La verdad es que desconocía la existencia de la Taberna El Corro y mucho menos que allí se hacían conciertos, por lo que fue una sorpresa para mí ver anunciada en ese establecimiento, situado en la localidad de Sancibrián, una actuación de Maxwell y Smarts. Así que, ni corto, ni perezoso, allí que me fui, para ver a este cuarteto, al que ya hacía más de dos años que no disfrutaba en directo, y que, además, en este 2026 ha sufrido el cambio de la mitad de su formación. Recordemos que el grupo se crea en torno al 2018 y que está actualmente integrado por Hugo Ingelmo, voz, Liuco, guitarra y coros, José, bajo y coros, y Arnold Lancelot, batería, y que tienen ya editados los discos “Primus”, del 2019”, “Ferralla”, del 2023, y “Perturbaciones gravitacionales”, del 2025. Tras encontrar el establecimiento y un sitio para aparcar, me adentré en este local, en cuya terraza exterior iba a tener lugar este evento, que comenzó de manera puntual y con una buena afluencia de gente, pese a que era muy pronto, que había fiestas en la vecina Santander y que era día de playa, pero eso no impidió que un buen puñado de amigos y seguidores de la banda nos dejáramos caer por allí. Comenzaron su andadura con una leve intro de fondo, para iniciar, propiamente su velada, con “Seres eléctricos”, un tema de su actual disco, que empezó de manera guitarrera e intensa, contando con esa parte en la que el bajo y la guitarra toman más protagonismo con sendos solos, dejándonos un corte en donde la música tuvo mucha presencia, aunque también disfrutamos de un estribillo pegadizo, y que concluyó de forma contundente. Después de saludarnos, continuaron el recorrido por ese mismo trabajo con “Sin trampa, ni cartón”, que fue iniciada por el bajo y que luego fue cogiendo fuerza, una pieza muy movida, además de pegadiza y quedona, con ese momento en que el bajo tiene más presencia, al igual que la guitarra, interpretándonos una buena canción. |
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Turno para recordar su anterior obra con “Remontar”, que habla de lo difícil que es recuperarse cuando todo va mal, un tema con un sonido quedón y animado, además de ser muy pegadizo, logrando la atención de la gente en este movido corte, que tuvo también fuerza y gancho. Llegaba uno de las piezas más conocidas de la banda, “Sumisión”, de su anterior obra, que fue presentada por el vocalista y que tiene ese inicio tan intenso y poderoso que se te queda grabado, mientras Hugo le iba dando su toque personal a estas composiciones, una canción que cuenta con un estribillo muy quedón y que fue respaldado por unos buenos coros, dando paso a una bella parte más relajada, para luego volver a endurecerse, adentrándonos en un buen solo de guitarra, antes de recuperar esa tensión inicial y la energía precedente. Muy buena. Hasta su ópera prima se remontaron para interpretar “Tenso”, un tema que tuvo un comienzo guitarrero y potente, además de contar con un estribillo pegadizo, para dar paso a un momento más relajado, pero con buena presencia instrumental, hasta recuperar la fuerza de este muy poderoso corte. Como su vocalista y batería llevaban poco tiempo con ellos, recurrieron a tocar algunas versiones, siendo la primera “Don't believe a word”, de Thin Lizzy, animándonos a cantarla si la sabíamos, una pieza muy poderosa y que tuvo un buen sonido de guitarra. Regresábamos a los temas propios con “Lo que pudo ser”, de su anterior obra, el cual empezó con el sonido de la guitarra, para luego relajarse y estar el bajo más presente, antes de recuperar la intensidad, siendo un corte muy pegadizo y quedón, que contó con un sonido muy eléctrico y potente, bajando la energía para que el bajo tuviera más presencia y jugando con esas combinaciones, retomando ya el ritmo inicial, mientras Hugo se paseaba dentro del bar. |
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Una nueva versión llegaba de la mano del “Don't chain my heart”, de Toto, la cual fue iniciada por el bajo y luego asomándose la guitarra, una pieza con un estribillo pegadizo y un ritmo quedón y movido, que contó, además, con un buen solo de guitarra. Tras una intro previa llegaba “El bicho”, el tema que abre su actual disco y que tuvo ese inicio tan potente, con una afilada guitarra y una poderosa sección rítmica, contando, también, con un sonido juguetón, mostrándonos un corte con un estribillo pegadizo y que se te queda rápidamente, pero que se relajó hacía la mitad, antes de que la voz hiciera que la fuerza se recuperase, dando paso a un breve, pero buen solo de guitarra, retomando esa energía con la que se inició esta composición. Vacilaron sobre que la temática de la siguiente pieza se la robaron los estadounidenses y es que llegaba “Cionín y Amparo”, de su anterior obra, la cual fue comenzada por la batería, cogiendo mucha velocidad y fuerza, una canción muy potente y quedona, que tuvo esa parte más relajada, antes de recuperar la energía previa, mientras Hugo repetía vieja por dentro del bar, concluyendo con un intenso sonido de batería. Nos avisaron de que estaban llegando al final de su actuación y nos iban a dejar con una versión del “I'm done with fucking, I just want to dance”, de los suecos The Dogs, un tema muy intenso y potente, que tuvo ese momento con la batería en primer plano y luego la guitara, dejándonos con este muy buen corte, además de ser pegadizo y quedón. Pero la gente quería más y la banda se atrevió con una pieza nueva que estaba sin acabar, como nos avisaron, la cual comenzó con un bonito sonido de guitarra, relajándose, levemente, para retomar la fuerza previa, mostrándonos una canción pegadiza, con mucho ritmo y energía, aunque combinando partes más tranquilas con otras más cañeras. |
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De esta manera y tras estar sobre las tablas poco más de una hora, concluía este gran concierto de Maxwell y Smarts, una banda que se está adaptando a los cambios que han tenido recientemente, dando un aire diferente a su sonido, como pudimos ver en especial en el tema nuevo, que tiene buena pinta, y amoldando las canciones más conocidas a los actuales miembros. La verdad es que Maxwell y Smarts es una de esas bandas que me ganaron desde la primera vez que los vi y es que tienen un estilo musical muy particular y unas canciones que, a mí personalmente, me llenan. Habrá que seguir atentos a las nuevas composiciones de la banda y ver cómo se amoldan los nuevos integrantes al grupo, aunque, en función de lo visto esta noche, parece que todo será rápido y positivo. www.facebook.com/maxwellandsmarts Tras charlar brevemente con los músicos y despedirme de ellos, me fui de la Taberna El Corro, en Sancibrián, un lugar que ha seguido apostando por la música en directo todo el verano y a donde os animo a ir, como hice yo esta tarde en la que pude disfrutar, todavía de día, de un gran concierto de Maxwell y Smarts; gracias a todos ellos por haberlo hecho posible. |
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