El directo ofrecido por Despistaos en el Palacio de Vistalegre el pasado 29 de noviembre se planteó desde una lógica de gran formato, con una planificación dividida en bloques y una puesta en escena diseñada para maximizar el impacto visual y sonoro. La propuesta respondió a un enfoque claramente estructurado, apoyado en una producción solvente, una realización cuidada y un repertorio construido a partir de los momentos más reconocibles de su catálogo. Desde el punto de vista técnico, el concierto se sostuvo sobre un sistema de sonido equilibrado, con una presión sonora controlada y una mezcla inteligible incluso en las zonas más alejadas de la pista. [ crónica ]








































