Tras pasar una Semana Santa sin apenas conciertos, volvimos a la actividad musical en una de las salas que mas frecuentamos, la RockStar Live de Barakaldo, esta vez para presenciar la actuación de Trollfest y Korpiklaani, fiesta asegurada pero lamentablemente la historia se volvió a repetir, el aspecto desolador de la sala se nos marcó en la mente, quizás un concierto etiquetado como folk metal al que el público vasco no está acostumbrado, un jueves y que pilló en plenas vacaciones, fueran las culpables del poco público. Entre los amigos que nos reunimos allí comentábamos que ya es habitual ver las salas desiertas, y una vez más un concierto de bandas internacionales no superó la difícil barrera de las 150 entradas vendidas, pero los presentes vivimos una noche divertida que difícilmente volveremos a ver. Con absoluta puntualidad, los primeros en salir fueron los noruegos Trollfest, su cantante Jostein “Trollmannen” Austvik al principio salió disfrazado de botellín de cerveza, una vestimenta que según iba avanzando la actuación se la iba quitando, el resto de componentes aparecieron con manchas de pintura negra en el rosto, tal como si hubieran salido de trabajar de la mina, esta parte visual ayudó a que el público no les recibiera fríamente como suele ser habitual con las bandas invitadas. |
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Primera visita a nuestro país y es de extrañar ya que esta banda cuenta con cuatro discos de estudio editado, y uno nuevo que nos llegará en agosto llamado “Brumlebassen”, de este nuevo disco no anticiparon ningún tema, mucho secretismo, seguro que el año que vienen regresarán por aquí para presentarlo en condiciones. Al menos su actuación fue muy divertida al juntar el saxofón y el acordeón en un estilo tan personal como es el folk metal. Voz rasgada de forma gutural con una base musical que a veces nos recordaba a los míticos Ratos de Porao o los primeros discos de Sepultura. Hubo movimiento, pogos e incluso un wall of death, eso sí, algo tímido con 20 personas involucradas. Su concierto transcurría entre breves parones para dirigir unas palabras al público por parte de su cantante, ya sea de agradecimiento como de ánimo, eso sí, a gritos, que se note que estaban presentes. Una banda que aloja en sus canciones un humor basado en historias de troll, y claro está, con una clara sintonía con la ingestión de cerveza, son geniales, además se han inventado un idioma propio que llaman “Trollspak”, una mezcla entre varios lenguajes nórdicos, noruego y el alemán. |
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El público expectante, iba a comenzar el concierto de Korpiklaani y la gente se animó y se acercó aún más a las primeras filas. Al principio las miradas se dirigieron al pie de micro que lleva la banda, donde aparece una cabeza y parte de un esqueleto de un arce, que unido a la gigantesca tela con la portada de su disco “Ukon Wacka” y a las vestimentas de parte de la banda, se puede decir que su puesta en escena es de sobresaliente. Un concierto que mantuvo en todo momento la euforia y las ganas de bailar de gran parte del público, pero a otros como yo, nos produjo unas buenas sensaciones intermitentes, había partes del concierto que nos tenían enganchados pero otras que no, donde el aburrimiento hacía acto de presencia, quizás sea el sólo eterno que se marcó el flautista, o un set list mal elegido en la parte final, donde los temas emblemas “Vodka” o “Beer Beer” ya fueron despachados en su primera salida a camerinos. Se marcaron una hora y 45 minutos y repasaron sus siete discos, y antes de que acabe el año habrá un octavo que se llamará “Kunnia”. Además de los temas de la banda, la fiesta continuó con covers hacia Shaman, la anterior banda de su cantante Jonne Jarvela, que cerró su concierto, o la sorpresa hacia Motörhead con “Iron Fist”, tema que seguramente muchos no reconocieron. |
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Buena disposición por parte de la banda, la sonrisa continuada de su guitarrista Cane, los continuos saltos del miembro más activo de la banda como es el violinista Tuomas Rounakari, todos hicieron que su concierto pasase de forma vertiginosa y animada. A los temas ya mencionados como “Vodka” donde los más cercanos al escenario disfrutaron de un trago de tan venerada botella, se sumaron los clásicos “Tequila”, “Hunting Song”, “Journey Man” o “Beer Beer”, fueron a groso modo la columna vertebral de su actuación. En tres ocasiones el cantante abandonó su guitarra para plasmar con más energía sus interpretaciones. Creo que Korpiklaani es una banda que se desenvuelve mejor en festivales que en salas, pero les daremos otra oportunidad en un recinto cerrado, siempre y cuando el público responda y cree un ambiente envidiable. Set List - Hunting Song |
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