Es una canción muy divertida con toques de Rock Americano. Con un aire de esperanza, melancolÃa del pasado y ganas de volver a casa. El protagonista de la canción hace una parada en el último motel antes de perderse. Las luces de neón del letrero parpadean y la piscina está vacÃa. Dentro de la habitación contempla las cenizas de su pasado, los platos rotos, las decepciones, las derrotas. Decide marcharse, sus vaqueros aún aguantan, aún hay esperanza de que vuelva, aunque haya tardado tanto en tomar la decisión.