Segundo día del Z! Livey el calor como protagonista del inicio de jornada, junto con Xeria, que serían los encargados de abrir el Silver Stage con su metal sinfónico.Los vallisoletanos, comandados por Marina Sweet, se metieron al público congregado en el bolsillo a base de un gran derroche de energía y un buen puñado de temas. Sabedores de la dificultad de abrir una jornada maratoniana, salieron sonrientes y triunfadores.Una de las sorpresas del día fueron los londinenses Kardinal X. Su incorporación al cartel viene dada por la colaboración del Z! Live con el colectivo The London Metal Coalition, de ahí los agradecimientos en castellano por parte de su cantante, Majluf.Lo suyo es un heavy metal clásico con unos solos muy cuidados por parte de Shaun Dunne en temas como "The Resistance" o "Cage". La voz de Majluf tampoco pasa desapercibida; por momentos es casi un clon de Blaze Bayley y su puesta en escena, simple y desenfadada, parecía la de alguien que estuviera de birras por Benidorm. |
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Pero nos regaló dos perlas. La simpática llegó cuando, no se sabe muy bien por qué, a la bajista de Burning Witches, Jeanine Grob, le pareció buena idea cruzar el escenario y el bueno de Majluf hizo el amago de marcharse con ella. La segunda llegó poco después, al ponerse a cantar "Siempre Estás Allí" de Barón Rojo, evidentemente acompañado por todos los que estábamos presentes. Buen concierto en líneas generales y buena apuesta del Z. Ahora sí, turno para Burning Witches y su vistosa puesta en escena. Fue un concierto de más a menos, a pesar del empuje de Laura Guldemond al frente. Y es que la banda afincada en Suiza tiene muchos mimbres: puesta en escena, buena voz y solos de guitarra reseñables. Sin embargo, les lastra la falta de temas con más gancho y el reguero de polémicas que arrastran allá por donde van, lo que hace que cueste tomárselas completamente en serio y que el concierto termine haciéndose un poco largo. Aprovecho para mandar un saludo a los amigos de Rock Nalón, Pedro y Lorenzo, presentes en este Z! Live. Ojalá volváis pronto. |
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A quienes sí hay que tomar muy en serio es a Su Ta Gar. Vaya demostración de contundencia. Comandados por Aitor Gorosabel, fueron repasando temas de sus 40 años de trayectoria como "Zuzen" o "Begira", y todo ello cantando en euskera, como nos recordaba el propio Aitor. Agradecimientos para la organización, algo de pirotecnia, buenos solos, una base rítmica contundente y un final con "Alarma Egoera", de su último disco, "Alarma", dejando la sensación de haber asistido a una auténtica masterclass de cómo dar caña encima de un escenario. |
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Siguiente parada: el señor Blaze Bayley. Sí, tengo admiración por este paisano, por lo que sea. También la tengo por su carrera en solitario. Su último disco, "War Within Me", me parece una obra maestra, pero también me alegra que rescate su paso por Maiden. Primero, porque creo que se lo merece; segundo, porque lo disfruto como un enano. Y como yo, la mayoría de los que nos congregamos delante del Silver Stage. Comenzó el set al estilo Maiden con "Doctor Doctor" de UFO para, a continuación, hacer un repaso a sus discos con la Doncella, "The X Factor" y "Virtual XI". También hay que destacar a su banda, Absolva, los músicos que empujan al bueno de Blaze, que en todo momento se muestra risueño y alentando al personal como el buen frontman que es. Entre todos ellos nos hicieron disfrutar de canciones que las huestes de Steve Harris tienen guardadas en un cajón y que el ex Wolfsbane, con todo su derecho y deber, nos regala. Una hora que para muchos se nos hizo demasiado corta. |
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Turno para uno de los grandes grupos del momento: H.E.A.T. Los de Estocolmo son de esas bandas llamadas a liderar la escena. Temas como "Dangerous Ground" o "Back To The Rhythm" son buena prueba de ello. La puesta en escena estuvo muy cuidada y su particular Bruce Dickinson, Kenny Leckremo, demostró ser un auténtico líder. Incluso nos regaló un trocito de "War Pigs" de Black Sabbath. Vaya bozarrón tiene. Y, como no, cuentan con lo que necesita toda banda que quiera triunfar: un himno para terminar por todo lo alto. En este caso, "A Shot At Redemption", con la que confirmaron su estatus y el disfrute de todos los presentes. |
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Seguimos para bingo, porque Saxon no iban a ser menos. Los británicos vinieron a sentar cátedra y a enseñar a cualquier iluso cómo se hace un concierto de heavy metal. Evidentemente, para ello ayuda tener un buen puñado de éxitos forjados durante más de 50 años de carrera. Entre ellos, "Dogs Of War", debilidad personal del que escribe, ya que fue con ese disco con el que conocí a los ingleses. Y si encima la voz cantante la lleva un señor de 75 años que sigue cantando como si tuviera 40, ¿qué más se puede pedir? Biff Byford es toda una institución. Lo demuestra en cada tema, en cada chaleco de parches que recoge para ponérselo él mismo o algún miembro de la banda, eso sí, alguno firmado antes de devolverlo. Son cosas aparentemente sencillas, pero que hacen que una banda como Saxon sea tan querida entre la gente. A todo ello le añadimos una espectacular inmersión visual en la pantalla de fondo mientras suenan de manera brillante clásicos como "Heavy Metal Thunder" o "Motorcycle Man", donde destacan Brian Tatler (Diamond Head) y el ya mítico Doug Scarratt a las guitarras. No cabe duda de que Saxon se merecen aún más reconocimiento del que ya tienen, que no es poco. "Crusader" y "Princess Of The Night" dan fe de ello, junto con una respuesta total por parte de los que allí nos congregamos. Sabedores de que el final está cada vez más cerca, yo firmaba ahora mismo llegar a los 75 palos como el gran Biff. Muy grandes Saxon. |
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Otros que vinieron para arrasar y arrasaron fueron Coroner. No dieron tregua durante su hora de actuación. El listón de la jornada estaba alto, pero no serían ellos quienes lo bajaran. Se subieron a las tablas para refrendar por qué son una leyenda dentro del thrash metal. "Consequence" o "Masked Jackal" sonaron poderosas, y es que los suizos hicieron un derroche de técnica combinada con la dureza propia del género. Mención especial para Diego Rapacchietti a la batería, haciendo volar a los tres jovenzuelos que tenía delante. Con "Grin" y "Renewal" dieron por terminadas las hostilidades, dejando patente que lo suyo sí que es dar cera, pulir cera. |
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Y ya como colofón final del día, Ekyran con su folk metal pirata pusieron la nota festiva para los que todavía tenían ganas y fuerzas para saltar y bailar. "Alza la Vista", "Kaguya" y "La Danza de los Muertos" sirvieron para que la fiesta no estuviera solamente encima del escenario. Por empeño y buen sonido, desde luego, no quedó. |
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