Con este single, el quinteto abandona cualquier amago de promesa y apunta directo al siguiente nivel de la escena. El grupo, integrado por músicos de varias bandas del underground madrileño, fusiona el costumbrismo de proyectos como La Bien Querida con distorsiones y reverbs milimétricamente controladas por Carlos Hernández (responsable del sonido de Carolina Durante o Triángulo de Amor Bizarro entre muchos otros). Plataformas digitales









































