Fito recoge en Caceres el testigo de su amigo Robe ante 18.500…+1 alma El show de Fito en Caceres se intuía que sería mágico, sobre las tablas una banda cada vez mas banda, engrasada a la perfección y haciendo un rock de chaqué, en el cielo, dando su bendición a lo acontecido, el Rey de Extremadura, nada podía salir mal y nada salió mal. Cáceres se volcó en la noche del sábado con Fito & Los Fitipaldis, y lo pongo entero por que lo que se ve sobre el escenario, no es un solista acompañado por un grupo, pero antes que todo eso, había que llegar al recinto, colas interminables de coches para acceder al inmenso parking y una marea de gente incesante para llegar al ultimo tramite, el de la validación de la entrada que daba acceso a casi dos horas de esparcimiento y regocijo en el que te olvidas de todo lo que has dejado fuera con mucha facilidad. Con casi media hora de retraso, quiero creer que, debido a lo mencionado con anterioridad, esas largas colas y la necesidad de que nadie se perdiera nada, daba comienzo el espectáculo, esta vez sin ese telón que esta acompañando a la banda durante la gira ya que el tremendo viento lo hubiera convertido en una temeridad ¿caería hacia dentro o hacia fuera del escenario? Que necesidad. Poco tardo Fito en agradecer lo que sus ojos veían “Caceres, sois una puta bendición”, así, sin más, cuando habla el corazón no hacen falta adornos. |
|
|
|
El que conozca un poco a Fito, y eso es como decir que todo el mundo, sabe que el repertorio de la gira es inamovible, no esperes ni sorpresas ni cambios, y podrás pensar “Voy a ver un concierto y ya está, para que más”, error, tremendo error, y es que este pequeño pero enorme tipo no es de los que pone el piloto automático y va de ciudad en ciudad como un robot calcando nota a nota los ciento diez minutos de repertorio, es de los que puedes degustar cada noche con varios matices distintos que te justifican cada euro de la entrada, en eso radica su tremendo éxito, que capaz de llevar a cerca de dieciocho mil quinientas personas a su concierto en Caceres. Dieciocho mil quinientas…más una, y es que estaba claro que algo tenia que suceder en Extremadura, esa tierra que vio nacer a uno de sus mas grandes amigos, ahora ya una leyenda admirada y añorada por todos, el gran Robe y así nos lo hizo saber. “¿Os he dicho ya que sois una puta bendición? Hasta los del final, esos que estáis casi en Salamanca. Y es que somos hoy cerca de 18.000, ¡18.500…más uno!”, con su dedo índice apuntando al cielo y sin necesidad de decir más, todos entendimos que había llegado el discípulo aventajado a propagar la palabra del Mesías hasta quedarse sin voz. |
|
|
|
Pudimos escuchar casi todo su nuevo álbum, “El Monte de los Aullidos”, y no dejo de lado esos temas que todo el mundo espera, incluso algunos para irse una vez lo han escuchado como el pinchado hasta la saciedad “Soldadito Marinero”, pero lo mejor de todo, que tanto el rock mas actual y de mayor exigencia en cuanto a agudos de “Como un Ataúd”, pasando por la tremendamente emocional “Volverá el Espanto” con esas espantosas imágenes proyectadas en las pantallas gigantes que desgraciadamente estamos normalizando por reiterativas actualmente de los más damnificados por las putas guerras, hasta las manidas “La Casa Por El Tejado” o la anteriormente mencionada “Soldadito Marinero”, son coreadas con el mismo entusiasmo por un público entregado por completo que no olvidaba al +1 de antes, coreando su nombre en más de una ocasión, lo que provocó la reacción de Fito “¡¡¡Claro que si joder!!! ¡Robe!”, y es que no eran pocas las camisetas negras con ese mundo en forma de bomba y la profecía de “Iros todos a tomar por culo” que se veían en el abarrotado Recinto Hípico. |
|
|
|
No sé si somos conscientes de la suerte que tenemos en este país de poder disfrutar de un artista, unos artistas, de semejante calibre, dudo que tengamos el más mínimo conocimiento de que cada gira de Fito & Fitipaldis es un puto regalo al buen gusto que tenemos, debemos, aprovechar siempre que podamos, y ese es un detalle importante, porque el resto de la gira ya tiene colgado el cartel de “NO HAY LOCALIDADES”. Fito hizo, una vez más, un ejercicio de clase y emoción a partes iguales, rock con mayúsculas, una banda de auténticos maestros y una ejecución perfecta y sin fisuras, sonando exactamente como quieren sonar. |
|
|






























