Parece mentira, pero hacía más de dos años que no veía en directo a El Drogas, la última vez en la localidad de Escalante, cuando todavía estaba inmerso en la gira por el 40 aniversario de la creación de Barricada, la banda por la que es conocido. En esta ocasión iba a visitar de nuevo el Escenario Santander, con una gira en la que, además de tocar temas de la ya desaparecida banda, hacía un amplio repaso a sus otros proyectos, como Txarrena, La Venganza de la Abuela y, por supuesto, su atractiva, aunque a veces incomprendida, trayectoria en solitario. Así que, menos de dos semanas después de mi anterior visita al Escenario Santander, me acerqué al mencionado recinto en una jornada de mucha agua y un viento muy fuerte en la capital cántabra, con todas las entradas vendidas y dispuesto a disfrutar de una buena noche de rock. Supongo que ya todo el mundo lo sepa, pero la aventura de El Drogas en solitario comienza a finales del 2011, tras producirse su salida de Barricada, estando la formación de este proyecto formado por Enrique Villarreal “El Drogas”, voz y guitara acústica, Txus Maraví, guitarra y coros, Eugenio Aristu “Flako”, bajo y coros, y el último en llegar, Nahia Ojeta, batería. En este tiempo el grupo ha editado los discos “Demasiado tonto en la corteza”, del 2013, “Sólo quiero brujas en esta noche sin compañía”, del 2019, y “El largo sueño de una polilla”, del 2021, además del Ep “El Drogas”, del 2012, el acústico “Libros prestados”, también del 2012, “Sombras que la luz grita”, del 2016 y con el apelativo de El Drogas con la banda de la (des)Memoria, y los directos “Un día nada más”, del 2016, y “Barricada – 40º”, del 2024. |
|
|
|
De manera puntual y delante de un enorme telón que tapaba casi todo el escenario, apareció El Drogas en solitario con su bajo, para interpretar “Dejándose la piel (nos incendian esta tierra)”, el tema que abría su último disco de estudio, un momento muy íntimo, tras el que cayó el telón y apareció ya toda la banda para tocar el clásico de Barricada “Cuidado con el perro” a dos bajos, una canción muy intensa y que contó con un gran solo de guitarra. Y de clásico a clásico, con El Drogas ya sin el bajo, y es que llegaba el mítico “Lentejuelas”, también de Barricada, un corte que fue muy celebrado y que sonó de manera muy contundente, comprobando lo bien que estaba sonando la banda, para gritar en contra del genocidio e interpretar “Mientras arde tu país (Europa callada)”, de su gran disco de hace 7 años, una pieza que empezó muy rápida y que resultó muy poderosa y reivindicativa. No querían que nos enfriásemos y enseguida estaban tocando “Salvaje mirar”, el tema que abría el segundo disco de Txarrena, el cual empezó con fuerza y que resultó un corte muy poderoso, siguiendo en ese mismo trabajo con “Así, que fue unida al anterior, una pieza que tuvo un inicio guitarrero, dejándonos una canción muy pegadiza y celebrada. Sin dejar ese proyecto, recordaron un par de temas de su primer trabajo, siendo el primero en caer “Nos queda poco tiempo”, el cual comenzó con el sonido del bajo y que luego fue intensificándose, siendo un corte muy pegadizo y que tuvo un cañero final, para continuar con “Nada sin ti”, una pieza con mucha fuerza y que sonó muy quedona, contando con un nuevo buen solo de guitarra. |
|
|
|
De vuelta a su paso por Barricada, llegaba “Víctima”, ese tema tan emblemático de la banda en el actual milenio, con esa frase inicial tan conocida y que dio paso a un sonido tan juguetón, para llegar a ese pegadizo y coreado estribillo, antes de ir a los comienzos de los navarros con “Esta es una noche de Rock & Roll”, de su primer trabajo, con ese intenso empiece y con el vocalista acercándose a las primeras filas, una canción que hizo que aquello fuera una fiesta, relajándola para que la gente la cantase y concluyendo con un poderoso final. Nos saludó y se mostró a gusto, esa coletilla tan unida a él, avisándonos de que iban a hacer un par de temas más lentos incluidos en la parte en que hablan del alzheimer en su disco de hace 13 años, con El Drogas a la guitarra acústica dando inicio a “Collar abandonado”, que comenzó de manera relajada, para luego coger más intensidad, aunque acabando de manera tranquila, para dar paso a lo que es el último paso de la citada enfermedad en “Cordones de mimbre”, ya sin la acústica, empezando la guitarra esta poderosa canción, pero que tuvo momentos más calmados, prolongando el final con esos coros tan presentes. Más actual es “Puede ser”, un tema que subieron a redes el pasado año y que habla de otro pueblo que quieren hacer desaparecer, como se refirió El Drogas a los saharauis, el cual empezó calmado, pero que fue endureciéndose, siendo un corte muy potente, para recuperar la guitarra y recordar esa maravilla que fue su último trabajo con Barricada, como fue “La tierra está sorda”, que recogía grandes piezas como “Los maestros”, la cual comenzó tranquila, jugando con cambios de intensidad y dejándonos con una canción de esas que te calan hasta los huesos. |
|
|
|
Sin parar y sin dejar esa misma obra, llegaba “La estancia”, un tema muy guitarrero y poderoso, que sonó muy intenso y que tuvo un eléctrico final, para volver a los años 80 con “Animal caliente”, de nuevo sin guitarra, una pieza que relajaron para que coreásemos su letra y es que estamos ante una canción clásica y que fue muy cantada. Y para clásico “No hay tregua”, para el que contaron con la ayuda del campurriano Alberto, el rockero de la Joyanca, un joven que es un verdadero prodigo y que tiene un desparpajo realmente increíble, sonando este corte muy potente y siendo muy aclamado, ganándose el invitado a todos los allí presentes. Ya sin el invitado recuperaron aquel “Fue 24D... ¿y qué?”, de La Venganza de la Abuela, una pieza que comenzó calmada y con solamente El Drogas y Txus, para luego intensificarse cuando entraron el resto de los componentes, dejándonos una canción que tuvo momentos muy explosivos y que fue muy pegadiza, la cual acabó de manera sosegada. Unido a la anterior por el sonido de la guitarra, llegaba “Quien puede verla”, de su trabajo de hace 13 años, pero en su parte “Glam”, un tema que comenzó con fuerza y que resultó muy pegadizo, no dejando esa obra para adentrarse en el bloque “Matxinada”, siendo el turno de “Come elefantes”, con El Drogas sin guitarra, una pieza que arrancó con intensidad, muy guitarrera y con potencia. Uno de mis temas favoritos de la carrera en solitario de El Drogas es “Peineta y mantilla”, el que abría la parte “Matxinada” de su disco de hace 13 años, un corte con un sonido muy quedón y con esa letra tan directa y reivindicativa, dejándonos una composición muy machacona y pegadiza, de esas que nos recuerda lo que ha pasado en este estado cuando ha gobernado la derecha. Viajamos hasta 1992 con el tema que abría el primer disco de los Txarrena, “Empujo pa'kí”, que fue empezado por el sonido de la guitarra, bajando a cantar delante de las primeras filas para que alguien tocase el pandero, siendo un corte muy celebrado, antes de que fuese el bajo el que diese inicio a “Tentando a la suerte”, de los Barricada, una pieza en la que sacó sus personales bastones, dejándonos una canción muy intensa y coreada. |
|
|
|
Me hizo especial ilusión volver a escuchar “Campo amargo”, también de los Barri, uno de esos cortes que quizás no es tan conocido, pero que tiene una gran letra, un tema muy pegadizo y celebrado, el cual contó con un buen solo de guitarra, siendo unido con aquel “Frío”, original de los Alarma, pero que Txarrena versionó en su primer disco, muy aclamada y con ese ritmo tan quedón, dejándonos una pieza muy intensa, relajándose para que coreásemos y concluyendo con un poderoso final. Ese comienzo tan popular solamente puede corresponder a “Todos mirando”, de los Barricada, un tema que fue cantado sobre las vallas y que fue muy disfrutado, siendo unido con “Azulejo frío”, la pieza que daba nombre al segundo disco de Txarrena, una canción que sonó a toda velocidad y que ya es un clásico en su trayectoria, la cual fue muy coreada y tocada con fuerza, presentando a los músicos de la banda, mientras buscaba la interacción de los asistentes, y también dando a conocer a los técnicos y demás personas que los acompañan. Se fueron brevemente del escenario, para comenzar con la descarga final, en la que solamente interpretarían temas de los Barricada, siendo el primero en sonar “Okupación”, un corte muy clásico y que fue muy cantado, sonando con mucha fuerza, para continuar con “Oveja negra”, con ese inicio tan inconfundible, una pieza muy esperada, con un buen solo de guitarra y ese final tan coreable. |
|
|
|
Se acercaron a las primeras filas Flako y El Drogas para dar inicio a “La hora del carnaval”, un tema que fue comenzado por el sonido del bajo y que contó con esos contrastes de intensidad, siendo un corte muy celebrado, alargándole con los coros de la gente, antes de que ese inconfundible sonido de guitarra nos llevará a esa “En blanco y negro” tan mítica, una pieza muy aclamada y coreada, con ese amago de final, antes de retomar dicha canción. Y con el “The show must go on”, de Leo Sayer, sonando a modo de outro, concluía, tras dos horas sobre las tablas, este impresionante concierto de una banda que dio una exhibición musical, alternando temas propios del artista y de sus otros proyectos, quedando todo muy compensado y pasándose el tiempo en un suspiro. La verdad es que nunca fallan en directo El Drogas y su banda, y aunque puede haber gente que eche en falta más temas de Barricada, a mí no me sobró ninguno de los que esta noche sonaron y es que, sin olvidar su pasado, está claro que ésta es otra aventura, tan válida como la de la inolvidable formación de la Txantrea. www.eldrogas.com/home Después de despedirme de algunos de los presentes, me fui del Escenario Santander con un CD de El Drogas debajo del brazo y con el magnífico sabor de boca de lo que acababa de disfrutar y es que pocas cosas te pueden cargar más las pilas que un concierto como éste; muchas gracias a todos los que lo hicieron posible y que sea por muchas más veces. |
|
|
































