La tarde del miércoles 7 de mayo se convirtió en un día señalado para los amantes de la guitarra. Un día raro en el meridiano de la semana, en el que normalmente sales de trabajar, llegas a casa y descansas de un largo y duro día de trabajo. Pero, por fortuna, este miércoles no fue así. Como si de una alineación de planetas se tratara, la sala bilbaína D8 Sorkuntza Faktoria acogió uno de esos bolos que dejan huella o, mejor dicho, historia. Uno de esos en los que, como en el pasado con Yngwie Malmsteen en la antigua Factoría de Berango un domingo, o aquella visita de los mismísimos Manowar en el pabellón de La Casilla, quedan marcados a fuego. ¿Quién nos iba a decir que en esta época del nuevo milenio el actual guitarrista de Manowar, la leyenda de las seis cuerdas, Michael Angelo Batio, iba a dejarse caer por la capital vizcaína para deleitarnos con una de sus clases magistrales? Muchos recordaréis a este hombre por sus vídeos. Otros, por aquella clinic que ofreció en la extinta sala Rock Star; otros por sus discos en solitario y otros por la banda en la que militó hace ya décadas como fue Nitro. |
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El caso es que allí nos encontrábamos un día entre semana para presenciar lo que el italoamericano nos tenía preparado. Semanas atrás, se había presentado la banda que iba a acompañar al legendario guitarrista. Como no podía ser de otra manera, esa ardua tarea iba a recaer en otro guitar hero como es Dann Hoyos y sus Space Octopus. Ambos guitarristas, tanto Michael como Dann, vienen de una gran formación musical. Mientras el primero realizó sus estudios en la Universidad del Noreste de Illinois —siendo definido por diferentes medios como el guitarrista más rápido del mundo—, Dann Hoyos no se queda atrás; es licenciado cum laude por el prestigioso Berklee College of Music de Boston. Además, Dann está diplomado en Música Moderna y Jazz por el Conservatorio del Liceo de Barcelona y cuenta con múltiples proyectos musicales a sus espaldas con los que ha girado por todo el planeta, desde EE. UU. hasta Japón. Un lujo de cartel que todo buen amante de la guitarra y de la buena música no se debería perder. Con puntualidad británica y con buena asistencia para ser un día entre semana, salieron a escena Space Octopus. El trío está formado por el guitarrista Dann Hoyos, el multiinstrumentista Josu Misfits al bajo y Jon Estankona a la batería. |
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Con muchas ganas, y con el guitarrista dándonos las buenas tardes y agradeciendo nuestra presencia, comenzaron su show. Tras una intro, "Free" y "At the End" ponían el foco en su disco de 2018, "The Image is Gone", donde dejaban claro desde el inicio la gran versatilidad musical que esta banda posee. Más temas fueron cayendo: "La Balanza" o la magistral "Today for the Outside", que junto a "Our Time is Running Out" repasaban otra de sus grandes obras como fue "Tomorrow We’ll Be Gone". En esta primera parte, la banda se mostró de lo más compacta, con Dann disfrutando de lo lindo junto a Josu, que en todo instante no paró de moverse, dándolo absolutamente todo. Es increíble lo de este chaval que, para quien no lo conozca, tiene una larga carrera tanto como guitarrista, con varios vídeos tutoriales y diferentes proyectos, como en otras disciplinas; y en la noche del miércoles, desde luego, lució con luz propia. Ya en el meridiano de su actuación, "Born to Feel More" hizo acto de presencia para el disfrute de los fans de la banda. Sin duda, este tema marcó un antes y un después en su carrera, convirtiendo este single en uno de esos cortes que nunca pueden faltar en sus directos. |
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"Be My Home" bajaba un poco las pulsaciones; un tema íntimo con un toque sureño en el que Dann nos enseña su lado más personal, mostrando claramente esas influencias que tanto le marcaron durante su estancia en USA. On fire estaba la banda cuando los primeros acordes de "The Image Is Gone" sonaban para el deleite de los presentes. Un tema que dio todo un puñetazo en la mesa tras su publicación. Aquí, la contundencia de la base rítmica es notable, con esos cambios de ritmo con los que tanto Josu como la máquina de ritmos, Jon Estankona, arropan en todo momento a un Dann que deslumbra sobremanera dejándonos una de sus mejores versiones. Ya en la recta final, eligieron tres temas imprescindibles: "Go On", gran canción con la que nos alegraron en aquellos oscuros momentos durante el confinamiento y la instrumental "The Call", que supuso uno de esos pasajes en los que la banda se luce sobremanera. Para concluir, eligieron "Evádeme" de "Dormir con el diablo" del 2014, en el que Dann se puso su mítica máscara de pulpo, dejándonos una interpretación magistral de técnica y entrega por partes iguales. La actuación de Space Octopus dejó un gran sabor de boca entre los asistentes, como se pudo ver en el puesto de merchandising de la banda, que quedó totalmente arrasado. |
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Un pajarito nos chivaba que Dann planea un proyecto en solitario; sin duda, estaremos atentos con lo que este hombre nos sorprenda. Tras un tiempo para los cambios, salió a escena el guitarrista Michael Angelo Batio. El americano, muy comunicativo durante todo el show, mantuvo un gran dinamismo, compaginando temas propios y medleys de grandes bandas. Todo ello pasado por la coctelera Batio, con sus bromas, sus anécdotas y siempre con una sonrisa y una gran entrega. El guitarrista cuenta con un largo historial, tanto en su militancia en grandes bandas como por su faceta didáctica. Con un recordatorio a uno de sus pupilos y con un sonido muy limpio, pero a la vez contundente comenzó su actuación interpretando "Tribute To Dimebag", un gran homenaje a Pantera y en especial al malogrado guitarrista. "Hands Without Shadows", de su álbum en solitario "Shred Force 1", fue el siguiente en caer. Como el mismo título nos adelanta, la técnica del shred en estado puro, junto a la fuerza interpretativa de este hombre, fueron las señas de identidad de la pieza. |
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Batio, que nos entretuvo entre tema y tema con diversas historias, nos comentaba que hay diferentes tipos de guitarristas: están los serios, tipo Tony Iommi, y luego los que siempre muestran una sonrisa, como Eddie Van Halen. Bromeó con que él, en su actual banda, no podría sonreír tanto, pues a Joey DeMaio no le agradaría en absoluto, provocando las risas entre el respetable mientras daba paso a "EVH", rindiéndole un homenaje como el que dejó plasmado en su LP de 2010. "Rain Forest", de "No Boundaries" (1995), nos dejaba una preciosa interpretación del guitarrista, arropado por una banda de lujo, como son el batería Roberto Pirami y el bajista Francesco Caporaletti. Con "The Captain" hubo minutos de lo más pedagógicos con esa técnica ambidiestra, realizando tappings con esa velocidad que aplica a su técnica tanto por delante como por detrás del mástil, dejándonos a más de uno con la boca abierta. El tercer tributo de la noche fue para Randy Rhoads. Batio comentó que lo conoció en un backstage durante un show de Ozzy y que le impresionó su baja estatura, pero que la grandeza de ese hombre no se medía en centímetros, sino en su gran talento. |
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Dio paso a la interpretación de "Tribute to Randy", dejándonos el punto más emotivo de la velada. Uno no puede dejar de pensar en Ozzy y esos shows en los que levantaba al pequeño Randy mientras interpretaba el solo de "Mr. Crowley", que en Zorroza sonó de lujo de la mano de Batio. Tras una extensa charla en la que el guitarrista nos comentaba la admiración que siente hacia los músicos a los que homenajea, nos presentaba otro de sus temas propios, "No Boundaries". Gran composición que progresa hacia un ritmo mucho más acelerado. Recordó también cuando, después de una actuación en el famoso Whisky a Go Go, se le acercaron unos jovencísimos Kirk Hammett y James Hetfield de Metallica, reconociéndole lo mucho que habían aprendido con sus vídeos. Batio aprovechó esta anécdota para comentarnos que el disco "Ride The Lightning" le había cambiado la vida, dando paso a "Metallica Rules". La recta final estaba cerca y eligió "8 Pillars Of Steel", un derroche total de virtuosismo. Es impresionante poder observar, a dos palmos de tu nariz, la magistral técnica de este hombre. Mucha técnica, pero que no se hace cansina ni empalagosa en absoluto, puesto que sabe hilar sobremanera los temas con los tributos. |
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Llegó el instante que muchos estaban esperando: el americano coge ese híbrido de guitarra con dos cuerpos. Como es ambidiestro, desarrolló esta guitarra con un cuerpo diestro y uno zurdo, levantándola mientras realizaba su "Double Guitar Shred Medley". Todo un espectáculo lo de este hombre, que durante hora y cuarto aproximadamente nos tuvo hipnotizados y que, sin embargo, en ningún momento nos dio la sensación de saturarnos. Sin duda alguna la veteranía es un grado, y Michael Angelo Batio sabe muy bien cómo contentar a un público que, en la sala Sorkuntza, salió muy satisfecho. Muchos esperaron al americano para sacarse fotos y firmar autógrafos. Pasado ya un buen rato desde la finalización del show, aún seguíamos de charla con los miembros de Space Octopus y con Michael. Decidí que era el momento justo para retirarme, que ya se sabe: una retirada a tiempo… Sin duda, fue una grata sorpresa lo de este hombre, del que tanto había oído y visto en vídeos. Otra grandísima noche más de buena música con buenos amigos fue la que pasamos en Zorroza, y espero que pronto podamos repetir. |
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