| Entre los temas hay bastante mala leche y también algo de humor. ¿Os salen las letras desde la rabia, desde la risa… o ¿desde las dos cosas a la vez?
Joe Talbot dijo en una entrevista que usaba la “violencia” para transmitir su mensaje en cada canción y a veces esa violencia (no física) es la única forma de que te escuchen y tomen en serio. Hay algún tema con componentes graciosos, como la estrofa de Fo’ Sho’, donde damos rienda suelta a criticar la basicidad de ciertos círculos y el poco interés por los vínculos reales con otras personas. A lo largo de ‘Make it Happen’ hablamos de un montón de situaciones y sentimientos, puede que con algún pequeño revés cómico, para quitarle hierro al asunto, pero va todo muy en serio.
Grabasteis el disco con Estudio Mazmorra, ¿no? ¿Cómo fue esa experiencia? Porque allí ha pasado peña con mucho nervio y se nota que hay un sonido muy de escena, muy calle.
No, jeje, grabamos en Westline Studios, con Juan Blas -Nothink, Caboverde, Terrible Idea Co.- a los mandos. Estudio Mazmorra ha hecho las labores de distribución digital. Las sesiones de grabación fueron tres y el proceso, en general, fue intenso y muy emocional.
¿Qué tal la acogida hasta ahora? ¿Habéis notado que el público os sigue más, o todavía os miran como diciendo “estos quién coño son”?
Hay un poco de todo. El LP es un “milestone” que después de este año de singles y conciertos nos da cierta entereza como banda. Para la gente familiarizada con la escena es una reafirmación de que efectivamente vamos en serio. En cualquier caso, somos conscientes de que no hacemos música para las masas y que por ello, siempre habrá gente que diga “Who the fuck are FUET!?”
El nombre FUET! tiene su aquel. ¿Fue una coña, un guiño local o simplemente lo primero que sonó bien después de un par de birras?
Pues fue una mezcla de todo lo anterior, para qué negarlo. Como la idea inicial no era hacer un grupo, sino que sólo queríamos grabar tres temas en 2020 y ya, lo único que necesitábamos era un nombre bajo el que recopilar los temas en las plataformas digitales. Pensando en nombres, se propuso fuet como “algo que le gusta a todo el mundo”, y se quedó. Al principio no fue algo muy reflexionado, pero a día de hoy ese contraste entre nombre y música nos encanta. |