En un panorama musical donde cada vez más proyectos parecen diseñados para sonar reconocibles antes que personales, resulta especialmente valioso encontrarse con artistas que deciden asumir el riesgo de mostrarse sin demasiados filtros. Artistas tan convencidos de lo que hacen que no dudan en incendiar los barcos para que su única opción sea salir victoriosos.
Algo de eso ocurrió hace unas semanas en la sala El Perro de la Parte de Atrás del Coche, donde Clara Olóndriz presentó su nuevo trabajo ante varias decenas de personas dispuestas a comprobar hasta qué punto ese discurso se sostenÃa en directo. [ crónica ]










































