Un año más, y ya van cinco, nos desplazábamos hasta la villa marinera de Santurtzi para disfrutar de una nueva edición del Kabiefest, uno de esos festivales que nacen de la ilusión de un grupo de amigos y que, con el paso de los años, han conseguido consolidarse como una de las grandes referencias del metal estival en Euskadi. La edición de 2026 presentaba un cartel especialmente atractivo, combinando bandas internacionales de primer nivel con formaciones nacionales consolidadas y otras propuestas emergentes, ofreciendo un equilibrio muy acertado entre estilos y generaciones. Como es habitual, llegamos al recinto desde primera hora del viernes. La banda encargada de abrir el festival era Ms.Missery, subcampeona de la Wacken Metal Battle Spain, a la que ya habíamos podido disfrutar en la semifinal celebrada en la sala D8 Sorkuntza. En esta ocasión les tocaba estrenarse sobre un escenario de mayor envergadura, una oportunidad que aprovecharon desde el primer acorde. |
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“Hey Men, Amen” fue la encargada de inaugurar oficialmente el Kabiefest. Desde ese mismo instante quedó claro que los bilbaínos habían salido a por todas. “The Life You Live” confirmó las excelentes sensaciones iniciales y demostró que ni el intenso calor iba a frenar las ganas de una banda que jugaba prácticamente en casa. Con Jon al frente, “The Navel Of” volvió a evidenciar la personalidad de una formación que ha sabido construir un sonido propio. Puede que su propuesta no termine de convencer a los seguidores más ortodoxos del metal, pero resulta imposible negar la calidad de sus composiciones y la energía que despliegan en directo. “Get Out Alive”, perteneciente a The Suicide of Butterflies (2024), convirtió las primeras filas en un auténtico hervidero, mientras “Vain Pride” y “Do Extinction” mantuvieron la intensidad en todo momento. |
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Ya en la recta final, Jon presentó “Love Is Not A Gift”, publicada en 2025, una composición cargada de matices electrónicos que muchas bandas tienen dificultades para trasladar al directo. Sin embargo, MS Misery consigue mantener intacta su esencia también sobre el escenario. Para cerrar, los vizcaínos echaron el resto con “Holy Sinners”, “Battlefield” y la magnífica “Be Here For Long”, una canción que resume perfectamente la filosofía musical del grupo: un metal alternativo abierto a influencias de la electrónica, el dubstep y otros estilos que enriquecen una propuesta fresca y muy personal. La sensación final fue la de estar viendo a una banda en plena evolución, creciendo concierto tras concierto y consolidando una identidad cada vez más definida. Una magnífica forma de inaugurar el festival. |
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Tras el correspondiente cambio de escenario llegó el turno de Rise to Fall, veteranos de la escena vizcaína que eligieron el Kabiefest para celebrar sus veinte años de trayectoria. Pocas presentaciones necesita una formación que ha llevado su death metal melódico por escenarios de medio mundo compartiendo cartel con auténticas leyendas del género. Queda ya lejos aquel BBK Live en el que, tras imponerse en el Villa de Bilbao, compartieron escenario con Slayer. Lo que sí permanece intacto —o incluso mejorado— es el nivel de sus actuaciones. “The Descendant”, “Ascend to the Throne”, “In the Wrong Hands”, “End vs. Beginning” y “Hierophant” conformaron un primer bloque sencillamente impecable. Daniel y Hugo ofrecieron una exhibición constante a las seis cuerdas, alternando técnica, velocidad y melodía con absoluta naturalidad. Alain presentó después “Blinded by Fear”, el célebre homenaje a At the Gates que desató la locura entre las primeras filas. |
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El recorrido por su discografía continuó con “The Compass” y “Kills the Reason”, dos composiciones pertenecientes a Into Zero (2018) y Restore the Balance (2010), que evidencian la capacidad de la banda para evolucionar manteniendo intacta su personalidad. “Inner Scream”, “Redrum”, “Infinite Crossroad” y “Test of Time” mantuvieron el altísimo nivel antes del tramo definitivo, impulsado por la sólida labor de Xabi a la batería y Javi al bajo, auténtico motor de la formación. El desenlace llegó con “Decoding Reality”, “Infinite Crossroad” y “Thunders”, cerrando una actuación impecable. Rise to Fall volvió a demostrar por qué sigue siendo una apuesta segura en cualquier festival, firmando una descarga de enorme nivel que confirmó el excelente momento que atraviesa la banda. |
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Tras el habitual cambio de escenario y unos minutos para tomar aire, la expectación volvió a apoderarse del recinto. El siguiente nombre del cartel era uno de los más esperados de todo el fin de semana. Había muchas ganas de ver a Crimson Glory sobre un escenario español. Y es que, por increíble que parezca, una banda con semejante trayectoria nunca había actuado en nuestro país. Kabiefest 2026 fue el encargado de romper esa barrera y, desde el primer minuto, quedó claro que la espera había merecido la pena. La breve introducción apenas sirvió para contener la expectación antes de que “Where Dragons Rule” hiciera estallar al público. Travis Wills asumió el protagonismo con una interpretación convincente, demostrando que la responsabilidad de ocupar el puesto de vocalista está plenamente asumida. Sin bajar el ritmo llegaron “Valhalla” y “Dragon Lady”, dos clásicos que mantuvieron la intensidad en lo más alto y mostraron a una banda cómoda y segura sobre las tablas. Gran parte de esa solidez tuvo como protagonistas a Jeff Lords y Dana Burnell. Bajo y batería construyeron una base rítmica compacta y firme que permitió al resto de la formación desplegar todo su potencial. |
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El concierto continuó con “Angel in My Nightmare” y “Redden the Sun”, mientras Mark Borgmeyer comenzaba a reclamar protagonismo con varios solos ejecutados con precisión y elegancia, perfectamente respaldado por el impecable trabajo rítmico de Ben Jackson. Con “Painted Skies” y “Lady of Winter” llegó uno de los momentos más emotivos de la noche. Eran dos de las canciones más esperadas y la conexión entre banda y público convirtió esos minutos en uno de los grandes puntos álgidos del festival. “Masque... Red Death” y “Pearls of Dust” prepararon el terreno para un magnífico cierre con “Beyond the Unknown”. Sin artificios ni excesos escénicos, Crimson Glory firmó un debut en España que muchos aficionados llevaban décadas soñando. |
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Tras la actuación de los estadounidenses y una breve pausa para recuperar fuerzas, llegó el momento de los bilbaínos Evil Seeds, encargados de cerrar la primera jornada. Existían muchas expectativas alrededor de su regreso después de un tiempo alejados de los escenarios, pero cualquier duda desapareció con los primeros compases de la actuación. Una intro envolvente dio paso a “King of the Ring”, que explotó como un auténtico puñetazo sobre el escenario. Desde ese instante quedó claro que la maquinaria seguía perfectamente engrasada. Sin apenas conceder respiro enlazaron con “To Hell with It All”, mientras “Worst Plague Must Die” recuperó uno de esos temas que nunca han perdido fuerza y que siguen funcionando como una auténtica apisonadora en directo. Uno de los momentos más destacados llegó con “Theory of Fear”, una composición que resume perfectamente la evolución del grupo al combinar melodía, contundencia y una personalidad cada vez más marcada. El homenaje a Judas Priest mediante “Living After Midnight” provocó una gran respuesta entre los asistentes y evidenció el respeto de Evil Seeds por las raíces del heavy metal. |
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La segunda mitad del concierto mantuvo el nivel con “Inside the Viper's Nest” y “Against All Gods”, donde Josu Llona e Iñaki Serna desplegaron todo su repertorio de riffs, armonías y solos perfectamente ensamblados. “Stronger” terminó convirtiéndose en otro de los momentos más celebrados antes de que “Mouth for War”, inmortal composición de Pantera, llevara la intensidad hasta su punto máximo. El broche definitivo llegó con “Brutalizer”, poniendo punto final a una actuación demoledora que confirmó que Evil Seeds ha regresado con más fuerza que nunca. En el plano individual, Roma volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los frontman con mayor personalidad de la escena estatal, combinando agresividad, carisma y una notable capacidad para conectar con el público. A su lado, Josu Llona e Iñaki Serna construyeron un auténtico muro de guitarras, mientras Tello Oraá aportó profundidad desde el bajo y Sergio Azcona sostuvo toda la actuación con una batería sólida, precisa y contundente. Más allá del repertorio o de las actuaciones individuales, quedó la sensación de estar presenciando el regreso de una banda que nunca debió desaparecer de los escenarios. Evil Seeds no sonó como un grupo que vuelve tras un parón, sino como una formación que mantiene intacta su identidad y que todavía tiene mucho que aportar. El Kabiefest encontró en ellos el cierre perfecto para una primera jornada de altísimo nivel. Los seguidores de siempre abandonamos el recinto con una sonrisa difícil de ocultar y quienes los descubrieron por primera vez se llevaron una auténtica lección de heavy metal clásico interpretado con pasión, personalidad y una entrega absoluta. |
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