| Para quien todavía no haya escuchado “Pesambre”: si tuvierais que definir este nuevo disco de Malos Vicios en tres palabras, ¿cuáles serían?
Liberador, honesto, descarnado
¿Cuál fue el primer tema que compusisteis para “Pesambre” y en qué punto sentisteis que ese tema marcaba el camino del disco entero?
Creo recordar que fue "Acantilado" que salió cuando toqué fondo, aunque ya había bocetos e ideas para el resto.
El disco tiene un sonido muy denso y directo, sin adornos. ¿Dónde y cómo se ha grabado “Pesambre” y si sentís que el lugar, el estudio o la forma de trabajar han influido en el carácter final del disco?
Totalmente, llevábamos muchos discos grabando en el mismo sitio y con el mismo técnico, muy a gusto, pero nos habíamos acomodado y decidimos salirnos de esa zona de confort. El disco lo pedía, y gastarnos todo lo ahorrado para buscar algo más orgánico en los estudios “Rockaways” de Castellón con Raúl Artana cómo productor.
Desde luego fue todo un acierto, dimos ese paso que necesitábamos, pero sin perder la esencia, la identidad de la banda.
Las letras siempre han sido clave en Malos Vicios, pero en “Pesambre” vais más al hueso que nunca. ¿Ha sido un disco especialmente necesario o terapéutico y hay alguna canción que os haya removido más por dentro o que haya sido especialmente dura de grabar?
Para mí fue muy dura grabar "Pesambre" "Acantilado" y "Dejadme ser" me retrotrajeron a sitios muy oscuros y derramé alguna que otra lágrima interpretándolas.
Después de tantos años, ¿qué es lo que sigue empujando a Malos Vicios a componer, grabar discos como “Pesambre” y salir a tocar, y en qué ha cambiado —o no— vuestra forma de entender la música, la escena y el punk-rock con el paso del tiempo?
No sé cómo responderte a esa pregunta, seguimos en el mismo sitio picando piedra, y supongo que la pasión por crear, seguir teniendo cosas que contar y disfrutar con la gente que nos acompaña en este ritual mágico que es ver como algo que has creado le llega a la gente y lo hace suyo, surge la magia y público y banda se convierten en un mismo ente.
Pero no te voy a negar que es duro, no estamos en el circuito de festis, salir a salas cada vez es más difícil, venimos cubriendo gastos o palmando pasta y en más de una ocasión te planteas si seguir, porque son muchos años, tenemos familias, curros y compaginarlo es muy difícil. |