Desde que salto la noticia que anunciaba el regreso a los escenarios de Roxette me inundaron una mezcla de sentimientos de los que muchos, la gran mayoría, no eran nada buenos. Y esos miedos se acrecentaron al conocer las fechas de la gira que les traerían de nuevo a nuestro país, algo que se desbordo al acércame a Las Noches del Botánico en el coche sabiendo que iba a disfrutar del cincuenta por cierto de una banda a la que tengo mucho cariño, gran respeto, y bastante admiración. [ crónica ]








































