Sábado 1 de agosto, nos despertamos un poco hechos polvo, por lo menos yo. Pronto empezaron a llegar emails de la organización, como cada día, anunciándonos el planning de cada jornada y con una sorpresa que ya prácticamente dábamos por abandonada, y es que días atrás nos habían comunicado que en el LGH Club se iban a producir dos sorpresas en forma de actuaciones, unas de esas citas especiales en las que solo acreditan a prensa, sponsors, gente de la industria, etc. Una era la de Heaven Shall Burn y otra la de Avatar. [ cronica ]









































