Desde “Crudo” habéis ido publicando las canciones una a una. ¿Qué os ha permitido esa forma de trabajar que quizá no habría ocurrido sacando directamente un disco?
Este modo de presentar los temas ha hecho que cada canción haya supuesto una nueva oportunidad para crecer. Desde la difusión por RRSS a través de las cuentas de la banda hasta la escucha en las plataformas digitales donde se fueron colgando. Además, es una forma de ir tendiendo la mano de manera progresiva a los nuevos seguidores sin dejar de regalar nuevo contenido a aquellos que ya estaban con nosotros.
“Origen”, “Cénit”, “Funambulismo”, “Mientras Dure”... incluso los títulos parecen hablar de avanzar, caer, mantener el equilibrio o aprovechar el momento. ¿Hay algún hilo que conecte todas estas canciones o cada una nace de un lugar distinto?
Las canciones de Ingrávida nacen de esas reflexiones fugaces que tenemos a lo largo del día pero que, posteriormente, te pueden hacer pararte en unas reflexiones muy profundas. Un segundo, una imagen, una cara, un olor, un “y si…”, y desde ese punto van creciendo en un conjunto de letras, música y atmósferas que se transforman en canción.
El 29 de agosto llegó vuestro primer concierto, además inaugurando el Espacio Joven de la Feria de Melilla. Después de tanto tiempo existiendo principalmente a través de las canciones grabadas, ¿qué descubristeis de Ingrávida cuando por fin os pusisteis delante del público?
Ponerte delante del público es siempre un plus como banda, lleves los años que lleves. Aterrizamos en el escenario con la sonrisa de la primera vez y bajamos de él con la satisfacción del trabajo bien hecho. Se ha invertido mucho tiempo en equipo, en ensayar y en plantear una propuesta audiovisual acorde con lo que queremos transmitir. El “feedback” de aquellos que asistieron a nuestra puesta de largo fue, cuanto menos, maravilloso y gratificante. Agradecemos mucho todas las palabras de cariño de la gente al bajar.
Este mes está previsto que llegue vuestro primer disco, reuniendo los singles y canciones nuevas. ¿Qué va a encontrar ahí quien haya seguido a Ingrávida desde “Crudo”?
Van a encontrar en un mismo disco una historia que comenzó hace más de un año y a la que han contribuido activamente con su apoyo y con las miles de escuchas que ya llevamos a las espaldas; además de un tema inédito, “Octubre”, que los asistentes al concierto sí que pudieron escuchar en primicia.
Desde Melilla cualquier intento de tocar fuera implica barcos, aviones, gastos y bastante más planificación que para una banda de la Península. ¿Hasta qué punto condiciona eso vuestras posibilidades de crecer y salir fuera?
Un grupo tiene que patear la carretera, ir a salas y sonar a lo largo y ancho del país. Adoramos Melilla porque es una ciudad con muchas propuestas y que apuesta por la cultura. No obstante, no podemos coger una furgoneta y plantarnos en unas horas en cualquier punto de la geografía española con todo el equipo a cuestas. La logística es costosa y dependemos de que salgan y lleguen aviones, rezando para que las condiciones meteorológicas lo permitan. O eso o Barco. Es difícil, pero estamos valorando las mejores posibilidades para hacerlo.
También habéis intentado dar el salto presentándoos a la convocatoria del Granada Sound. Entre el disco, los directos y las ganas de cruzar a la Península, ¿cuál sería ahora mismo el siguiente paso importante para Ingrávida?
Principalmente, disfrutar del lanzamiento de nuestro primer disco, hacer una valoración del trabajo hecho hasta el momento y, como comentábamos líneas arriba, planear el salto a la península y hacer varias fechas en 2027 para presentar nuestra “Danza del Caos”. |