He de admitir que soy el único responsable de que esta crónica se publique con tanto retraso. He pasado dÃas bloqueado buscando las palabras para iniciarla, pero no habÃa manera. No resulta nada fácil describir lo acontecido el pasado 20 de febrero en la Sala Copérnico de Madrid sobre todo si, como en mi caso, no estás demasiado puesto en el maravilloso universo del reggae. [ crónica ]










































