El primer sábado del mes de octubre es sinónimo, en el Varuko de Vioño, del Oktoberfest, que llega de la mano de nuestro amigo Toño y de todo el personal que allí trabaja, y, además de la cerveza Weihenstephaner y de los perritos con los que nos deleita la gente del local, hay música en directo para que la fiesta sea mayor. Este año, como el pasado, lo encargados de animar aquello era la gente de Los Tudanca, una banda a la que había visto por última vez en ese mismo lugar hace 2 años, que lleva en activo desde finales del 2019 y que están formada por Paico González, guitarra y voz, Iván Gómez González, flautas, gaitas y coros, Txatxe Salceda, bajo, Pitu Corona, acordeón y coros, y Joansa Maravilla, batería y percusión. Poco había que pensar y para el Varuko que me fui con antelación, para volver a disfrutar de música en directo en este local, que tengo al lado de casa, más de dos meses desde la anterior vez que pude acudir, con una buena presencia de gente y con muchas ganas de fiesta en el ambiente. Antes de subirse al escenario y como también harían después de acabar el concierto, Los Tudanca estuvieron tocando unas piezas entre la gente para calentar el ambiente e irse metiendo en faena, para comenzar su actuación con “Huellas”, el tema que abre y da nombre a su último trabajo que han editado este mismo año, un corte animado y con ritmo, que resultó muy pegadizo y con un mensaje muy marcado. Se mostraron encantados de estar allí, para continuar con “¡Que llueva!”, de ese mismo álbum, un tema muy movido y con un ritmo bailable y pegadizo, en el que Pitu cantó un fragmento, para seguir el recorrido por dicho disco con “Bombas”, recordando el drama que se vive en demasiadas partes del mundo, una pieza que tuvo un sonido triste y tranquilo, pero con partes más intensas en ese quedón estribillo y animándose un poco en la parte final. |
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Otro de los temas recogidos en dicho plástico es “Molondrón”, muy movido y con un ritmo bailable, que convirtió este quedón corte en muy festivo, para continuar con la pieza que cierra el mismo, es decir, “Los pastores”, la cual fue iniciada por Pitu a la voz, una canción que fue creciendo en intensidad poco a poco, volviéndose luego más animada y potente. Tras vacilar sobre el calor, y es que el mal tiempo había llegado esos días, era el turno del vacilón “Por mucho que te quiera”, también de su actual disco, un tema muy animado y festivo y en el que nos hicieron participar con nuestras voces, separándonos en dos grupos, para continuar con “Va subiendo la marea”, de aquel Ep del 2021 llamado “Directo en la Vora”, una pieza que fue cogiendo velocidad y con la gente bailando y cantando ese lema que dice “que no tenemos casa”, que repetirían más veces durante esta velada.. Seguíamos con el vacile y el buen ambiente, para animarnos a saltar en “Cuéntame”, también de su obra de hace 5 años, un tema muy pegadizo y con la gente bailando, para continuar con “Acompáñame”, la pieza que abría “Lo que nos une”, del 2024, una canción que fue presentada como una balada, pero que resultó ser una canción animada y con un ritmo contagioso. Después de tocar y cantar fragmentos, entre otros, de White Stripes, llegaba “Tambores de la esperanza”, otro tema del disco que venían a presentar, un corte muy animado y festivo, para seguir con su compañera de álbum “Vijanera”, una pieza muy alegre y cantada, además de ser pegadiza, y con la gente ya totalmente entregada. Nos deleitaron con una versión del “Mala vida”, de los Mano Negra, un tema pegadizo y bailable, que fue muy celebrado y disfrutado por la gente, para continuar, después de recordadnos que tenían un puesto con merchán de la banda, con “Cumbia, una pieza muy animada y festiva, con Paico improvisando la letra, dejándonos una canción muy cantada y que se aceleró en su parte final. |
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Y llegaba el momento de ese popurrí de clásicos del rock, tanto estatal, como internacional, pero llevados a su terreno, con temas como “Ama, ama y ensancha el alma”, de Extremoduro, para la que subió María, la jefa del Varuko, a cantar, “Dolores se llamaba Lola”, de Los Suaves, “No woman, no cry”, de Bob Marley, “So lonely”, de The Police, y “Un beso y una flor”, de Nino Bravo, con todo el mundo cantando y bailando con estas canciones. Llegaba el turno de un corte de cuando Iván y Paico estaban en Cambalúa, con ese “Soy verdiblanco”, un tema muy cantado y animado, con alegatos contra la guerra de por medio y en el que Paico rompió una cuerda de su guitarra, por lo que sus compañeros estuvieron improvisando, haciendo que la gente mantuviese el interés con una música festiva y movida. Ya con el problema solventado, llegaba el momento de “Los molinos”, el tema que abría su primer trabajo, un corte que fue cogiendo ritmo y que fue cantado con fuerza, con alegato contra la instalación de aerogeneradores en nuestra tierruca de por medio, para pasar a tocar la popular “Bella ciao”, que hizo que Paico se moviera entre la gente, una canción muy celebrada y coreada por todos los allí presentes. |
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Sin parar, recuperaron otro tema de Cambalúa, “Mi tierra”, muy festivo y coreado, y en el que lograron la interacción de la gente, para, por petición popular, interpretar un fragmento del “Cantabria no se vende”, ese himno también de Cambalúa, tras el que nos recordaron que tenían merchán a la venta, despidiéndose con “Genti del norti”, de su trabajo de hace 5 años, una canción muy animada y cantada por todos. De esta manera y tras casi 2 horas de actuación, concluía está verdadera fiesta, que fue el concierto de Los Tudanca, en el que hicieron cantar a toda la carpa, ofreciéndonos una muy divertida y participativa actuación, logrando que todos los allí congregados lo gozásemos y nos sintiésemos parte de la propia banda. Los Tudanca se han hecho con un nombre dentro de la escena cántabra en relativo poco tiempo y eso se debe, tanto a la calidad de sus canciones y de sus intérpretes, como, sobre todo, a esos intensos y divertidos directos, como el que esta noche pudimos disfrutar; no lo dudes y vete a verlos en vivo en cuanto tengas la ocasión. www.facebook.com/tudancafolk La noche se prolongaría en el Varuko, para unos más y para otros menos, pero todos nos llevamos el recuerdo de esta gran velada que disfrutamos con Los Tudanca, en una noche fría y lluvioso en lo climatológico, pero caliente y animado en lo musical; una vez más, gracias a todos los que hicieron posible que aquello se llevase a cabo. |
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