Otro año más regresábamos a Burgos para disfrutar del Zurbarán Rock, una cita que se ha consolidado como uno de los festivales gratuitos más importantes de España. Y lo de "gratuito" no es más que una forma de destacar una de sus señas de identidad, porque, por organización, calidad del cartel, sonido e infraestructura, puede competir sin complejos con cualquier otro festival de primer nivel. Este año, por motivos laborales, no pudimos asistir a la jornada del jueves, por lo que nuestra cobertura se centró exclusivamente en las jornadas del viernes y el sábado. El viernes, tras sufrir una vez más algún que otro contratiempo durante el viaje —algo que, por desgracia, parece haberse convertido ya en una tradición—, pusimos rumbo al recinto para comenzar nuestro particular maratón musical. El festival estrenaba ubicación en el espacio de El Plantío, un recinto considerablemente más amplio que el anterior y que supone un importante salto de calidad. La nueva ubicación ofrece más servicios para el público, entre ellos el acceso a los baños del pabellón, además de zonas de descanso, mejor distribución de los espacios y una mayor comodidad para los asistentes. Aun así, viendo el crecimiento que experimenta el festival año tras año, no sería extraño que, en un futuro no muy lejano, este recinto también termine quedándose pequeño. Sería, sin duda, la mejor noticia posible para un festival que continúa creciendo sin perder la esencia que lo ha convertido en una referencia dentro del panorama nacional que, de seguir así, llegarán muy alto. |
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Con tiempo justo llegamos al bolo de los asturianos Edén. Como siempre, esta curtida banda salió con mucha energía, dispuesta a comerse el escenario. Tras una intro, "Ave Fénix" de Alma de libertad, estallo en el Espacio El Plantío, que a esas horas gozaba de una gran asistencia. “Nunca Más”, continuaba el repaso a ese mismo disco. Aquí los guitarristas se lucieron, tanto Javier Díaz, que mostró una solvencia deslumbrante, como Álvaro Cocina, que estuvo también a un grandísimo nivel. Ambos demostraron por qué esta banda es toda una señal de garantía. Otro gran tema que cayó en Burgos fue “Desde el Aire”, esa magnífica composición que en su día firmaron junto a Isra Ramos, de Avalanch. Encajó como un guante en la descarga de los asturianos, dejando a sus seguidores más que contentos. Y es que esta banda quizá no goce de uno o dos temas por los que todo el mundo los conozca, sino que cuenta con muchas otras composiciones, quizá no tan reconocibles, pero de grandísima calidad, como es este caso. Con "Puede ser", sin duda uno de los temas más carismáticos del disco, demostraron la gran calidad compositiva de esta banda, con esa parte inicial tan personal que desemboca en ese ritmo trepidante que, a mí personalmente, me encantó. "Junto a ti" supuso el gran final a un gran bolo de la banda asturiana, que supo muy bien compenetrarse en un cartel lleno de grandes bandas, llegando a ser su directo uno de los mejores del viernes. |
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Los siguientes Hardcore Superstar eran los encargados de tomar el relevo sobre el escenario principal del Zurbarán Rock con una descarga de sleaze rock cargada de actitud. Los suecos no tardaron en conectar con el público y, desde los primeros compases de "Guestlist", "Blood on Me" y "No Resistance", dejaron claro que venían dispuestos a mantener el gran nivel que estaba ofreciendo la jornada. Con Jocke Berg ejerciendo de perfecto maestro de ceremonias, derrochando carisma y moviéndose sin descanso de un lado a otro del escenario, la banda fue metiéndose poco a poco al respetable en el bolsillo. La descarga continuó con "Wild Boys", "Someone Special", "Above the Law" y "Electric Rider", en una sucesión de himnos que demostraron por qué siguen siendo una de las grandes referencias del sleaze rock escandinavo. Mientras Vic Zino dejaba constancia de su enorme calidad a las seis cuerdas con riffs afilados y solos cargados de buen gusto, Martin Sandvik se encargaba de apuntalar el sonido con un bajo contundente, perfectamente respaldado por la pegada de Magnus "Adde" Andreasson, cuya batería marcó el ritmo de un concierto que no perdió intensidad en ningún momento. |
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Lejos de bajar el pistón, la recta final fue todavía más intensa. "Liberation", "Sadistic Girls", "We Don't Need a Cure", "Moonshine" y "Last Call for Alcohol" mantuvieron al público completamente entregado antes de llegar a dos de los momentos más esperados de la actuación con "We Don't Celebrate Sundays" y el infalible "You Can't Kill My Rock 'n' Roll", coreado prácticamente de principio a fin por los asistentes. Como colofón sorprendieron con una divertida versión de "The Best", de Bonnie Tyler, poniendo el broche de oro a un concierto muy sólido, intenso y tremendamente entretenido que volvió a demostrar que Hardcore Superstar sigue siendo una banda de absoluta garantía sobre cualquier escenario. |
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Apenas habían pasado unos minutos desde el anterior concierto cuando el escenario Fundación Caja Rural volvía a llenarse de auténtico heavy metal. Era el turno de Savaged, una banda que poco a poco se está ganando un nombre tanto en la escena nacional como en la internacional a base de trabajo, grandes composiciones y, sobre todo, directos de esos que dejan huella. No era la primera vez que muchos los veíamos sobre un escenario y, viendo lo que ofrecieron en Burgos, está claro que siguen creciendo a pasos agigantados. “Fire It Up” fue la encargada de abrir una descarga que desde el primer minuto dejó claro que los andaluces no habían venido a cumplir el expediente. Jamie Killhead se mostró muy seguro al frente de la banda, dominando el escenario con autoridad y conectando rápidamente con un público que no tardó en levantar los puños. Sin apenas dar un respiro llegaron “Queen of My Salvation” y “The Long Walk”, manteniendo la intensidad en todo momento y demostrando el enorme momento que atraviesa la formación. Joan Grimalt y Aleix Coll volvieron a exhibir una compenetración sobresaliente, alternándose riffs y solos con una naturalidad que hizo disfrutar a los amantes del heavy metal más clásico, mientras Cristian Blade sostenía toda la maquinaria con una batería sólida y contundente que hizo sonar a Savaged como un auténtico bloque de acero. |
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Con “Stealing the Night” y “Across the Burning Fields” confirmaron que el concierto iba claramente de menos a más. La banda transmitía seguridad, disfrutaba sobre las tablas y esa sensación acabó contagiándose a un público que respondía con entusiasmo a cada canción. El sonido acompañó durante toda la actuación, permitiendo apreciar cada detalle de unas composiciones que en directo ganan todavía más fuerza. En “Tons of Leather” llegó uno de esos momentos que justifican por sí solos la presencia de una banda en un festival como el Zurbarán Rock. El ambiente era inmejorable y Jamie Killhead no dejó de buscar la complicidad con los asistentes mientras Joan Grimalt y Aleix Coll seguían firmando una auténtica exhibición a las seis cuerdas, demostrando que Savaged no solo posee grandes canciones, sino también una calidad instrumental fuera de toda duda. La recta final no dio lugar al descanso. “Texas Bloody Texas” volvió a golpear con fuerza antes de que “Running for Your Love (Tonight)” pusiera el punto final a una actuación que dejó un magnífico sabor de boca entre los presentes. Savaged volvió a demostrar que lo suyo va mucho más allá de recuperar el sonido de los grandes clásicos; han sabido dotarlo de personalidad propia y defenderlo sobre un escenario con una convicción que pocas bandas de su generación consiguen transmitir. En Burgos dejaron claro que están preparados para seguir dando pasos adelante y que su nombre merece estar cada vez más arriba en los carteles de los festivales, tanto nacionales como internacionales. |
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Apenas había tiempo para recuperar el aliento cuando llegaba uno de los platos fuertes del Zurbarán Rock. Hablar de Overkill es hacerlo de una de las grandes instituciones del thrash metal, una banda que lleva más de cuatro décadas demostrando que la edad es solo un número cuando la pasión sigue intacta. Los estadounidenses aterrizaban en Burgos dentro de la gira de Scorching the Earth y la expectación era máxima. No todos los días se tiene la oportunidad de disfrutar de una leyenda de semejante calibre sobre un escenario y, como era de esperar, no defraudaron. Con “Scorched” comenzó una descarga sencillamente demoledora. Bobby “Blitz” Ellsworth apareció desatado desde el primer segundo, moviéndose de un lado a otro del escenario con esa energía inagotable que sigue siendo una de sus grandes señas de identidad. La banda sonaba como un auténtico cañón gracias al impecable trabajo de D.D. Verni al bajo, perfectamente respaldado por la contundencia de Jeramie Kling tras los parches. “Rotten to the Core” y “Bring Me the Night” mantuvieron la intensidad por las nubes, mientras Dave Linsk y Derek “The Skull” Tailer se encargaban de repartir riffs y solos con una facilidad insultante, demostrando por qué Overkill continúa siendo una referencia absoluta dentro del género. |
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El ritmo no dio un solo respiro. “Hello From the Gutter” fue recibida como un auténtico himno por un público completamente entregado, antes de que “Deny the Cross” hiciera viajar a los presentes varias décadas atrás. Era imposible apartar la vista de Bobby “Blitz” Ellsworth, que a sus años sigue ofreciendo una auténtica exhibición de entrega y carisma, mientras D.D. Verni no dejaba de recorrer el escenario animando constantemente a los asistentes. La conexión entre Dave Linsk y Derek “The Skull” Tailer volvió a ser uno de los grandes pilares del concierto, firmando una actuación sobresaliente a las seis cuerdas. Con “Electric Rattlesnake”, “Mean, Green, Killing Machine” y la siempre celebrada “Necroshine”, el Espacio El Plantío terminó convertido en una auténtica fiesta del thrash metal. Circle pits, puños en alto y gargantas dejándose la voz acompañaron a una banda que disfrutaba tanto como el público. La maquinaria funcionaba a la perfección y Jeramie Kling demostraba que su incorporación ha dotado al grupo de una pegada demoledora, sosteniendo el ritmo de una actuación que no perdió intensidad en ningún momento. |
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La recta final fue un auténtico regalo para los seguidores de la banda. “The Surgeon” preparó el terreno para una imponente interpretación de “Ironbound”, antes de que “Elimination” desatara definitivamente la locura entre los asistentes. El broche de oro llegó con “Fuck You”, convertida una vez más en un espectacular ejercicio de comunión entre banda y público, con todo El Plantío coreando cada palabra mientras Bobby “Blitz” Ellsworth disfrutaba como un chaval viendo la respuesta de los presentes. Hay grupos que pasan por un festival y otros que dejan una huella imborrable. Overkill pertenece, sin ningún género de dudas, al segundo grupo. Los estadounidenses volvieron a demostrar que siguen siendo una de las bandas más fiables del thrash metal mundial y que su directo continúa siendo una experiencia imprescindible para cualquier amante del género. Burgos tuvo el privilegio de comprobarlo en primera persona y la sensación que quedó al terminar fue la de haber asistido a una auténtica lección de cómo se defiende una carrera legendaria sobre un escenario. |
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La difícil misión de mantener el altísimo nivel de una jornada que ya había dejado grandes actuaciones recaía sobre una banda murciana que llegaba a Burgos con ganas de seguir consolidando el gran momento que atraviesa. Bastaron apenas unos minutos para comprobar que Hitten no habían viajado hasta el Zurbarán Rock para cumplir el expediente. Lo suyo fue una auténtica declaración de intenciones, un ejercicio de heavy metal clásico cargado de energía, melodía y actitud que terminó conquistando por completo a un público que respondió desde el primer acorde. “While Passions Last” fue la encargada de abrir una descarga que no tardó en coger velocidad. “Mr. Know It All” elevó todavía más la temperatura mientras Alex Panza se metía al público en el bolsillo gracias a su enorme presencia escénica, moviéndose sin descanso y demostrando un gran estado de forma vocal. Con “Blood From A Stone” la conexión con los asistentes ya era total, dejando uno de los primeros grandes momentos de una actuación que no hacía más que crecer. |
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Si algo quedó claro durante toda la actuación es que el éxito de Hitten no depende únicamente de su vocalista. Dani Meseguer y Johnny Lorca ofrecieron una auténtica exhibición a las guitarras, alternándose riffs afilados, armonías gemelas y unos solos ejecutados con una precisión impecable. Aitor Ibarra sostuvo cada tema con un bajo contundente, mientras Fran Roldán firmó una actuación sobresaliente tras la batería, marcando el ritmo con una pegada constante y dando solidez a toda la descarga. La banda continuó repasando su último trabajo con “Meant To Be Mean”, un tema que volvió a demostrar el enorme nivel compositivo de los murcianos. Poco después llegó “Hard Intentions (Secret Dancer)”, uno de esos cortes llamados a convertirse en imprescindibles dentro de su repertorio gracias a un estribillo que fue cantado por buena parte del público. Sin apenas bajar el ritmo apareció “Something To Hide”, mostrando la cara más melódica de una formación que sabe combinar velocidad y elegancia con absoluta naturalidad. |
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Con el concierto entrando en su recta final, Hitten volvió a pisar el acelerador con “Twist Of Fate”, donde Dani Meseguer y Johnny Lorca volvieron a dejar detalles de enorme calidad a las seis cuerdas. “Eyes Never Lie” mantuvo la intensidad en todo lo alto antes de que “Hold Up The Night” terminara por convertir el recinto en una auténtica fiesta de puños en alto y gargantas dejándose la voz. El cierre llegó con “In The Heat Of The Night”, poniendo el broche perfecto a una actuación en la que la banda se dejó absolutamente todo sobre el escenario. Alex Panza no dejó de animar al público hasta el último segundo mientras el resto de la formación ocupaba cada rincón de las tablas, recibiendo una más que merecida ovación de unos asistentes que reconocieron el enorme nivel ofrecido por los murcianos. Hitten volvieron a demostrar que son una de las bandas con mayor proyección del heavy metal nacional. Sin necesidad de artificios y apostando por canciones repletas de melodía, velocidad y grandes estribillos, firmaron uno de esos conciertos que dejan muy buen sabor de boca y que confirman que su crecimiento está más que justificado. Si mantienen este nivel sobre las tablas, su techo todavía está muy lejos. |
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Tenían la complicada misión de poner el broche de oro a una intensa jornada de música cuando el reloj ya se acercaba peligrosamente a las dos de la madrugada. Lejos de pesarles la hora o el lógico cansancio acumulado del público, Induction saltaron al escenario con la determinación de una banda que sabe que cada concierto puede marcar un antes y un después. Y, desde luego, no desaprovecharon la oportunidad. Con un gran Tim Hansen comandando el ataque desde la guitarra, bien secundado por el también guitarrista Justus Sahlman, el bajista Dominik Götz y el batería Markus Felber, todas las miradas terminaron posándose sobre Gabriele Gozzi. El vocalista italiano volvió a demostrar por qué está considerado una de las mejores voces actuales del power metal, moviéndose con soltura entre registros melódicos y agudos imposibles mientras conectaba con un público que, pese a las horas, respondió desde el primer minuto. La presentación de su más reciente trabajo, Love Kills!, comenzó con “Beyond Horizons”, una declaración de intenciones que ya dejó claro que aquello iba muy en serio. Sin apenas dar un respiro enlazaron con “Dark Temptation”, donde el dúo formado por Hansen y Sahlman dejó varios detalles de enorme calidad, alternando melodías y solos con una naturalidad admirable. La homónima “Love Kills!” terminó de meter al respetable en el concierto gracias a un estribillo de esos que se quedan grabados a la primera escucha. |
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Con un público completamente entregado, “I Am Alive” elevó todavía más la temperatura antes de que “Steel and Thunder” mostrara la faceta más poderosa de una banda que combina a la perfección la épica del power metal europeo con un sonido moderno y muy contundente. Tampoco faltó “Medusa”, recibida con entusiasmo por unos asistentes que ya coreaban buena parte de los estribillos. La recta final mantuvo el nivel con “A Call Beyond” y “Gods of Steel”, dos composiciones que confirmaron el excelente momento creativo que atraviesa la formación. Fue entonces cuando Gabriele presentó “Queen of Light” como uno de los temas más especiales que han compuesto hasta la fecha, y la interpretación hizo honor a sus palabras, convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos de toda la actuación. Induction demostraron que su nombre ya no vive únicamente bajo la sombra del apellido Hansen. Lo suyo es talento, personalidad y un repertorio que funciona a las mil maravillas sobre un escenario. Cerraron Zurbarán Rock por todo lo alto y dejaron la sensación de que estamos ante una banda con un futuro realmente prometedor y perfectamente preparada para dar el salto definitivo dentro del panorama europeo del power metal. Y con estos chavales nos despedimos de la primera jornada del Zurbarán Rock Burgos 2026, una primera toma de contacto en la que ya pudimos comprobar el enorme salto de calidad que ha dado el festival en esta edición. |
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