Guardamos durante años aquellos estribillos en el mismo lugar donde se guardan los primeros amores y los veranos que creíamos infinitos. Son canciones que no solo se escuchan, sino que se sienten como un abrazo de alguien a quien hace tiempo que no ves.
El próximo 30 de abril, el Sant Jordi Club de Barcelona abrirá sus puertas para que miles de voces recuperen ese pedazo de su vida que quedó suspendido en el aire. Caribe Mix Festival, amparado por el sello legendario de Blanco y Negro, no regresa para dar un concierto, sino para devolvernos la certeza de que la música es el único lugar al que siempre se puede volver.







































