Prometiendo hacer un pogo con sus tres, sus seis, sus doce amigos; jugando con el autotune de una manera que ya le gustarían a Julian Casablancas; haciendo ojitos a la banda argentina Intoxicados en barras como "me gustan las cosas que no se tocan, por eso me gusta el rock"; o dejando tras de sí un halo en el que el rock alternativo dialoga con una falsa sinfonía que se debate entre el jazz y la spoken word; este nuevo sencillo es un auténtico manifiesto. Plataformas digitales









































