Sin duda, el cansancio ya empezaba a notarse en nuestros cuerpos. En Alemania amanece sobre las 5:45, con lo que dormir más tarde de las 10:30 se hace prácticamente imposible y si le añades un jardinero dándolo todo desde bien pronto aún menos.
El día se presentaba cuanto menos estresante. Había muchos grupos agendados, lo cual hacía prácticamente imposible cubrir todos los que queríamos. Así que, tras el desayuno, nos reunimos y nos pusimos a revisar el running order del día. Decidimos hacer tres equipos para poder cubrir varios escenarios a la vez. Dado que la mayoría eran en los principales, tampoco tenía que haber problemas mayores, por lo menos durante la tarde. A lo largo de la noche ya se complicaba un poco la cosa, y es que con tantos escenarios es muy difícil que no se solapen bandas. Aun así, nos organizamos para poder asistir a las que considerábamos las propuestas más interesantes y que mejor coincidían en horarios. [ crónica ]










































