COLABORACIONES
88.1 MHz
Cantabria
Más que música,
somos tu conexión
 Crónica
 
Zurbarán Rock 2025: Myrath + Ross The Boss + Robin McAuley + Gama Bomb...
  18/07/2025     
  Jose Ramón Adán     
  Jesús Ribera, Txen Yang y Verónica L...
  Parque San Agustín, Burgos, Burgos
  
www.insonoro.com

Un año más, la tierra del CID nos recibía con los brazos abiertos para la ocasión que no podía ser otra que el festival burgalés por excelencia, que no es otro que el Zurbarán Rock Burgos, un grandísimo festival gratuito  que, año tras año, y ya van 8, sigue demostrando que con trabajo duro y muchas ganas los resultados acaban llegando. 

La asociación Metal Castellae, junto al ayuntamiento y diversos patrocinadores , ponían un año más la ciudad de Burgos en el mapa de los grandes festivales de nuestro país. 

Lo de esta asociación es digno de alabanzas; el esfuerzo titánico que desarrollan en todo momento es para quitarse el sombrero, tanto delante como detrás. Lo que se ve y lo que no se ve es de sobresaliente absoluto. 

A destacar absolutamente todo: barras súper eficientes, puestos de comida; no he visto tanta rapidez en mi vida. En cuanto al sonido, la inmensa mayoría ha sonado muy bien. La verdad es que no podemos más que decir que ¡Chapou! por el buen funcionamiento de este festival.

  
Hadadanza
 

El festival arrancaba con los valencianos Hadadanza, un combo de Folk Rock/Metal que, con tres LPs en el mercado, se plantaba en el festival con ganas de pasarlo bien y hacérselo pasar a los ya más que numerosos asistentes que poblaban el parque de San Agustín desde primera hora. “¡Corred, insensatos!” fue el tema elegido para abrir.

Con “Beorn. Rivendel y El Brebaje“ continuaban la fiesta. Gran puesta en escena la de estos valencianos, con sus dos vocalistas ataviados con ropajes que parecían sacados de una novela fantástica, con los ojos pintados a rayas negras, chalecos y toda una parafernalia que bien recordaba a las pelis del SDLA. Temas como “Acertijos en las Tinieblas”, “El Callejón del Beso”, “Derry Dol” y “Mor Diana” ponían en muy alto su actuación, durante la cual, en todo momento, derrochaban actitud y muchísima calidad sobre las tablas estos fenomenales músicos.

“Una Aventura Inesperada” nos trasladaba de unevo al universo Tolkien, en concreto a “El Hobbit”, en el cual se inspiraron para su disco  Aventura y leyenda. El final llegaría con “Festival Trovador”, un gran tema festivo que ponía a todo el mundo a bailar.Gran banda para calentar al numeroso público que ya desde primera hora abarrotaba el recinto. Bien empezaba este festival.

  
Hadadanza
 

Cogimos aire y cambiamos de rumbo para dirigirnos a ver a los madrileños Rave In Fire, quienes vienen presentando su último LP, Sons of a Lie. Heavy metal puro y duro es lo que ofrece este cuarteto.

Con “Set Me Free” abrieron el melón, un poderoso tema en el que la base rítmica, formada por Sara y Jaime, marca el tiempo con ese poderoso bajo, en el que Sara juega con su JackenBaker (que para los no ilustrados, el término se refiere a la marca Jackson, que en este caso se inspiró en el mítico Rickenbacker que popularizó el gran Lemmy Kilmister), De ahí el nombre JackenBaker.

Pero no solo de bajistas y bajos  va este combo. Para nada. “The Healer” fue el tema con el que continuaron, y con esa guitarra marca de la casa a cargo de Jonjo, nos ponía en aviso de lo que este hombre es capaz. Y es que cuando una banda se planta con un solo guitarrista, ojito señores, que vienen curvas, y así fue.

Con "Sons of a Lie" y todo el público en el bolsillo, su vocalista Sele nos demostraba la gran calidad que posee y esa gran voz que se desgarra en cada letra que sale por su garganta. Con “Wings of Darkness” versionaban al grupo del ex Nightwish Marco Hietala y sus Tarot. Tras la versión de los finlandeses, continuaba la descarga. Una intro de lo más épico nos ponía en aviso. “Shout” era la siguiente y, como un tiro, caía este tema cargado de fuerza, con esa batería en la que Jaime, y ya ni hablemos de Mr. Negrete, que aquí junto a Sara son los encargados de llevar el ritmo frenético, para más tarde acabar en un medio tiempo menos acelerado y con unos solos de guitarra espectaculares. Una delicia de tema.

  
Rave In Fire
 

Con “Never Forget” ya terminaron de enamorarnos con esa melodía del inicio, en la que más tarde se funde con esa contundencia y que se van intercalando hasta llegar a un éxtasis final. Impresionante la guitarra; en este tema, Jonjo ya termina de salirse.

Un ritmo del bajo de Sara comenzaba a sonar cuando la guitarra se acoplaba al instante. Así daba comienzo “Memories”, este tema Hard Heavy. Lo podrían haber firmado cualquier grupo de los que se caían por Sunset Strip: estribillo pegadizo, solos de guitarra magistrales, una batería brutal y, como no, el gran bajo de Sara son los ingredientes de este temazo.

Y llegó el triste final de esta grandísima actuación, y para ello eligieron “Bite the Fire”. Impresionante, nos quedamos con esta ejecución magistral a cargo del señor Jongo Negrete, que aquí parecía que el mismísimo Mustaine le había poseído. El resto no se queda corto, desde luego.

 Increíbles los madrileños, quienes ya desde hace tiempo vienen demostrando que no están de paso y que van a por todas.

  
Rave In Fire
 

De vuelta al primer escenario, nos preparamos para el primer asalto internacional de la jornada. El irlandés Robin McAuley se presentaba en Burgos para ofrecer un concierto único en el país bueno mejor dicho dos. Si contamos su actuación en acústico en la plaza de la catedral al día siguiente.

Este legendario cantante venía acompañado de su magnífica banda para repasar su historia, tanto su trayectoria con Michael Schenker como sus actuales proyectos en solitario. Con él, le acompañan una banda de superlujo, como el caso del guitarrista Alessandro Mammola y el otro hacha, Andrea Seveso, quienes, junto a Alessio Luccati teclados, Alfonso Mocerino  batería y  Andrea Arcangeli al bajo forman este supergrupo.

El cantante irlandés se mostró en todo momento entregado, con un gran carisma y con muchas ganas de agradar al público que abarrotaba la plaza San Agustín. La expectación era total cuando Robin y los suyos salieron a la tarima.

  
Robin McAuley
 

“Bad Boys” fue el pistoletazo de salida que se eligió para inaugurar la velada de ese potente hard rock que nos viene ofreciendo este hombre desde aquellos tiempos en McAuley Schenker Group y desde hace ya unos años, en solitario. Tras el tema de MSG, “Standing on the Edge” nos trasladaba a su disco en solitario del mismo nombre, publicado en 2021. Say Godbay seguía repasando el disco en el que las melodías del irlandés se combinaban a la perfección con los coros de sus dos escuderos italianos. La conexión italo-irlandesa es espectacular, con Alex y Andrea ejecutando sus partes, mientras Robin hace lo propio con las suyas   posteriormente,  fundiéndose mas tarde los tres en los coros de una manera magistral. Como demostraron en “Alive”, tema del disco con el mismo título, que junto a “Dead as a Bone”tambien  del mismo disco ,seguían demostrando que este hombre no vive del pasado, y así lo estaban demostrando en Zurbarán Rock.

Con la banda, en una complicidad total con el público, que estaba agradecidísimo por las continuas muestras de cariño que el cantante les brindaba  Presentaban “Till I Die”, de su reciente álbum “Soudbone”, un potentísimo tema en el que la banda sonaba como un cañón. “Soudbone”, del anteriormente nombrado disco, nos transportaba otra vez a esa clase y estado vocal en el que este hombre se encuentra: un medio tiempo exquisito que culmina con un grandísimo solo para continuar con esos coros tan característicos. ¡Espectacular!

  
Robin McAuley
 

Con “The Best of Me” seguíamos en la actualidad. Este tema es virtuosismo puro y duro. Cómo se nota que por ahí a la producción andaba el bueno de Aldo Lonobille . Magistral ese inicio que por momentos nos recordaba a los primeros Mr. Big. Este tema es una auténtica delicia. Y escucharlo en directo, aún más

“Love Is Not a Game” nos transportaba de nuevo al pasado con MSG, un tema AOR en sus inicios que en San Agustín sonó más heavy que nunca. Los más veteranos disfrutaban como enanos, y es que lo de este hombre es digno de estudio.

 Con “This Is My Heart” seguían revisando el pasado con MSG, pero de qué manera; y es que estos chavales que le acompañan son pura magia. Cada uno, en sus respectivos papeles, logra sacar una chispa a esos temas que ya quisieran muchos veteranos para los suyos propios. Con un Alesandro magistral, siempre acompañado de su otro inseparable colega Andrea, consiguen que esas partes del rubio alemán logren sobresaltar aún más.

  
Robin McAuley
 

“Gimme Your Love” nos recordaba de nuevo la era de sus hits ochenteros. Aquí, el bueno de Robín se dejó querer, y de qué manera, haciendo cantar al público, que por otro lado se mostraba más que agradecido con el pedazo recital que nos estaban ofreciendo. Y casi sin enterarnos de lo bien que lo estábamos pasando, llegó el final. Y qué final, “Anytime" de Macauley shenker group.

Claro, estaba como no, no podía faltar. Y con el público cantando
 “Anytime, anytime you want me,
anytime, anytime you’re lonely, you just have to call, ‘cause you know I’ll be there”.

Se despidieron por el momento del público de Zurbarán. Digo “por el momento” porque al día siguiente, en formato acústico, se cascaron otro señor recital en la plaza de la catedral. Y por si no fuera poco, Robin y el resto del grupo se dejaron ver durante todo el fin de semana tanto  por el recinto festivalero , como por el resto de la ciudad, sacándose fotos y firmando todo lo que les entregaban. Todo un ejemplo de simpatía y respeto hacia su público, y que no puede uno más que expresar admiración absoluta. Muy, muy grandes son las palabras adecuadas para describirlo.

  
Robin McAuley
 

Tras un tiempo para coger fuerzas y  es que la gastronomía de la zona ofrece mucha variedad y la organización del festival hizo buen uso de ello. Nos fuimos a ver a los autóctonos Cinnamon.

Por un motivo o por otro, todavía no había podido ver a esta banda burgalesa. Llegamos hacia la mitad de la actuación, justo cuando acababa de empezar "Been Around", de su último disco homónimo de este mismo año. Yo, la verdad, no sabría definir ni poner una etiqueta a esta banda, lo cual creo que es hasta favorable. Por momentos suenan heavy, otras stoner, e incluso hay momentos que rozan el thrash death. Comenzaba "Self Medication Blues", un tema contundente con ese rock alternativo que algunos le llaman, en el que esta banda nos retrae a sonidos noventeros; se notan influencias como Stone Temple Pilots. "None Better" fue la siguiente en caer. En este tema parece como si Black Sabbath se mezclaran con Monster Magnet. Se podría definir como stoner metal.

“Old Black” fue la que continuó la tralla que esta banda ofrece, como descolocan. Y es que tanto Alejandro como Javier, dos de los componentes, bien se encargan de volvernos locos con esos riffs y esas potentes voces totalmente desgarradas. Toda una experiencia sonora la de esta gente. “Non Beter” e “Ild Black” fueron las últimas en caer. La verdad, lo que pudimos escuchar nos dejó muy, muy descolocados. Desde luego, esta banda tiene muchísimo talento, eso es indiscutible. El sonido es impecable; quizás no sea un género con el que la mayoría de los asistentes estén más familiarizados, o quizás el 90 % de los grupos del cartel no eran muy de su cuerda. El caso es que el golpe en la cara que esta gente nos dio nos dejó perplejos. Stone, punk, metal; esa es la cuestión. Pero la definición absoluta es RABIA, MUCHA RABIA, lo que demuestra esta gente.

  
Cinnamon
 

Pasados unos minutos en el escenario principal, saltaba a la tarima Ross The Boss. Decimos Ross The Boss porque ese es el nombre del grupo  . Pero vamos, que con una super banda como la formada por el veterano guitarrista, sean Elg Kk priest a la batería, el  Gamma Ray Dirk Schlächter al bajo  y la bestia humana Marc Lopes, ustedes me dirán quién es el jefe aquí.

Pues con esta “insignificante” formación se presentaba el americano y, como su intención no era otra que la de arrasar, empezaron a lo bestia con “Blood Of the King”. Que  bestialidad, lo de el señor Lopes,  con qué intensidad se presentaba en este Zurbarán Rock. La energía que desprende este muchacho podría cargar una batería. El amigo Ross The Boss seguía con el pie firme cada una de las notas que él mismo compuso, aportando toques nuevos en algunas partes, pero sin perder la esencia de esos temas que tanta popularidad le dieron y que, a día de hoy, siguen sonando como cañonazos, y más si vienen acompañados

Con esa base rítmica como es la de dirk al  bajo, “Oath” nos trasladaba hasta aquel 1984, cuando se publicó “Sign of the Hammer”. La banda, poderosísima como el trueno, continuaba su batalla con otro de sus más célebres hits: “Kill with Power”. “Kill with power, die, die ,die ”, chillaba el público enloquecido, y es que de todos es sabido que los fans de Manowar, y en este caso de su leyenda Ross the Boss, no son simplemente fans; son auténticos guerreros del metal. Y así lo demostraron en este Zurbarán Rock. “Sign of the Hammer” ya terminó de volver locos a los presentes, un temazo del disco con el mismo título.

  
Ross The Boss
 

“Blood of My Enemies” y “All Men Play on Ten” fueron las siguientes en las que se repasó la historia de Manowar, ambas de sus discos “Hail to England” y “Sign of the Hammer”.

“Dark Avenger”, del glorioso “Battle Hymn”, mostraba su lado más épico con ese bajo atronador que el bueno de Dirk nos recordaba, por momentos, al bueno de Joy de Maio. Eso sí, solo su mejor versión; gracias a Dios, aquí no hubo discursitos, ni rotura de cuerdas, ni fanfarronadas varias. Solamente buena música.

“Battle Hymn” ponía de nuevo el grandísimo disco homónimo sobre las tablas. Gran interpretación por parte de toda la banda, sin excepción alguna. “Thor (The Powerhead)”, más de lo mismo: tralla, agudos hasta el infinito, el bajo y la batería atronando y dejándonos a todos en una locura total.

Con “Kings of Metal” llegaba la traca final; aquí todo se descontroló por completo. El frontman se subió a las vallas que  acabó cantando junto al público, quienes no paraban de gritar “We are kings of metal”, evitando aquello de “Manowar kill” por parte de la banda. Que no nos falten estos momentos.

Que levante la mano quién alguna vez no ha cruzado los puños en honor a los reyes del metal en algunos de sus shows. Y es que, aunque los quieras o los odies, esta banda está y estará siempre en los anales de la historia del heavy metal. “Fighting the World” continuaba la fiesta; su cantante seguía a lo suyo, de arriba abajo: “Faith”, “Fighting the World”, “Fight”. Jiji, como me gusta este tema.
  
Ross The Boss
 

Mientras el cantante se divertía con sus colegas, Ross the Boss seguía a lo suyo y el resto seguíamos disfrutando como cerditos en el barro, cuando empezó a sonar ese bajo tan característico que da comienzo a la fantástica “Black Wind, Fire and Steel”, que, por si no lo sabéis, pertenece al mismo disco que la anterior: ¡Exacto, “Fighting the World”!.

Grandísimo tema que puso a todo el mundo en pie de guerra  y que el frontman aprovechó para sacarse selfies con el respetable, igual que había hecho anteriormente en Kings of Metal. Este hombre es pura energía.

Ok, no es Eric Adams, estamos de acuerdo; cumple y punto. Ni le vamos a pedir el carisma ni el timbre de Adams. Pero lo que no se le puede discutir es la entrega y fuerza que le da este hombre al show.

Y con esa fuerza descomunal que aporta, este hombre ponía la guinda con un final que no podía ser otro: “Hail and Kill”. Con su frontman totalmente encima del público, cantaron a dúo este tema del Olímpico, “Kings of Metal”. “Hail, Hail and Kill”, coreaba el respetable, mientras arriba la banda terminaba de implosionar. Cruce de bajo y guitarra, el batería en pie, el frontman tirado encima del público, locura total.

Y con esta estampa, previo selfie de la banda con el público, finalizaba la actuación del americano. Quienes no pudieron presenciar la descarga de Manowar en Pamplona, disfrutaron de lo lindo con este gran directo que tiene esta grandísima banda .

  
Ross The Boss
 

Tras la descarga de Ross the Boss, nos dirigimos a la zona de barras para coger algo de comida y bebida. Nuestro asombro fue cuando vimos que la cola para la comida llegaba hasta prácticamente el escenario 1. Temíamos perdernos parte de la actuación de los italianos Xeneris. Pero no, señores, otro punto positivo para la organización: ni 10 minutos tardaron en despachar semejante cola. Increíble,  lo de esta gente? ¡Qué manera de trabajar en las barras, en el merch, en el backstage! Absolutamente todos trabajan durísimo para que todo el mundo salga contento. Hasta la fecha, solo he visto algo parecido y, por no dar nombres, solo diré que el festival se encuentra en el norte de Alemania.

Ya repuestos, nos dirigimos a presenciar la actuación de los italianos Xeneris. Desde la Toscana italiana, venían a presentarnos su reciente disco “Eternal Rising”. Esta banda cuenta con los excomponentes de Kaliria: Federico Paolini  a la guitarra, Roberto Donati al bajo, y Stefano Livieri e a la batería, que junto a la vocalista Viktorie Surmøvá completan la formación de este combo de power sinfónico con toques progresivos . “Burning Within” fue la elegida para encender la mecha; en este tema, la sección rítmica es la gran protagonista: un medio tiempo en que las melodías y la voz angelical se funden con esa contundencia que marcan el bajo y la batería, un tema muy en la onda de ese metal sinfónico con toques progresivos y melodías arabescas que tanto están de moda últimamente.

  
Xeneris
 

Con “Before the River on Fire” llegaba la furia: un tema rápido, con mucha fuerza, con una introducción a la batería muy potente que seguidamente se mezcla con la guitarra en una armonía perfecta. Scilla y Cariddi continuaba con  el repaso  al  disco con el que estos italianos  demostraban su gran apuesta por su debut.

Esa introducción orquestal poderosa, en la que esta cantante maravillosa nos deja una interpretación que haría las delicias de los que allí, ojipláticos, seguíamos su actuación.

 El single “Barbarossa”, con el que vienen presentando este disco, cayó como un haz de luz en medio de una oscura  tormenta. De nuevo, esas bases contundentes de la batería y el bajo ponen ritmo a una melodía de guitarra que recuerda a los primeros Nightwish. Las melodías vocales tampoco se quedan atrás en este tema, que, junto a los solos de guitarra, son de lo mejorcito del disco. “Eternal Rising” ponía de nuevo la nota alta, y es que este tema, con el que  comienzan este trabajo del mismo nombre, tiene todos los elementos que caracterizan a esta gran banda: buenas guitarras, con solos virtuosos pero sin llegar a cansar, y una gran  base rítmica. Sí, soy un pesado, pero es que hay que escucharlos en directo para comprenderlo; son muy buenos tanto el bajista como la batería.

  
Xeneris
 

“Shahrazad” nos transportaba a Oriente Medio con esas melodías arabescas y esos ritmos que te llevan a otros mundos. Exquisitez absoluta en la que su vocalista nos deslumbra con esa interpretación final épica. La épica continuaba con “A New Beginning”. La historia continuaba  de la mano de Viktorie Surmøvá, quien nos va introduciendo en esta narrativa con un medio tiempo que desencadena en un gran estribillo, en el que las melodías a la guitarra, marca de la casa, se apoderan del tema para más tarde volver a la calma, desencadenando en un final en el que la vocalista se desgarró por completo y nos ofreció su interpretación más emocional.

Con este tema ponía fin a la representación de su disco debut, pero no acabaron ahí, y claro estaba que se tenían guardado un ass. Y los que conocíamos a la extinta Kalidia enseguida supimos distinguirlo. Estába claro  que el bueno del guitarrista no podía dejar pasar este grandísimo tema que perfectamente podría colarse en la banda sonora de Assassin’s Creed. Una auténtica Joya, como es circe’s spell.

Con  buen sabor de boca nos dejaron estos italianos que seguiremos de cerca y sin duda volveremos a verles cuando pasen por nuestro territorio.

  
Xeneris
 

Tras unos momentos de descanso, sobre las 23:30, subían a la tarima del escenario los tunecinos Myrath. Esta agrupación ha llamado la atención desde hace unos años; su debut en 2001 marcó un antes y un después, y es que su propuesta, tanto musical como escénica, no deja indiferente a nadie, ganándose una gran base de fans a nivel global.

Los sonidos del Mediterráneo oriental se hacían fuertes en este Zurbarán Rock. En esta ocasión, los tunecinos optaron por una escenografía algo más sobria de lo que nos tienen acostumbrados. Con un telón de fondo con elementos de arquitectura árabe, interpretaron “Into the Light”, de su disco “Karma”, y empezaron con potencia.

Los tunecinos venían a la conquista, estaba claro. Una bailarina que parecía salida de un aren se contoneaba mientras realizaba unos movimientos cautivadores que, fusionados con las melodías de la banda, te envolvían en una atmósfera mágica. “Born to Survive” nos hacía bailar con esa intro Que parecía sacada de una fiesta bereber  continuando con  la aportación de unas guitarras poderosas a cargo de Malek Ben Arbi marcan el ritmo de este tema. “Dance” nos trasladaba a su disco “Shehili”, en el que su vocalista Zaher Zorgati nos cuenta una historia de guerras y héroes, en las que, de nuevo, la guitarra de Malek , una vez más se convierte en el protagonista  absoluto.

  
Myrath
 

“Child of Prophecy” nos introduce en esa atmósfera del Oriente Medio, con una magnífica aportación al piano de Kevin Codfert, auténtico estandarte de esta banda, que, junto con el resto, desencadenan en  una de las mejores interpretaciones del show. “To the Stars” seguía revisitando “Kharma”: grandes melodías, estribillos pegadizos y esa guitarra brutal ponían patas arriba el escenario de San Agustín.

"Tales of the Sands" y "Words Are Failing" fueron las siguientes. Medios tiempos, marca de la casa, con una batería poderosa a cargo de Morgan Berthet, definen estas dos obras maestras: la primera del disco con el mismo nombre y la siguiente de su último disco, Karma.

 Las melodías a la guitarra y esa voz continúan siendo protagonistas en el siguiente tema, Merciless Times, con ese gran final que, entre el teclado y la batería, por momentos nos recordaba a Gojira.

"Monster in My Closet" repasaba de nuevo aquel mítico disco, “Shehili”. Con “Heroes”, abandonaban por un momento la onda mediterránea para ofrecernos un metal melódico con toques progresivos de alta calidad, como es este Karma, disco que tanto éxito les está trayendo.

  
Myrath
 

“Beyond the Stars” continuaba la historia que nos relataban en el disco “Tales of the Sands”: magia pura.
Candles Cry  de nuevo en la historia de Karma; en este tema se mojan con temas tristemente de actualidad, como son las guerras, pero siempre con gran delicadeza.

No Holding Back, Endure the Silence y Believer fueron las encargadas de cerrar. La primera nos presenta todos los elementos característicos de este combo tunecino: armonías, teclados, contundente base rítmica, solos de guitarra épicos y una gran voz, sacados de su LP "Shehili".

La segunda es una preciosa historia de amor en la que el frontman, ataviado con una capa, nos descubre los amargos placeres del deseo y el amor; un temazo que podemos encontrar en su LP "Legacy". Y con el single del mismo disco se despedían los tunecinos. Gran apuesta por parte de la organización por traer a esta gran banda, que siempre aporta un gran toque de calidad en todas sus actuaciones.

  
Myrath
 

Con un público totalmente entregado nos dirigimos al escenario vecino para ver la siguiente actuación. Los Andaluces Pulsa Denura venían a por todas con esa gran formación con la que están arrasando allá por donde pisan. Tras una intro, comenzaron con "Hijos del viento", tema simple publicado en 2004. Este grupo nos ofrece un heavy power de gran calidad y no podría ser de otra manera teniendo entre sus filas a semejantes músicos, capitaneados por Manuel Escudero, ex Medina Azahara.

Con "Pídeselo a Dios" repasaron aquellos tiempos en los que Escudero militaba en Santelmo. En ella las Poderosas guitarras a cargo de José Pineda y Miguel Salvatierra, quienes en todo momento demostraron gran versatilidad en sus instrumentos, dejándonos momentos épicos. Grandeza absoluta la de estos dos hachas.

  
Pulsa Denura
 

Tras ese derroche de virtuosismo, continuaron con "Luz en la oscuridad". La potencia de la base rítmica, a cargo de Rafael Vázquez, ex Guadaña, y Antonio Pérez(nykly), ex Esfinge, a la batería, aportan una clase magistral. Con "Si tú quisieras" volvían a revisitar a la gran banda como fue Santelmo.

Con  “sin fronteras” nos devolvían a la actualidad ,este gran himno    nos trajo de nuevo al heavy metal tradicional: potente, sin adornos, eficaz, directo y con ese estribillo. Viviendo esta pasión, unidos por el rock, ponían fin a este gran tema.

A julio de 2025, constato que a esta banda le espera un gran futuro si siguen trabajando así de duro, y es que lo que demostraron en Burgos es síntoma de mucho esfuerzo y dedicación absoluta. Aparte de la compenetración absoluta que cada uno de los miembros tiene entre sí, lo cual es digno de admiración.

  
Pulsa Denura
 

La traca final llegó con "Tiempo". Yo con este tema me quedo en "stand by". Para nada es el más complicado, ni en el que el derroche de virtuosismo sea lo que más destaca. No, pero ojo, cuidado que esas melodías fantásticas siguen estando ahí, la base rítmica poderosísima con Nykly y Rafa, impresionante, y las voces con esos registros de Manu, con ese final en el que se sube hasta el infinito.Te deja con un subidón de esos que solo los grandes temas de una banda producen. Esa forma en la que el tema va creciendo de principio a fin demuestra la gran calidad que tiene esta banda a la hora de componer. No se enredan en progresiones hasta la extenuación, ni mucho menos; pero, aun así, logran que cada uno de sus miembros destaque en su momento justo y preciso.

Con junio del 44, de la banda Madre Santelmo se despedían. Esta gran canción, que en su momento Manu codo con  codo con Jero nos transportaba a ese día D, es un tema que todavía me pone los pelos de punta cuando la escucho. La genialidad y magnitud de la letra es un tesoro nacional que muy pocas bandas pueden atesorar dentro de su palmarés. La verdad, impresionado me quedé. Algunos decían por ahí que si Manu andaba un pelín tocado de voz, etc, ya sabéis cuál es el deporte nacional. Porque, señores, si esto es estar tocado, madre del amor hermoso, ¿cómo será en otros momentos?

  
Pulsa Denura
 

Tras frotarnos los ojos un par de veces tras la actuación de Pulsa Denura, nos dirigimos al escenario principal para ver a los irlandeses Gama Bomb. Estos thrashers procedentes de Irlanda del Norte se presentaban en San Agustín con su propuesta siempre divertida, compacta y cañera. Con su speed metal, marca de la casa, empezaban la descarga.

“Slam Anthem”, “Egiptron” y “Z.B.N.” fueron las encargadas de abrir el show, que tras saludarnos continuaron con “Give Me Leather”. La banda tenía puesto el acelerador, con su vocalista Philly Byrne dejándonos sordos con esos agudos que de vez en cuando metía. Kevy Canavan, a la guitarra solista, sigue pletórico; desde la fundación de la banda en 2002 no ha parado. A Luke Graham, otro de los miembros clásicos, se le veía en plena forma y así lo demostró en “Helltrucker”. Este hacha de las seis cuerdas sigue a tope, y es que la energía con la que esta banda interpreta los temas haría que a más de uno de los que estábamos allí viéndolos  le darían la baja médica solo por intentarlo.

  
Gama Bomb
 

La nueva Necronomicon nos devolvía al speed metal añejo. Este nuevo tema que nos presentaban hace unos meses en su EP "Necronomicon Automaton" contaba con una excelente producción, todo hay que decirlo. "Speed Funeral" continuaba con la velocidad a la que iban interpretando los temas, y es que eso del speed es lo más característico de esta gente. El oso mascota de la banda hacía su aparición, como no podía ser de otra manera, para pegarse sus bailecitos mientras la banda a lo suyo, a dar cera.

Seguían cayendo temas. " Ninja Untouchables" repasaba "Untouchable Glory", lanzado en 2015 En el  nos  dejaban ese thrash speed con toques humorísticos. Los ninjas, sigo sin entender este tema, y es que hay que decirlo: a esta gente se les va un poco la pinza.

Y con estos ninjas intocables llegaba la traca final "Avenge Me" caía a plomo entre el respetable, que contaba con una gran base de fans que se divertían de lo lindo. Mi cuerpo no podía ya más; parecía que iban a terminar cuando "666teen" nos trituraba por completo

Tralla total, speed, thrash y más caña por doquier seguían atronando en San Agustín. Decidimos que ya era hora de morir y, justo cuando ya dislumbrábamos la salida, escuchamos los primeros acordes de “Terrorscope”. ¡Dios bendito, no! Y claro, es que este temazo es uno de los que más le ponen a servidor de esta banda. Con el último pulso que nos quedaba, disfrutamos al máximo de este gran himno del 2013, con el que dijimos basta por hoy a este pedazo de comienzo del Zurbarán Rock Burgos 2025. Totalmente extasiados, acabamos, y es que si esto era el primer día, ¿qué nos esperaba el día siguiente? Con una inmejorable impresión, nos despedimos del recinto que, lleno hasta la bandera, seguía de fiesta.

  
Gama Bomb
  
 
 Comentarios
comments powered by Disqus
Crónicas
24/10/2026 - Rock Beer The New
Santander (Cantabria)
23/10/2026 - El Surtidor
Sarón (Cantabria)
08/10/2026 - Jazzville Cafe
Madrid (Madrid)
20/10/2026 - Movistar Arena
Madrid (Madrid)
25/09/2026 - Barrio de La Aldea
Los Corrales de Buelna (Cantabria)
24/09/2026 - Plaza Mahou
Madrid (Madrid)
21/10/2026 - Altafonte Space
Madrid (Madrid)
28/08/2026 - El Surtidor
Sarón (Cantabria)
08/10/2026 - Poble Espanyol
Barcelona (Barcelona)
09/10/2026 - Bilbao Arena Miribilla
Bilbao (Bizkaia)
08/10/2026 - Teatro Arriaga
Bilbao (Bizkaia)
19/09/2026 - A.C. Octubre
Sierrapando (Cantabria)
10/10/2026 - La Nueva Cubierta
Leganés (Madrid)
08/10/2026 - Café Berlín
Madrid (Madrid)
16/09/2026 - CUPRA City Garage
Madrid (Madrid)
Novedades Rock Metal
Novedades Indie