Viernes 31 de agosto. Me despierto más o menos bien; es más, creo que los tres nos despertamos bien. Se ve que ya nos habÃamos hecho a la cama.
Como de costumbre, nos hicimos unos desayunos fuertes y decidimos que, de nuevo, observando la agenda que se nos planteaba, lo mejor era tirar pronto para el festi, por lo menos para llegar a las 14:30, que tocaban Paradise Lost. Ya por las horas serÃan las 11:40, veÃamos que a los dos primeros nos iba a ser imposible. [ crónica ]









































