Sus canciones son capítulos de una autobiografía en tiempo real que plasman su mundo de la forma más directa y natural posible, sin guardarse nada y sin medias tintas. Su mezcla de banalidades con intensidad lésbica hace tiempo que la convirtió en un referente de un colectivo al que todavía le faltan personajes como ella. El título del disco hace referencia a "Angélika", su alter-ego trans llevado a lo material a través de un cabezudo que le acompañará durante toda la temporada.








































