Tras anunciar su “parón indefinido” hace menos de un mes, (llevan casi tres años ininterrumpidos de gira), Lendakaris Muertos ofrecían la primera de sus últimas nueve fechas en un recinto muy especial. La Cueva, está situado a las afueras de Palencia , y como hemos contado en otras ocasiones en esta página, es un pequeño espacio auto gestionado, con una buena programación de eventos culturales y sociales, muy buen sonido, precios simbólicos en las barras y sobre todo amabilidad y cercanía desde el primer instante por parte de sus miembros. Recientemente han tenido problemas con el ayuntamiento de la ciudad e incluso un pequeño cierre les obligó a cancelar todas sus actividades, pero por fortuna no han podido con ellos y ahí están dando guerra y con un muy buen listado de conciertos para los próximos meses. Os recomendamos que los sigáis a través de su cuenta de facebook. No se ya ni cuantas son las veces que he visto a Lendakaris Muertos en directo desde sus inicios y mucho menos la de ocasiones que han pasado por www.insonoro.com, me atrevería a decir que son la banda a la que más cobertura hemos dado en los últimos años y es que nos declaramos fans acérrimos de los navarros. Su crecimiento como banda y su paso por festivales y salas de tamaño medio ha sido constante, pero la cita de Palencia era especial, una especie de vuelta a sus orígenes más salvajes. Un recinto pequeño, apenas 250 afortunados que agotaron las entradas de forma física (muy económicas y desde luego nada de venta en internet) en unas horas, y que visto el resultado final salieron contentos, sudados y entregados a los Lenda. Una pequeña olla a presión que también motivó a Aitor y los suyos ya que desde el primer momento salieron como un auténtico cañón. Volando desde el primer momento sobre las cabezas de los presentes, bajándose a “poguear” con todos y superando las pequeñas vicisitudes de sonido que tanto desmadre ocasionaba. Importante y a destacar. El comportamiento de todo el mundo allí fue ejemplar. La gente se ocupó de cantar y disfrutar respetando los espacios de la banda (y del que tenía al lado), demostrando que no es necesario que haya dos seguratas malcarados para “salvaguardar el orden”. |
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El repertorio como siempre. Rápido, contundente y participativo. Mal se tiene que dar para que en algún momento del concierto Aitor no esté sobre tu cabeza, agarrándote al cuello o poniéndote el micro en la boca para entonar sus canciones. El concierto empezó con Tenemos a la Pasma, Cerveza sin Alcohol y para cuando acabó El Ultimo Txakurra el descontrol estaba en modo Dios. Para los bises dejaron pedradas como Urrusolo Sistiaga, tocando todos entre el público, Ni Si Ni No, Modo Dios@ y ETA Deja Alguna Discoteca y Oso Panda con su “mascota” en volandas. Una noche impresionante y divertida. Como escuché decir hace años a Fermin Muguruza, “educa pero divierte”, algo que ellos traducen en #estoeslendakarisimo Por cierto si no os queréis perder a los Lendakaris antes del parón estas son las fechas que quedan en el momento de redactar esta crónica 14/12/2018 – Granada (Sala El Tren) |
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