Después de algún tiempo sin dejarse ver por España, la formación originaria de Berkeley (California) Counting Crows hizo una parada en la madrileña sala La Riviera dentro de su gira “The Complete Sweets Tour”, agotando entradas en poco tiempo aun tratándose de una banda de la que podríamos pensar, a priori, que quizá no tuviera aquí un elevado número de seguidores. El pasado 15 de octubre el grupo formado por Adam Duritz y David Bryson en 1991 congregó a algo más de dos mil espectadores en el emblemático recinto del Paseo de la Virgen del Puerto. Corrían rumores y comentarios en internet acerca del estado de forma de nuestros anfitriones. Rumores que quedaron disipados en cuanto empezaron a sonar los primeros acordes de “Spaceman in Tulsa”, extraída del trabajo más reciente de la formación, publicado este mismo año y que recibe el nombre de Butter Miracle, The Complete Sweets!; a la que siguieron “Hard Candy” y “Mr. Jones”, canción que les lanzara al estrellato semanas antes de que 1993 llegase a su fin. De esta manera, en poco más de diez minutos habían trazado una línea longitudinal a través de su discografía, línea que irían completando a lo largo del concierto. |
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A partir de este momento, se dio un fenómeno que resulta muy difícil de describir y que quizá no había presenciado nunca antes y es que, siendo perfecta la ejecución de los temas y siendo impecable la actitud sobre el escenario, el público estaba dividido entre quienes vivían cada nota con entusiasmo y vehemencia y quienes, de alguna manera permanecían, ajenos y parecían observar desde la distancia. Las emociones no llegaban por igual y el público se encontraba dividido. Si es verdad que casi nunca, en ningún concierto, está toda la sala entregada al 100%; pero en esta ocasión, esta diferenciación se mantuvo. Con esto no pretendo decir de ninguna manera que el show no fuera bueno o que la gente se aburriera, sino que se percibían dos formas diametralmente opuestas de vivir la experiencia. El repertorio siguió un guion similar al de anteriores conciertos de esta gira, recogiendo temas como “Virginia Through The Rain”, “Miami” o “Colorblind”… pero obviando, para mi pesar, otros imprescindibles como “Accidentally In Love”, que formara parte de la banda sonora de Shrek 2. |
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Con “Blues Run the Game” llegamos aproximadamente al ecuador de la noche, aunque podríamos atrevernos a afirmar que, a estas alturas, muchos no eran conscientes ni del día ni de la hora, pues parecían haber entregado por completo su voluntad a la banda y devoraban con ferocidad cada una de las canciones que ésta les arrojaba: “Angels of the Silences”, “Big Yellow Taxi” o “Round Here”, canciones que, a lo largo de los cerca de treinta y cuatro años de trayectoria de Counting Crows, han demostrado funcionar de maravilla en directo. La recta final estuvo conformada por el mashup “The 1 / A Long December” y “Rain King”, junto con “Under the Aurora” y “Hanging Around” para terminar con “Holiday in Spain”, tras la que la banda recibió una larga e intensa ovación, como queriendo convencerles de que se quedasen un rato más y unificando las dos posturas anteriormente descritas. Y es que formas de vivir la música hay muchas, pero no todos los días se tiene delante a alguien de la talla y la entidad de Counting Crows, a los que estamos deseando ver de nuevo tan pronto como sea posible. |
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