¿Por qué Standstill no llenan estadios? Exactamente 365 días después me crucé de nuevo con Standstill, una vez más Inverfest mediante. Tras una salvaje actuación en La Riviera tocaba llevar su música a un lugar más… ¿contenido? como es el Teatro Circo Price. Aunque en lo personal no necesito ninguna excusa para verlos tocar, este concierto servía para celebrar los 20 años de un álbum que no sólo es relevante en su discografía, sino en la historia de la música de este país, “Vivalaguerra”. Vivir este acontecimiento con todos sentados en butacas se me hacía raro, pero… Salieron al escenario, en formato quinteto. Comenzaron “1, 2, 3 sombra”, multiplicándose los gritos y vítores cada segundo, estallando Price con la frase “Romper un silencio así no tiene perdón”. Iba a dar igual si se veía sentado, de pie o en cuclillas. El show tenía un halo de positividad, de alegría inconmensurable. Y es que Enric Montefusco se dirigió al público tras esta segunda canción para hablar del mal momento que estaba pasando la banda en el que se escribió y grabó “Vivalaguerra”, hace dos décadas, de cómo quizá su final era inminente. Pero ahí estábamos, ellos y el público, reunidos, viviendo un gran momento, juntos. ¿Qué pasarían? ¿20 minutos? ¿25? Más o menos sobre esa marca, en especial en la zona del patio de butacas, muchos asistentes pasaban a estar de pie. Y ya no habría vuelta atrás, nadie que dejó su asiento volvió a hacer uso de él. |
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Las canciones se sucedían, romper el silencio ya tenía perdón, quisimos, hablamos solos y echamos “La mirada de los mil metros”, quedando extasiados. Pero como el propio Enric lo decía, ojalá el disco durara hora y media, así que su actuación no acabó ahí. Tras realizar el ritual de salir del escenario y volver, se arrancaron con cuatro piezas más, “Hay que parar”, “Feliz en tu día”, “Cuando” y “Adelante Bonaparte (I)”. Hubiera estado, muy, bien, que hubiesen sido el doble ya que eran solamente las 21:30 cuando Standstill se despidió de nosotros. Poco más de una hora, corta pero intensa, emocionante, y con un gran sonido, sobre todo si comparo con el del año anterior. Cuando viví el concierto de 2025 sentía que era algo especial, único y que probablemente, de repetirse, sería en un tiempo lejano. Quizá me dio esa impresión por lo parecido que fue su set al del directo de despedida, además de por la recuperación de una canción de su etapa hardcore. Claramente me equivoqué, y ojalá que todos mis errores fueran así. Este, sin embargo, lo percibo como uno más. No uno más queriendo quitarle relevancia, sino porque los que estarán por venir, ya que Enric confirmó su próxima vuelta al estudio. Queda Standstill para rato, y quizá no están llenando estadios ahora porque aún no ha llegado el momento. |
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