar contra la melancolÃa del mundo, los dÃas grises que provocan vértigo y frustración y asà en vez de quejarnos constantemente de que todo es una mierda pensemos que hacer para cambiarlo.
Una música que fluye con armonÃa, olvidando corsés, normas rÃgidas y ortodoxias que limiten la creatividad. Unas intenciones que les han llevado a la búsqueda del reconocimiento de las propias emociones y sus efectos, conciencia emocional a través de un soporte instrumental más ligero, que cambia la saturación por la nitidez, que te agarra sin que te des cuentas, ralentizando el paso del tiempo y haciéndote flotar como el mercurio como consecuencia de la complicidad vocal y calidad tÃmbrica de su vocalista German, quien ha sabido mantener su voz en un extraordinario estado de contención, induciendo a un suspense inexorable en lo más profundo de nuestra emotividad, bien arropado en ocasiones por unas guitarras que se mueven en la cuerda floja, sin apenas brusquedad pero a base de ocurrentes efectismos musicales acometidos con una gran dosis de dramatismo y unas texturas sonoras siguiendo la evolución lógica de la misma canción, por citar alguna, "La Vida Es Ahora", toda una declaración de principios de que la vida dura un momento, el tiempo toda la vida, vivir es nacer a cada instante, "Perseidas", de una atmósfera Ãntima, personal y acogedora o saltándose las barreras que limitan a los estribillos convencionales y circulando atrevidos sin pagar peajes en otros terrenos en "Si Pudieras Verme Ahora", profesando un rico y sofisticado conocimiento musical y una libertad que los eleva por encima de aquellos que venden canciones como quien vende clÃnex en el metro. Incluso embarcándose hacia parámetros rÃtmicos más relajados y espaciosos en "Belgrado", suponiendo cierta terapia de desengrase a la vez que purga artÃstica.
Aunque si algo hay algo que apreciar de verdad en este álbum, es el alto riesgo asumido en lo concerniente a experimentación musical en distintas vertientes y el nivel alcanzado en todos sus temas, unos ladrones de almas entregados a una ambivalencia de perecederas esencias que bañan a cada canción en diferentes tinturas y sensibilidades musicales. No obstante, debemos de concebirlo como una obra unitaria en la que cada tema adquiere auténtico sentido si es interpretado como pieza de un complejo mecanismo de precisión que requiere de una escucha atenta, de principio a fin, para que comprendamos su función, un despertar de la amnesia colectiva, no cabe la resignación, hay que luchar por nuestros derechos, no tener miedo ante la vida, debemos dirigir nuestra vida si no queremos que otros la dirijan, teniendo como corte representativo "El Final de la Diplomacia", el ineludible ejemplo de cómo buscar nuevas vÃas de intensidad sin potenciar necesariamente la agresividad. Quién sabe si alguno de los fans del grupo se echará atrás cuando escuche "Perseidas", pero sà de algún disco podrá sentirse orgulloso el grupo cuando pase revista de aquà a unos años será indiscutiblemente éste, un universo sensitivo-racional que te envuelve en espiral, de la cual no puedes salir porque se ha convertido en tu realidad actual. ¡Un ejercicio de introspección válido para fortalecer el yo!
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