Su manera de entender la eternidad, a golpe de voluntad, hace de la libertad la más bella condición para volver a nacer y reinventarse a sí mismos cada vez que suben al escenario y para inventarse el mundo, su mundo, que les permite seguir en pie aunque a veces les dé vértigo. Hacia las 20:30 del sábado 25 de febrero en Córdoba se detiene el tiempo, el Gran Teatro de Córdoba se rinde a Estirpe, banda que lleva 17 años gritando su verdad a ritmo de rock alternativo. En esta ocasión, se rodearon de buenos amigos para hacer repaso a su trayectoria musical y grabar el primer DVD en directo del grupo. Ante un teatro lleno hasta la bandera, presentan sus credenciales a un público que los conoce bien y que se moviliza desde País Vasco, Galicia, Almería, Sevilla o Córdoba. Ya por la mañana, durante los ensayos, pudimos comprobar la ilusión y el nerviosismo por volver a casa después de haber conquistado México con su música original y ecléctica. Durante la mañana se cuidaron todos los detalles de luz y sonido para que la grabación del DVD en directo saliera a pedir de boca. La oscuridad y tenebrosidad de los ambientes musicales creados por Javier en la batería, Lore a la guitarra, Chino al bajo y Daniel Puig a los teclados, se hace luz cuando Manu Mart canta con su portentosa voz temas como Llévame, Vértigo y Otro Mundo, temas con los que comienza esta historia de la que el público fue cómplice desde el principio y en la que nos hicieron disfrutar adentrándonos en los rincones secretos del alma. |
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Tras estos sonó Buenos días voluntad donde la contundencia y energía de la batería al final del tema, puso al público en pie. Iluminándote será uno de los temas en los que la sección de viento, compuesta por trompeta, trombón y saxo, dieron el toque funk poniendo al teatro en pie, un teatro que mientras se queda a oscuras grita que “nunca fuimos como los demás”. Repasaron temas como América, Esta será mi revolución o Madre Tierra, esta última compuesta cuando tenían 15 años y que llevaban mucho tiempo sin desempolvar. También sonaron temas como Llámalo perdón, Entender la eternidad y Déjame escapar, del álbum de 2002 Ciencia, Servidor o El color de mi voz donde vuelve a aparecer la sección de vientos para dar ese toque funk & soul que arranca al público de sus butacas. Al final de Volverás Manu se queda solo en el escenario con una secuencia que simula el latido del corazón, cae el telón y los focos dibujan un corazón mientras continúa la secuencia, en un teatro por lo demás a oscuras. De guitarra y flor, tema compuesto para el apoyo a la candidatura de Córdoba a la capitalidad europea de la cultura en 2016, junto a Medina Azahara y los Aslándticos, fue el tema escogido para dar inicio a la segunda parte del concierto. Manu Mart al piano acompañado por Luis Rubén Gallardo al violín, interpretan este tema que hace las delicias de los oídos más exigentes. Con Nunca más, Mundo sin fe, en Ruanda o en París y Mi bella condición la banda disfruta sobre el escenario y hace disfrutar al público que corea cada estribillo y así, sin prisa pero sin pausa, van recorriendo su discografía para no dejar nada en el tintero, cosa complicada con ocho discos en la calle. Para el final dejaron un guiño a Camarón, Manu se arrancó con Como el agua, lo que nos da una idea de la versatilidad y escala de colores en la que se mueve la voz de Manu. Así el concierto busca su final con Inventarse el mundo, Seguir en pie y la versión de O sole mio, versión incluida en su disco Querida contradicción con la que finalizó el que será uno de los mejores conciertos del 2012 en Córdoba. |
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