Después de estar dos semanas sin ir a ningún concierto por diversos factores, regresaba a vivir la música en directo, igual que la anterior vez, en sábado, aunque en esta ocasión fue en el Groez de Torrelavega, a donde retornaba 3 semanas después de la última vez que estuve, para disfrutar de las actuaciones de Ritmo Vudú, Makis 37 y Seymour Fry. Como suele ser habitual en este local, el comienzo de los eventos es algo más temprano que en otros sitios, al tener una hora fijada para acabar y así evitar problemas con el vecindario, acercándome con cierta antelación y pudiendo apreciar que no éramos muchos los que allí estábamos congregados, algo que iría mejorando, levemente, con el transcurso de la velada. La velada la iban a iniciar los asturianos Ritmo Vudú, a los que había visto por última vez el pasado año en Unquera, una banda que se crea en el 2021, que está compuesta por Gustavo González, voz y guitarra, Jota, bajo y coros, y Pablo Cabo, batería y coros, y que han publicados los discos “Ritmo vudú”, del 2023, y “El demonio”, del pasado 2024. |
|
|
|
Comenzaron presentando a su bajista, antes de lanzarse a tocar “El demonio”, el tema que abre y da nombre a su reciente disco, el cual empezó con el sonido del bajo, un corte muy movido y animado, pero con ese momento en que se relaja, antes de volver a intensificarse, para continuar con “Adiós duquesa”, una canción de Los Sultanes de la Galaxia, banda en la que estaba su vocalista, ofreciéndonos una breve pieza, muy potente y directa. Seguíamos con otro de los grupos en los que ha estado Gustavo, los Fly Mosquito, de los que tocaron “Botas de pitón”, un tema que comenzaron a cantar a capela, ofreciéndonos un corte muy pegadizo e intenso, antes de proclamar que en Torrelavega solamente había una diva, en honor a mi amiga Carmen, siendo el turno, lógicamente, de “La diva”, la pieza que cerraba su ópera prima, la cual sonó muy movida y bailable y que ya es un clásico de la formación. En el anterior tema Gustavo rompió una cuerda y fueron los chicos de Makis 37 los que le cedieron una guitarra, para continuar con “El viaje”, un corte que no conocía y que empezó calmado y tranquilo, pero que luego se volvió más intenso, además de machacón y potente, cogiendo más velocidad al final, para volver a su actual trabajo con “Moderno y primitivo”, una pieza que comenzaron, tras un vacile previo, con mucha fuerza y contundencia, ofreciéndonos una canción con un sonido quedón y un estribillo contagioso, que contó con ese parón, antes de recuperar la energía previa. |
|
|
|
Nos avisaron de que iban a tocar rápido, ya que había que tomar algo después, recordando que tenían un puesto de merchán, para seguir con ese tema que se llama como la banda y que está recogido en su plástico del pasado año, “Ritmo vudú”, un corte que se inició animado y con ritmo, el cual tuvo ese parón, combinando partes relajadas y otras cañeras, contando con un bajo marcado, para luego coger velocidad, dando paso a un buen solo de guitarra y concluyendo con un intenso final. Llegaba el momento de dar gracias a los que nos habíamos acercado, a la sala y a sus compañeros de cartel, para continuar con “Atagualpa Yupanki”, otro tema de los Fly Mosquito, que sonó muy rápido y veloz, mostrándonos un corte directo, muy potente y pegadizo, siendo unido con “Soy un robot”, una canción de su actual disco, que fue comenzada por la voz de Gustavo, antes de volverse quedona, dejándonos con una pieza con mucha interacción y muy movida. El siguiente tema nos dijeron que era un clásico de la banda y es que llegaba “Algo hipnótico”, de su ópera prima, el cual sonó muy movido y animado, un corte con un ritmo constante y en el que improvisaron cuando éste se relaja, para pasar a presentar a los integrantes del grupo, siendo Pablo el que comenzó “Soy abstracto”, también de su disco debut, con Jota bajando, brevemente, a tocar entre el público, dejándonos una pieza con un aire más oscuro. |
|
|
|
Aunque no estaba en el repertorio y a petición popular, tocaron “Amor marciano”, de su actual obra, un tema con un ritmo rockero inicial y que resultó muy movido y bailable, además de ser un corte pegadizo y con un estribillo contagioso, para avisarnos de que la siguiente era la última, llegando el momento de “La modbilette”, también del mismo trabajo, una canción que tuvo un muy rápido comienzo y que fue una pieza muy coreada y quedona, la cual contó con esos parones tan celebrados. Pero aun hubo tiempo para un tema más, su versión del “Dextroanfetamina”, de los Ilegales, que fue unida a la anterior, un corte muy revolucionado y con el que dieron el punto final a su velada, tras estar sobre las tablas 45 minutos. Ritmo Vudú dieron un muy intenso y divertido concierto, haciéndonos pasar, como en ellos es habitual, un buen rato con sus ocurrencias y esa ya buena colección de temas más que interesantes con la que cuentan, que, en esta ocasión, alternaron con canciones de otros proyectos previos, pero logrando que todo sonase compacto y que los allí congregados lo disfrutásemos. Sin duda, Ritmo Vudú es una banda con un gran nivel, ahí están los premios que van cosechando para corroborarlo, pero que en directo son todavía mejores, ya que consiguen una enorme conexión con los que están viéndolos; uno de esos grupos que no te has de perder en vivo, ya que vas a pasártelo muy bien con ellos, además de disfrutar con su música. taplink.cc/ritmovudu |
|
|
|
Tras el habitual cambio entre bandas, teníamos sobre las tablas al único grupo que no había visto todavía en vivo, Makis 37, una formación gipuzkoana que se crea en el año 2021 y que está integrado por Julen, guitarra y voz, Alex, guitarra y coros, Miguel, bajo y coros, y Gaizka, batería, los cuales han editado los discos “Malkoaren distira”, del 2023, y “Eromenarekin ihesean”, de este mismo año. Comenzaron su velada con una intro grabada, que dio paso a “Arima zapalduak”, el tema que abre su actual trabajo, el cual sonó con fuerza, ofreciéndonos un corte muy pegadizo y movido, además de sonar poderoso y que fue unido con “Planeta D”, de su ópera prima, una pieza que fue tocada a toda velocidad, además de ser muy rápida y machacona, una canción potente y quedona, en la que hicieron referencia al genocidio que está sufriendo Palestina. Tras presentarse, fue el bajo el que diese comienzo a “Azken akordiak”, también de su plástico de hace un par de años, un tema muy movido y que fue cogiendo luego más velocidad y fuerza, contando este corte con buena presencia de los coros, para recordar lo que había ocurrida en su tierra en el año 1937 con “Corredor”, la pieza que abría ese mismo álbum, que contó con un bajo muy marcado y que fue una canción muy rápida y con energía, además de pegadiza. |
|
|
|
Después de agradecer el trato a sus compañeros de cartel, se presentaron y comentaron la tragedia que se ve reflejada en “Zaborrezko bulegoak”, el corte que cierra su actual disco y que comenzó con un ritmo poderoso, siendo un tema muy pegadizo y con fuerza, que tuvo ese parón, antes de volverse más machacón y recuperar la energía previa, solo de guitarra de Alex incluido, pasando a retomar su ópera prima con “Miedo a ser libre”, una canción que quisieron dedicar a la tal Ayuso y que fue iniciada por el bajo, volviéndose una pieza muy rápida y quedona. Nos recordaron, para quien no lo supiera, que la única manera de apoyar a las bandas es comprando su merchán y ellos habían traído el suyo, regresando a su actual plástico con “Usar y tirar”, no sin antes pedirnos que nos acercásemos más, un tema con un sonido machacón y muy movido, mostrándonos un corte que resultó, además, quedón y constante, siendo seguido por su compañera de disco “El lobo”, una pieza muy rápida y potente, que también sonó animada, pegadiza y con intensidad. Más calmado comenzó “L∙A∙G∙U∙N∙A∙K”, otro de los temas de su actual obra, con Julen utilizando la armónica en su inicio, un corte que fue cogiendo más velocidad y rapidez, sonando, además, muy potente y animado, para recordarnos que, por desgracia, se siguen matando toros en este estado, dando paso a “Traje de luces”, compañera del anterior, la cual fue empezada por el sonido del bajo y que tuvo un ritmo juguetón, dejándonos una canción muy constante y que contó con un pegadizo estribillo. |
|
|
|
Comenzaron a decirnos que ya les quedaba poco tiempo de actuación, mostrándose encantados de estar allí y agradeciendo a la sala el haberles permitido tocar, siendo el turno de “No ser peón”, otro de los temas de su actual referencia y con el que decían que se iban a cagar en todo, un corte muy rápido y potente, con un ritmo ska, siendo, además, muy movido y haciéndonos corear. Con una grabación previa dieron paso a “Puta vida”, el último corte que sonaría de su actual disco, el cual comenzó guitarrero y que luego se aceleró, un corte que es un verdadero himno y que sonó muy pegadizo, pasando a despedirse y presentar a la banda, antes de interpretar “Garaipena”, de su primer plástico, una pieza que empezó tranquila y con el sonido del bajo, para luego ser tocada a toda velocidad, dejándonos una gran canción, muy rápida y de las de corear con ganas, con Julen bajando un breve instante a tocar entre el público. |
|
|
|
Y con una outro final muy bailable, concluía, tras estar sobre las tablas 45 minutos, la actuación de unos Makis 37 que dieron un concierto muy bueno, demostrando ser una banda con mucho futuro y que, no solamente tienen temas que se te quedan grabados rápidamente, sino que, además, los saben ejecutar perfectamente en directo, logrando que la gente conecte con ellos, incluso aunque no les haya seguido la pista. Ojo con estos Makis 37, un grupo muy joven, que viene pegando con fuerza, con unos temas muy elaborados, tanto musical, como líricamente, y un directo con mucho gancho; no les pierdas de vista y vete a verlos en vivo, que es donde lucen más, sin desmerecer para nada sus grandes discos de estudio. |
|
|
|
Y tras el último cambio de la noche, teníamos sobre las tablas a los locales Seymour Fry, a los que solamente había visto una vez y fue el pasado año, un grupo que se crea en el 2020 y que está compuesto por Txisko, voz, Juan, guitarra y coros, Sanpe, bajo y coros, y Miles, batería, los cuales han editado el disco “Mundo absurdo”, del 2022, los Ep “Hecho en México”, del 2022, “Cantabrianízate”, del 2023, y “Sometamos o matemos”, del 2024, y el sencillo “All I want for christmas is punk”, también del 2024, además de temas sueltos, reunido todo en un solo CD físico, titulado “Ataque preventivo de Israel” y editado este mismo año Como es habitual en ellos, salieron disfrazados, presentándose y dando paso a “Vendedor de humo”, un tema de su primer disco, el cual comenzó guitarrero y machacón, ofreciéndonos un corte muy potente y pegadizo, para, tras hacer algún ajuste de sonido, continuar con “Señales”, una canción de su Ep del pasado año, que tuvo un bajo marcado en su inicio, dejándonos con una canción muy poderosa y constante que, después, se volvió muy rápida y que contó con un buen solo de Juan. Turno para un tema que se ha convertido ya en un clásico de su repertorio, “Satanás en la Vega de Pas”, de su obra de hace 2 años, el cual sonó potente y cañero, siendo un corte que fue muy celebrado y que resultó contagioso, para presentarnos una canción nueva llamada “Deflagración”, una pieza que se inició muy rápida, con Juan bajando un poco a tocar entre el público, mostrándonos una canción muy poderosa y contundente, aunque con partes más machaconas. |
|
|
|
Llegaba el momento de ponerse un poco más serios y es que era el turno de “Miedo”, de su primer disco y que habla sobre el bullying, un tema que fue comenzado por el bajo, muy poderoso y con un estribillo pegadizo, siendo un corte muy intenso, que contó con un buen solo de guitarra y un acelerado y potente final, para pasar a preguntarse si allí había mucho votantes de Vox y es que llegaba “Santi Abascal”, compañera del anterior en ese mismo álbum, una canción muy quedona, con su cantante mezclándose con el público, dejándonos una pieza muy cañera y movida, la cual se endureció hacía su final. Regresaron a su última publicación con el corte que lo abre, “Toros y cristianos”, que comenzó con ese sonido de batería y para el que contaron con la presencia de un par de amigas de la banda a los coros, un tema muy pegadizo y machacón, acelerándose por momentos y con mucho gancho, tras el que nos preguntaron si queríamos que tocarán más, con la lógica aprobación de la concurrencia, continuando con “Seminarista nigromante de Isla”, una pieza de su Ep de hace 2 años y que fue tocada a toda velocidad, siendo una canción muy rápida y quedona. Unido con la anterior llegaba “Chato”, su revisión del clásico de los Ramones y que cerraba su Ep del 2023, un tema muy rápido y pegadizo, el cual fue muy celebrado y en el que subió Gus, de los Ritmo Vudú, para hacer coros, antes de pasar a tocar una canción que habían hecho en el 95, pero que se la habían robado, dijeron a modo de broma, siendo ésta el “Wannabe", de las Spice Girls, una adaptación muy movida y festiva, que tuvo parte más cañeras. |
|
|
|
Y en un principio ahí acababa su actuación, no sin antes agradecer a sus compañeros de cartel y a la sala por hacer posible esta velada, pero todavía hubo tiempo para un par de temas más, siendo el primero “Fuera de control”, el corte que abría su primer disco y que sonó muy guitarrero y cañero, además de tener fuerza y ser pegadizo, con Txisko bajando un instante a cantar entre el público. Concluían su actuación con la última pieza que han subido a redes este mismo año, su adaptación del clásico de Polanski y el Ardor, bautizado ahora como “Ataque preventivo de Israel”, con un grito a favor de Palestina libre, una canción muy rápida y con gancho, además de muy potente, y que sirvió para presentar a los miembros de la banda. |
|
|
|
De esta manera y tras estar sobre las tablas unos 40 minutos, concluía este concierto muy divertido y ameno de Seymour Fry, una banda que sabe mezclar fiesta y letras con mucho sentido y es que, a poco que rasques, ves la crítica en sus temas, logrando que la gente pueda disfrutar con su música, distendida, pero elaborada, mientras le das una vuelta a ciertos aspectos del ámbito sociopolítico. Una actuación de Seymour Fry siempre se pasa muy rápida, ya que no paran de interactuar y de buscar la conexión con la gente, logrando que todos nos metamos, rápidamente, en su velada y disfrutemos con la misma; una banda que has de ver en vivo y así comprobarás lo que te estoy comentando. linktr.ee/seymourfry Después de despedirme de algunos de los presentes y con algo de material de las bandas debajo del brazo, me fui del Groez de Torrelavega, tras haber disfrutado una entretenida y cañera noche con Ritmo Vudú, Makis 37 y Seymour Fry, todo ello en ambiente muy distendido y agradable y en donde solo faltó un poco más de público para que la noche fuera redonda; gracias a la sala y a los grupos por haberlo hecho posible. |
|
|




































