Este pasado verano, a finales de agosto, tenía pensado ir a un concierto de Medina Azahara en la cántabra localidad de Escalante, dentro de su gira despedida, pero recibí una llamada, ya camino al citado evento, que frustró el poder acudir, aunque, afortunadamente, el último sábado del mes de febrero, sí que iba a volver a ver a los cordobeses en vivo. Y es que, en esa fecha, día de Andalucía para más señas, los cordobeses iban a acudir al Escenario Santander, a donde regresaba solo 24 horas después de mi anterior visita, dispuesto a disfrutar de algunos de los clásicos de esta formación, imprescindible para entender lo que es el rock en castellano. La respuesta de la gente fue tal que se agotaron todas las entradas, pudiendo comprobar, al acceder al mencionado recinto, el amplio y variado puesto de merchán de la banda, y que entre los asistentes había muchas personas no muy habituales en los conciertos, lo que nos da idea de la magnitud del evento. Recordemos que la banda se forma en 1979, y que en la actualidad está integrada por Manuel Martínez, voz, Paco Ventura, guitarra y coros, y Manuel Ibáñez, teclados y coros, con la colaboración, para los directos, de Carlos Deko, bajo y coros, y Fernando Prats, batería. A lo largo de estos años, los cordobeses han publicado más de una veintena de discos, al margen de directos, recopilatorios y demás, habiéndolos visto en directo en muchas ocasiones, la última de las cuales fue ya hace casi 8 años en Revilla de Camargo. |
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Mientras hacíamos tiempo para que la banda saltase al escenario, iban sonando por los altavoces el “Back in black”, de AC/DC, “Breaking the law”, de Judas Priest, “Cum on feel the noize”, original de Slade, pero que aquí sonó como la versionaron Quiet riot, o el tema de Kiss “Detroit rock city”. Y una cuenta atrás en un video, en el que iban sacando imágenes y portadas de la banda, provocó que la gente contase el tiempo que quedaba para el comienzo del concierto, apareciendo parte de la biografía de la formación, contando con unas muy buenas imágenes, como ocurriría durante todo el concierto. Comenzó la velada con ese sonido de guitarra tan inconfundible que da entrada a “Paseando por la mezquita, el tema que abría su ópera prima, llamado como la banda y publicada en 1979, haciendo acto de presencia la pirotecnia y Paco tocando con la boca, un corte muy celebrado, saliendo su vocalista en silla de ruedas hasta el trono situado en el centro del escenario, con esa parte cantada y relajada, que dio paso a un muy aplastante final. Manuel Martínez nos saludó y recordó que se había caído en un escenario, pero que no habían suspendido ningún concierto, animándonos a pasárnoslo muy buen, continuando con “Algo nuevo” del mítico “Sin tiempo”, de 1992, que contó con esos característicos sonidos de teclados y guitarra, una canción muy pegadiza y cantada, en la que disfrutamos de otro buen solo de guitarra de Paco. Avanzábamos un año para recordar aquel “Donde está la luz”, de 1993, en el que estaba recogido “Palabras de libertad”, que arrancó con ese reconocible sonido y con las palmas de la gente arropando, un tema muy festivo y pegadizo, que fue muy coreado por todos los allí reunidos, dejándonos un corte en el que los teclados tuvieron mucho protagonismo, aunque también hubo tiempo para el lucimiento de Paco a la guitarra. Nos dieron la bienvenida a ese concierto, tan especial para ellos, para continuar con “El vaivén del aire”, de aquel disco del año 2003 llamado “Aixa”, una pieza que tuvo un comienzo guitarrero y que fue muy aclamada y coreada, dejándonos una canción muy pegadiza y que contó con un espectacular solo de guitarra de Paco Ventura. |
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Después de agradecernos nuestra acogida, llegaba el momento de “Junto a Lucía”, de su obra de 1992, en el que su vocalista recordó la manera en que le compusieron, un tema que comenzó con el sonido de la batería y luego de la guitarra, mostrándonos un corte que resultó muy celebrado y que fue, además, muy cantado y pegadizo. Animaron a que subiesen algunas chicas al escenario, mientras improvisaban el mítico “Smoke on the water”, de Deep Purple, para dar paso a la genial “Danza al viento”, la pieza que abría su disco de 1998 “Tánger”, con ese sonido oriental y las chicas bailando, una canción con los teclados muy presentes y ese ritmo juguetón, contando con un buen solo de guitarra y un machacón final. Ya sin las invitadas sobre las tablas, continuaron con “Sólo un camino”, de ese mismo disco, animándonos a besarnos, un corte muy potente y quedón, con un sonido muy poderoso, dejándonos un tema que, una vez más, tuvo un buen solo de guitarra y que fue muy celebrado. Nos confesaron que la siguiente canción, “Al Hakim... otro lugar”, de aquel “En Al-Hakim", de 1989, se la pedían mucho y que, como estaban en esta gira de despedida, tocaba hacerla, una pieza con un sonido juguetón y los teclados muy presentes, dando paso a un brillante solo de Manuel Ibáñez. Unido con la anterior, llegaba “El soldado”, presente en su cuarto disco “Caravana española”, de 1987, un tema con un sonido machacón y constante, acompañado por las palmas de la gente y en la que, de nuevo, hizo acto de presencia la pirotecnia. Y llegaba la que es, probablemente, su mejor composición, “Córdoba”, de su disco del 2003, recordando que era el día de Andalucía y contando como se fraguó esa pieza, que tuvo un comienzo tan impactante y bello, para luego relajarse y quedarse la voz y los teclados más presentes, cogiendo más fuerza poco a poco, hasta que surge ese coreable y pegadizo estribillo, que fue cantado con muchas ganas por los allí congregados, inundándonos los recuerdos, mientras Paco Ventura nos deleitaba con un gran solo de guitarra, tras el que la canción se suavizó, antes de recuperar ese estribillo y detenerse para que cantásemos a capela. |
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Nos comentaron que ahora llegaba un momento en que iban a necesitar de nuestra ayuda para interpretar “Solo y sin ti”, de su trabajo de 1992, que sirvió como homenaje a Mart, hijo del vocalista y tristemente fallecido en el 2021, entre muchos aplausos de los presentes, que iluminaron el local con las linternas de su móviles, un tema que empezó tranquilo y con algún problema con el micro, que fue solventando rápidamente, contando con un gran solo de Paco, un corte muy bonito y que dio paso a un momento muy emotivo, siendo despedido con muchos aplausos finales, mientras se coreaban los nombres del cantante y de la banda. Nunca han negado la influencia de Triana en su música, a los que han versionado en muchas ocasiones, como es el caso de “El lago”, que grabaron en su “En directo”, de 1990, una canción que se inició con ese sonido de teclados, antes de que su vocalista comenzase a cantar esa conocida pieza, que también fue muy celebrada, con buena presencia de la guitarra y de los teclados, parando para que coreásemos con ellos. Y unido con la anterior llegaba otra versión de Triana, en este caso de “Tu frialdad”, tema que grabaron por vez primera en aquel disco que se llamó “Se abre la puerta”, del 2007, el cual comenzó muy tranquilo y que resultó muy pegadizo, parando para que coreásemos este corte, que también fue muy celebrado. Tras preguntarnos si todo estaba bien, con afirmativa respuesta de la concurrencia, llegaba el turno de “Velocidad”, de su trabajo de 1989, una canción con ese sonido tan especial y reconocido, muy celebrada y pegadiza, en la que interactuaron con la gente y que, además, contó con un muy buen solo de guitarra y unos grandes teclados finales. Viajamos hasta 1995, año en el que publicaron su disco “Árabe”, en el que estaba recogido “Hay un lugar”, un tema que comenzó con el sonido de los teclados, siendo muy juguetón, pegadizo y coreable, ofreciéndonos un corte muy cantado, con un machacón final y que es una buena muestra de lo que es el sonido Medina Azahara. Sin dejar ese mismo disco, llegaba el momento de su versión de “Al Padre Santo de Roma”, de Camarón de la Isla, animándonos a cantarla, una pieza con ese cañero inicio y esa buena combinación de guitarra y teclados, una gran canción, muy cantada y festiva, con Paco dando una exhibición de como tocar la guitarra. |
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Y estábamos llegando a la recta final, algo que pudimos comprobar cuando empezó a sonar “Necesito respirar”, de su exitoso disco de 1992, con la utilización de pirotecnia nuevamente y con Manuel Ibáñez colgándose un teclado portátil, un tema muy esperado y cantado, que tuvo ese momento para que coreásemos, ofreciéndonos un corte muy pegadizo, que acabó con unos teclados muy pronunciados y prolongado el final para que cantásemos. Manuel Martínez nos confesó que, si no tuviera la pierna así, era el momento de hacer un breve descanso, pero que iban a seguir con “A toda esa gente”, la pieza que abría su disco de 1993, iniciada por el sonido de los teclados y con muchas palmas, siendo muy cantada y con un buen solo de Paco, dejándonos una canción con fuerza y muy festiva, contando, además, con esas partes más participativas del público. Y llegaba, ahora sí, el final, y lo iba a hacer con su versión de “Todo tiene su fin”, de los Módulos, recogida en su disco de 1992, un tema que fue iniciado por los teclados y un brillante solo de guitarra, antes de que entrasen los coros, para dejarnos cantar a capela, con un sonido suave de los músicos de fondo, hasta que Paco hace rugir su guitarra, parando y reiniciando el corte, ya con la intensidad que el misma tiene, muy celebrado y con un tono muy festivo, concluyendo con otro solo de Paco Ventura. Pero no quisieron irse sin presentar a los miembros de su equipo, así como a los integrantes de la banda, que tuvieron su momento de lucimiento, siendo muy elogiados por Manuel Martínez, condenando que ese mismo día hubiera empezado otra guerra y deseando que tuviéramos mucha libertad, mientras la pirotecnia hacía de nuevo acto de presencia. |
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Y con el “Highway to Hell”, de AC/DC, sonando a modo de outro, nos saludaban y se despedían los miembros de Medina Azahara, tras estar sobre las tablas dos horas y ofrecernos un concierto muy entrañable y festivo, recopilando algunos de los temas más importantes de su discografía y haciendo disfrutar a todos los presentes. Al ser una gira de despedida, han asegurado que los asistentes escuchen aquellos temas que son esenciales en su discografía, al margen de que todos tenemos alguno que no sonó, pero todo ello fue interpretado de manera magistral por esta banda, que es historia viva del rock en nuestro estado, y que cuenta con una gran cantidad de canciones muy conocidas. Si no hay vuelta atrás o nuevas fechas, esta fue la última vez que la banda actuó en Santander y en Cantabria, pero, si todavía tienes la ocasión de verlos en algún otro lugar, no te lo pienses y acude a disfrutar de su directo. medinaazahara.es Con un CD de la banda debajo del brazo y el buen sabor de lo allí vivido, pero con la tristeza de despedir a una formación que me ha acompañado desde los primeros 90 hasta ahora, me fui del Escenario Santander, en donde honramos a un grupo capital dentro del rock estatal; muchas gracias a Medina Azahara por todo lo que nos habéis dado y mucha suerte en vuestros futuros proyectos y en la vida. |
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