El 29 de mayo fue la fecha elegida por Megadeth para despedirse para siempre de los escenarios españoles. Tras otros dos shows más por la península, el BEC de Barakaldo fue el encargado de recibir a la banda. Hacía ya unos años que no los había visto; si mal no recuerdo, creo que fue en aquel mítico Monsters of Rock de Zaragoza, en el que andaban por allí los de Caiga Quien Caiga, con aquellas imágenes del público enloquecido, aquella chica morena a hombros dándolo todo y el gran Ozzy de cabeza de cartel.
Pero esta vez eran ellos los cabezas de este cartel. No venían solos; dos bandas, quizás las más grandes que actualmente hay en este país, como son los catalanes Crisix y los albaceteños Angelus Apatrida, fueron los encargados de abrir para los americanos. Hubo quien se quejó por la inclusión de estas dos bandas, puesto que hubieran preferido nombres internacionales. Voces que, sin duda, fueron silenciadas, selladas y cementadas. [ crónica ]










































