Hubo un instante en el que el tiempo pareció plegarse sobre sà mismo, no fue un ejercicio de recuerdo ni una postal anclada en otro siglo, fue la sensación colectiva de volver a casa. En Vistalegre, OBÚS no regresó para mirar atrás, sino para abrazar todo lo vivido y demostrar que ciertas llamas nunca se apagan, solo esperan el momento exacto para volver a arder. [ crónica ]










































