Supongo que esto dista de ser algo único. Hay muchas bandas que me gustan, que las veo en directo y pienso que han estado bien, pero ya está. Tengo una sensación como de haber cumplido. ¿Para qué voy a repetir? Ya está vista. Con Morgan sin embargo me ocurre todo lo contrario. Es, desde 2019, la formación que más veces he visto sobre un escenario. Y a más ha sucedido, más quiero repetir. Mis palabras no van a conseguir hacer justicia a lo que supone una actuación suya, pero lo haré lo mejor que sepa, porque, desde luego, para mi sorpresa no, pusieron un recinto una vez más a sus pies. Esta vez de nuevo La Riviera madrileña gracias a Inverfest. En el momento en el que escribo estas líneas, ellos se encuentran presentando su cuarto disco, “Hotel Morgan”, así que uno puede predecir cómo será su setlist. Craso error. Ya que otro de sus puntos fuertes es el de jugar con él. ¿Que hay temas que siempre están? Sí, quitando esos cuatro o cinco, el resto es una total sorpresa. De hecho su comienzo fue, o arriesgadísimo o jugar sobre seguro tocando “Planet Earth”. Una pieza que dista ser de las de ritmo más alto de su discografía, pero a su vez es, para mí, de las más reconocibles. Pero es que siguieron con una sorpresiva “Blue eyes”. Y no fue hasta la tercera donde ya encendieron el neón que les cubría las espaldas, y que ya no se apagó, e interpretaron "El jimador", correspondiente a su último lanzamiento. Si comparara el setlist de su anterior show en Madrid con este, no me creería lo diferentes que son, dejando de lado incluso singles de este, como “Arena” para recuperar piezas como “Goodbye” o “A kind of love”. Es más, algo tan característico como puede ser el principio y el final, no tuvieron nada que ver. |
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En realidad, a mí nunca me ha gustado hablar mucho de las canciones que se tocan o no. Lo importante es el cómo, y Morgan lo hacen desde la pasión, desde sus entrañas, desde el querer hacerlo. Es lo que me parece que siempre los ha hecho muy grandes sobre las tablas. Y a estas alturas de crónica no he hablado de Nina, no sé cómo. Ella ya no es que sea, por razones obvias, alguien clave es Morgan, es que su forma de expresarse, desde la más absoluta naturalidad y sinceridad, es lo que hace que los conciertos sean absolutamente únicos. A medida que han pasado los años, que su éxito se ha establecido, tengo un cierto miedo a que Nina deje de mostrarse con esa mezcla de nervios y ternura. Ese día dará igual lo buena que sea su música o lo acertado de su repertorio. Así que aquí estoy otra vez. Intentando plasmar con palabras algo que es completamente imposible transmitir por esa vía, la autenticidad de un concierto. Cuando uno ve a Morgan va a encontrar a músicos completamente estáticos. Es más, Nina ha tenido actuaciones donde solamente ha abandonado una vez su teclado. Y aún así ellos lo dan todo con toneladas de energía que transmiten sin moverse del sitio, con Nina dando las gracias una y otra vez entre canción y canción, liándose al hablar… Morgan son la honestidad hecha banda. |
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