Quizás para muchos de vosotros el nombre de Xavier Rudd os suene a nuevas, pero ¿si os digo que estamos hablando de un musico australiano con mas de veinte años de carrera en solitario? Si, como lo habéis leído, y es que afortunadamente el mundo de la música siempre tiene joyas escondidas que merece, y mucho la pena, descubrir, bien sea por una búsqueda de “lo nuevo”, o por que recibas un mail, como fue mi caso, en el que se me instaba a entrevistar y disfrutar de Xavier en directo. Xavier Rudd ha elegido nuestro país para comenzar su nueva gira europea en la que nos presenta los temas de su recién lanzado EP, “Where To Know”, seis temas en los que el de Torquay nuevamente nos ofrece su particular sonido mezcla de folk, country, con toques de reggae y mucho sonido étnico. Unos temas en los que Xavier nuevamente da buena muestra de su magia como multi instrumentista, algo que también pudimos disfrutar anoche en La Riviera. Y es que Xavier Rudd es, Xavier Rudd…y ya, el solo se encarga de la guitarra, el slide, la harmónica, la percusión, el bayo, el yembe, y unos llamativos didgeridoo que toca mientras está en la batería o sentado con su guitarra. |
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Y es que todo es muy ecológico, desde el segundo uno del show con un escenario cálido, con fogata, de mentira, incluida, hasta esa luminotecnia perfectamente cuidada que crea un ambiente realmente mágico durante todo el show, algo a lo que contribuye en gran medida el australiano con su voz cálida y unos ritmos tan fácilmente coreables que hacen que, como dirían los buenos de Vetusta Morla, más que un público, lo que esta congregado allí en La Riviera es, su tribu, todos reunidos celebrando la diversidad y sencillez del mundo en el que siempre hemos querido vivir y que ya solo se encuentra en las películas y en pueblos donde la huella del hombre apenas se ha dejado sentir. Resulta formidable, muy gratificante para el alma y la esperanza, que aun haya conciertos en los que no se vaya por el mero hecho del postureo o el “¿Sabes donde estuve ayer?”, y eso es algo que rápidamente te das cuenta, detalles tan nimios como olvidados de otro tiempo, música en calma para engrandecer el alma, volumen sin estridencias, y, ¡oh, Dios mío¡ la gente prestando atención y sin estar contándole su vida al de al lado, que maravilla. Si a eso le juntas la cantidad de críos que había en la sala, inevitablemente a un servidor le hace recuperar la fe en el ser humano y pensar que aún no está todo perdido, que hay un pequeño reducto “australiano” donde la gente va a sentir la música. |
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Xavier Rudd tiene seis fechas en nuestro país, luego partirá hacia Italia, Suiza, Alemania, y continuara por Europa hasta finales de Octubre, si tienes oportunidad te aconsejaría que no dejaras de acercarte a disfrutar de su propuesta, entregarte a la paz de su mensaje, sentir su música con todos los sentidos habidos y por haber, te aseguro que no son muchas las ocasiones que vas a tener de apreciar como la música tiene vida propia, como las notas acarician tu alma y te seducen meciéndote con dulzura para acunarte sobre un manto de fina hierva recién cortada al olor de una chasca que caldee el ambiente y haga brillar aun mas las estrellas abriéndose paso a codazos en un cielo que el ser humano se esta empeñando en intoxicar. |
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