La noche del 27 de febrero en la Sala Villanos se vivió algo histórico, la primera oficina donde el absentismo consistÃa en no saltar lo suficiente. Chiquita Movida presentó su disco debut convirtiendo el escenario en el IEEIE (Instituto para el Estudio de la EnergÃa Inútil, la última E sobra, pero el presupuesto no daba para más letras) y demostró que los únicos gastos de gestión aceptables son los que incluyen sintetizadores, visitas al despacho del jefe y un sampler de Britney colándose en mitad de la reunión. Si el mercado laboral fuera asÃ, nadie actualizarÃa LinkedIn jamás. [ crónica ]










































